El Departamento de Investigación y economista jefe (RES) genera ideas innovadoras que respaldan la agenda de políticas estratégicas del Banco y de sus países miembro para lograr un desarrollo económico y social inclusivo y sostenible en América Latina y el Caribe. Para aumentar al máximo el impacto de su investigación, el BID realiza actividades que proveen información a los departamentos del Banco, los gobiernos, la comunidad académica y la opinión pública en la región.
El BID, a través del Departamento de Investigación, asesora a la administración en materia de asuntos económicos y de desarrollo, realiza investigaciones y análisis sobre tendencias macro y microeconómicas, y supervisa el desarrollo de las bases de datos cuantitativas y analíticas del BID. Cuenta con un equipo de investigadores con excelentes credenciales académicas, vasta experiencia en investigación y formulación de políticas, así como experiencia en diversas áreas.
- América Latina y el Caribe afronta 2026 en medio de un complejo entorno global marcado por un aumento de las tensiones geopolíticas, políticas comerciales en transformación y tasas de interés globales persistentemente altas que limitan el apoyo externo al crecimiento.
- La región ha mostrado resiliencia, con un crecimiento sostenido, mercados laborales sólidos, inflación contenida y bajas primas de riesgo soberano que reflejan marcos de política fortalecidos.
- Sigue habiendo desafíos importantes, entre ellos el débil crecimiento de la productividad, los elevados niveles de deuda pública y condiciones financieras restrictivas.
- La digitalización, la inteligencia artificial y el aumento de la demanda de minerales críticos ofrecen a la región nuevas perspectivas de crecimiento en una economía global cambiante.
- El crecimiento y la productividad siguen siendo débiles en América Latina y el Caribe, a pesar de los avances sociales y macroeconómicos. Una de las razones principales es la limitada competencia en los mercados.
- La elevada concentración del mercado, las barreras normativas y la débil aplicación de las normas frenan la innovación y limitan las oportunidades.
- Este libro presenta nueva evidencia que demuestra que una mayor competencia puede fomentar el desarrollo al reducir los precios, aumentar la productividad, crear mejores empleos y fortalecer las finanzas públicas.
- Una revolución silenciosa está transformando los sistemas de pago en América Latina y el Caribe, impulsada por la innovación del sector privado y facilitada por políticas públicas con visión de futuro.
- No existe un modelo universal para una transición exitosa del efectivo a los pagos digitales: el camino de cada país es único, pero se pueden compartir lecciones valiosas más allá de las fronteras para acelerar el progreso.
- El próximo reto consiste en aprovechar los pagos digitales para lograr una mayor inclusión financiera, al tiempo que se diseñan cuidadosamente políticas que tengan en cuenta los incentivos creados por los altos niveles de informalidad.