- En Haití, donde la pobreza y la inestabilidad limitan las oportunidades, Cash for Work brinda a jóvenes empleo e ingresos temporales.
- Las personas participantes adquieren habilidades técnicas y laborales que pueden facilitar el acceso a nuevas oportunidades de empleo.
- Su trabajo mejora la infraestructura comunitaria y fortalece la resiliencia de los hogares y las comunidades.
Un puente que vuelve a unir una comunidad luego de haber sido destruido por un desastre natural. Una cancha recuperada después de un huracán. Un camino que deja de convertirse en barro cada vez que llueve. Un kiosco que permite acceder a agua durante todo el año, sin tener que caminar por horas. A simple vista, son pequeñas obras de infraestructura. Pero detrás de cada una hay jóvenes que las construyeron y comunidades que hoy viven mejor gracias a ellas.
En Haití, donde la pobreza, la inestabilidad y los fenómenos naturales extremos limitan las posibilidades de desarrollo de miles de jóvenes, los proyectos de Cash for Work (HA-L1137 y HA-J0011) buscan responder a dos desafíos al mismo tiempo: generar empleo temporal para personas en situación de vulnerabilidad y desarrollar intervenciones que mejoren la calidad de vida de la población.
Con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo de Asistencia Económica y Social (FAES) implementa estas intervenciones en colaboración con organizaciones no gubernamentales con presencia en el territorio: Centro de Estudios y Cooperación Internacional (CECI), VivaRio, CARE, PADF y AVSI. Más de 100.000 personas ya han participado directamente en proyectos Cash for Work, y se estima que otras 85.000 lo harán de aquí a 2028.
Los proyectos de Cash for Work ofrecen una fuente temporal de ingresos a personas y comunidades que la necesitan, al tiempo que contribuyen a rehabilitar o construir infraestructura y otros activos comunitarios.
Durante varios meses, los participantes reciben una remuneración por trabajar en obras comunitarias y adquieren experiencia en actividades como construcción, pintura, soldadura o mantenimiento. Más allá de lo técnico, también desarrollan habilidades muy valoradas en cualquier empleo, como el trabajo en equipo, la responsabilidad y la puntualidad.
Como parte del cierre de los proyectos de la operación HA-L1137, se realizaron grupos focales con los beneficiarios para conocer de primera mano cómo había influido el programa en sus trayectorias laborales y su vida cotidiana. Los testimonios muestran que algunos consiguieron nuevos trabajos, en parte gracias a las capacidades y la visibilidad adquiridas durante las obras.
Uno de los jóvenes que formó parte de la rehabilitación de la cancha que había quedado destruida por el huracán reflexionó: "Vivimos en un país donde los jóvenes no siempre somos valorados como deberíamos. Pero muchos tenemos habilidades y conocimientos, y estamos listos para ponerlos en práctica."
En un contexto donde más de la mitad de la población sufre inseguridad alimentaria severa, contar con un ingreso temporal puede ayudar a sostener proyectos personales y aliviar necesidades inmediatas.
Los testimonios muestran distintos destinos para ese dinero: desde sostener el consumo alimentario del hogar hasta continuar los estudios, cubrir la escolaridad de los hijos o apoyar económicamente a padres y familiares. Los grupos focales también evidencian que, en algunos casos, los participantes pudieron ahorrar o dar los primeros pasos hacia un pequeño emprendimiento.
Uno de los jóvenes nos contó: "Con el dinero que recibí pude continuar mis estudios universitarios." Otro expresó: "El dinero que gané me ayudó a pagar el alquiler de mi casa, enviar a mis hijos a la escuela y ayudar a mi madre, mi padre y otros familiares. Mejoró mi vida porque pude hacer cosas que antes no había podido hacer".
En el Día Internacional de la Juventud, estas historias recuerdan que las oportunidades pueden adoptar muchas formas y que un empleo temporal, una capacitación o la posibilidad de contribuir a la recuperación del propio entorno pueden cambiar para siempre la vida de una persona.
A través de iniciativas como Cash for Work, el BID trabaja junto a sus socios para fortalecer la inserción laboral de los jóvenes y construir una mayor resiliencia frente a los desafíos que enfrenta Haití.
Conoce más sobre sus experiencias en estos videos: