- La transparencia y la rendición de cuentas fortalecen la confianza, refuerzan la credibilidad del Estado y crean mejores condiciones para el desarrollo económico
- La transparencia es una inversión estratégica con efectos concretos sobre la confianza, el acceso al financiamiento y la atracción de inversión
- La experiencia de Paraguay demuestra que las reformas institucionales sostenidas pueden fortalecer la credibilidad del Estado, mejorar las condiciones de financiamiento y contribuir al grado de inversión.
En América Latina y el Caribe, la transparencia suele entenderse como un principio democrático asociado al acceso a la información y la rendición de cuentas. Sin embargo, también tiene un impacto económico tangible: mejora la calidad de las políticas públicas, fortalece la confianza de ciudadanos y actores económicos, y crea mejores condiciones para el desarrollo.
En el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) entendemos que fortalecer la transparencia y la calidad institucional es una inversión estratégica. Cuando un país construye instituciones más sólidas, reduce la incertidumbre, hace más predecible la acción pública y fortalece su credibilidad frente a ciudadanos, inversionistas y mercados. Esa confianza incide en la percepción de riesgo, en el acceso y costo del financiamiento, y en la capacidad de atraer inversión.
La experiencia reciente de Paraguay ilustra este vínculo entre transparencia, calidad institucional y desarrollo económico. Con el apoyo del BID, el país impulsó durante más de una década un proceso sostenido de reformas para fortalecer sus instituciones, consolidar reglas claras y generar mayor confianza en la acción pública. Nuestra publicación Paraguay: El camino hacia la consolidación del grado de inversión y la credibilidad institucional analiza cómo este proceso contribuyó a mejorar la percepción del país y a facilitar su acceso a los mercados internacionales de crédito en condiciones más favorables.
La experiencia paraguaya demuestra cómo la transparencia y la integridad pueden traducirse en mayor confianza institucional. En 2024, el país alcanzó la calificación de grado de inversión otorgada por Moody's, una de las principales agencias internacionales de calificación de riesgo. Este logro no respondió únicamente a indicadores económicos puntuales. También reflejó la fortaleza, la estabilidad y la capacidad de las instituciones para generar confianza entre inversionistas, mercados y ciudadanía.
La principal lección es que la sostenibilidad del grado de inversión depende, en buena medida, de la calidad institucional. Instituciones más sólidas permiten dar continuidad a las políticas públicas, cumplir compromisos, reducir la discrecionalidad y generar expectativas más estables. Con el tiempo, esa consistencia fortalece la credibilidad del Estado.
Las reformas impulsadas por Paraguay compartieron varias características. No fueron medidas aisladas, sino parte de una estrategia sostenida a lo largo de distintas administraciones. Tuvieron un enfoque preventivo, se alinearon con estándares internacionales y contaron con el apoyo del BID para acceder a financiamiento, asistencia técnica y experiencias comparadas.
Además, abordaron de manera simultánea distintos ámbitos del Estado:
- Ampliaron el acceso a la información pública y fortalecieron la rendición de cuentas.
- Reforzaron los estándares de integridad y la prevención de conflictos de interés.
- Modernizaron la contratación pública, la gestión fiscal y los controles del gasto.
- Avanzaron en la profesionalización del servicio civil y racionalizaron las estructuras gubernamentales.
- Incorporaron herramientas digitales para mejorar la transparencia, la supervisión y la detección de riesgos.
En conjunto, estas reformas ampliaron la disponibilidad de información, redujeron espacios de discrecionalidad y fortalecieron la rendición de cuentas, creando un entorno más confiable tanto para la ciudadanía como para los actores económicos.
La experiencia paraguaya demuestra que la credibilidad institucional no se construye únicamente con leyes o marcos normativos. Las reglas claras son fundamentales, pero generan resultados cuando se aplican de forma consistente y se traducen en instituciones capaces de sostenerlas en el tiempo.
Las reformas fueron más allá de la simple aprobación de nuevas normas: generaron mejoras concretas y medibles. En compras públicas, el 71% de los compradores del Estado fue certificado y capacitado; el número de bienes disponibles en la tienda virtual de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas pasó de 390 en 2020 a 856 en 2022, y la proporción de procesos competitivos con más de un oferente aumentó del 58% al 74% en ese mismo período. Además, se incorporaron herramientas digitales para la detección temprana de riesgos y conflictos de interés en las adquisiciones públicas.
La confianza institucional también genera beneficios económicos. Cuando mejora la percepción de riesgo, un país accede a mejores condiciones de financiamiento y reduce sus costos de endeudamiento. Esto libera recursos públicos que pueden destinarse a prioridades de desarrollo.
Por ello, las agendas de transparencia, integridad y calidad institucional no deben verse como asuntos secundarios. Para las autoridades económicas, representan una oportunidad para mejorar las condiciones de financiamiento. Para las entidades responsables de fortalecer las instituciones públicas, constituyen una herramienta estratégica para generar credibilidad, reducir la incertidumbre y mejorar la posición del país frente a ciudadanos, mercados e inversionistas.
En definitiva, fortalecer la transparencia y la calidad institucional no solo mejora la gobernanza. La experiencia de Paraguay demuestra que invertir en instituciones sólidas es también invertir en desarrollo.
Para conocer cómo las reformas institucionales pueden fortalecer la confianza, mejorar el acceso al financiamiento y generar mejores oportunidades de desarrollo, te invitamos a descargar nuestra publicación Paraguay: El camino hacia la consolidación del grado de inversión y la credibilidad institucional.
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Administración Pública