Sí, la flexibilidad laboral llegó para quedarse. Luego del boom de regulaciones de teletrabajo y trabajo a distancia, tanto empresas como trabajadores descubrieron que la flexibilidad trae consigo múltiples beneficios, sin afectar la productividad e incluso creando nuevos puestos de trabajo.
Factor Trabajo
Como resultado del Acuerdo de París, la mayoría de los países de la región están llevando a cabo cambios productivos y estructurales en sectores como la agricultura, la silvicultura, la energía, el transporte, el turismo, la construcción y la gestión de residuos, conduciendo así la transición hacia una economía baja en carbono y sostenible.
Es frecuente que los trabajadores contesten mensajes de texto desde su celular o respondan correos electrónicos desde sus tabletas, fuera de su horario laboral. Durante la pandemia, con el auge del teletrabajo, esta práctica se viralizó. La invasión digital en la vida personal se volvió una regla.
La expansión de las tecnologías digitales crece a nivel mundial facilitando el desarrollo y dando paso a nuevas oportunidades, modalidades de negocios, mercados emergentes y empleos. También está cambiando a las ocupaciones y a la forma en la que trabajamos, y, para adaptarnos, muchos trabajadores necesitamos desarrollar o reconvertir nuestras habilidades laborales.
Carlos es un niño boliviano de 12 años que vive con sus padres, su hermano y abuelo, Don Luis. Su papá no tiene un trabajo estable y mantiene el hogar con trabajos ocasionales en la construcción y el comercio informal. Estos ingresos se complementan con la pensión no contributiva que Don Luis recibe regularmente, y que les permite tener un consumo mínimo.
A nivel global el 2020 marcó un punto de inflexión en la forma en que muchos trabajadores concebían a la oficina: como el único espacio de trabajo.Fruto del aislamiento y la emergencia sanitaria, el teletrabajo pasó de ser una alternativa disponible solamente para algunos pocos, a ser una solución para que muchas empresas e instituciones públicas pudieran seguir operando, y también un modo de conservar los empleos de aquellos trabajadores que por sus funciones
El 8 de marzo del 2022, Chile se convirtió en el primer país de América Latina y el Caribe en promulgar un nuevo marco normativo para regular las nuevas formas laborales derivadas de la masificación en el uso de plataformas digitales bajo demanda.
La mitigación del cambio climático es una de las fuerzas que dará forma a nuestras economías durante las próximas décadas. A medida que hacemos la transición hacia un futuro bajo en carbono, tenemos la oportunidad de pensar en cómo podemos hacerlo de una manera que genere, al mismo tiempo, desarrollo y bienestar.
Las plataformas digitales están contribuyendo a transformar los mercados laborales a nivel mundial, especialmente a raíz de la pandemia. No solo se han encargado de cambiar radicalmente la manera en que trabajan miles de personas, sino que también han brindado nuevas oportunidades laborales a profesionales con perfiles muy diversos.
El mercado de trabajo y los empleos verdes confluyen en dos de los grandes desafíos que enfrentan en la actualidad los países y los gobiernos de América Latina y el Caribe: la recuperación económica tras el golpe que supuso el COVID-19 (con el reto de hacerla eficaz, justa e inclusiva) y el cambio climático (con el objetivo de reducir los profundos y nocivos impactos del calentamiento global en el planeta y la vida de las personas). Así, transitar hacia una economía más verde representa una clara oportunidad para avanzar en ambos frentes.