“La verdadera queja del trabajador es la inseguridad de su existencia. No está seguro de que siempre tendrá trabajo, no está seguro de que siempre estará sano y prevé que un día será viejo y no apto para trabajar”.
Aunque parecen palabras pensadas para el presente, esta reflexión fue escrita hace más de un siglo por Otto von Bismarck, el canciller alemán conocido por liderar la unificación de Alemania –– y también por sentar las bases de los sistemas modernos de seguridad social.