La adopción tecnológica acelerada por la pandemia está sin duda modificando el funcionamiento de diferentes industrias. Muchas tareas pueden ahora desarrollarse asincrónicamente y a la distancia, y lo que parecía una aspiración distante antes de 2020 es hoy una realidad.
Factor Trabajo
El rol que desempeñan los servicios públicos de empleo es clave en los mercados de trabajo en América Latina y el Caribe. Por lo general, estas instituciones planifican y ejecutan las políticas que ayudan a los buscadores de empleo, trabajadores informales y personas empleadas, pero con riesgo de perder su trabajo, a encontrar un empleo de calidad.
La evolución tecnológica es inevitable y constante. Un tren en movimiento al que tenemos que subirnos todos sin excepción. Para los buscadores de empleo de hoy las nuevas herramientas tecnológicas son una solución para encontrar trabajo y mejorar su situación.
Estamos en un nuevo momento de cambios. Llegó a nuestras vidas el ChatGPT. ¿Será cierto que esta nueva tecnología cambia el presente y el futuro del trabajo en múltiples dimensiones? ¿Cuál es la verdadera capacidad que tiene para reemplazar tareas que realizamos hoy en día los humanos? ¿Es muy diferente de otras tecnologías que ya existían? Y, ¿podemos encargarle todos los trabajos, tareas y ocupaciones?
Esta semana el BID presenta su informe macroeconómico anual para América Latina y el Caribe en 2023, titulado Preparar el terreno macroeconómico para un crecimiento renovado. En este reporte se describe el triple desafío social, fiscal y de crecimiento que está limitando el desarrollo de la región y de su población.
La irrupción de la economía gig ha transformado la manera en la que muchos trabajadores se ganan la vida a nivel mundial. Pero medir la dimensión de este cambio y ajustarse a él con la misma velocidad es un desafío para las instituciones laborales.
El 8 de marzo de 2018 publicamos la primera versión de esta nota describiendo algunos de los factores que limitan las oportunidades de las mujeres en el mundo del trabajo. Cinco años y una pandemia más tarde, decidimos hacer una actualización de este blog, con nuevas referencias y datos. Claramente, muchas de las causas estructurales que explican las inequidades de género en el mundo del trabajo persisten. De hecho, la pandemia acentuó algunas de ellas y trajo nuevos desafíos.
La era digital está transformando las operaciones, la prestación de servicios, e incluso el rol que desempeñan en el mercado laboral los Servicios Públicos de Empleo. Pero aun cuando las nuevas tecnologías permiten mejorar la eficiencia de procesos, ampliar el alcance del servicio, e incrementar la cobertura, también conllevan riesgos asociados al acceso y uso que podrían generar inequidades.
Te contamos cómo ayudamos a conectar a los trabajadores con buenos empleos, y a las empresas con el talento humano que necesitan en el sector productor de Quinua real boliviana.
En la provincia de San Juan, Argentina, Fabricio ha culminado la formación virtual sobre introducción a las nuevas tecnologías para la producción de alimentos en el campus del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Es su último año de clases, pronto recibirá su título de Técnico en Producción Agropecuaria y, después de casi siete años de formación técnica en la secundaria agraria, resume en una oración una de las principales falencias de los marcos curriculares: