Las catástrofes causadas por el cambio climático están generando impactos significativos en la población y las economías del mundo y la región. Este año 2023 ha sido el más caluroso jamás registrado, alcanzando 1,4°C por encima de los niveles preindustriales. Esta situación se agrava con el impacto generado por el fuerte fenómeno de El Niño, que ha traído consigo olas de calor, inundaciones, incendios forestales y huracanes.
Sostenibilidad
Alcanzar las metas del Acuerdo de París requiere que las emisiones de gases de efecto invernadero se reduzcan drásticamente hasta llegar a cero neto a mediados de siglo. Esto representa todo un reto para países como los andinos, cuya economía depende en gran medida de industrias contaminantes. Sin embargo, la transición hacia cero emisiones netas no tiene por qué ser vista sólo como una amenaza.
La inteligencia artificial (IA) está generando una transformación en nosotros y en nuestro mundo. Si bien sus aplicaciones son amplias y puede contribuir de manera positiva a solucionar problemas complejos, como por ejemplo la detección de enfermedades y la identificación de contenido virtual abusivo y violento contra las niñas y mujeres, también son muchos los dilemas que surgen frente a su uso. Entre estas preocupaciones se encuentran los sesgos de género presentes en estas tecnologías avanzadas.
Avanzar hacia la carbono neutralidad en América Latina y el Caribe podría traer grandes beneficios para sus habitantes.
El desastroso huracán que arrasó Acapulco por sorpresa el pasado mes de octubre demuestra que el cambio climático ya está aquí, y América Latina y el Caribe están pagando factura. A medida que la temperatura global aumenta, la región experimenta cada vez más fenómenos meteorológicos extremos como sequías, inundaciones y tormentas, a la vez que se evidencian los impactos del retroceso de los glaciares, la subida del nivel del mar y la migración de especies.
El departamento haitiano de Artibonite, con sus 28.000 hectáreas de regadío en el valle del Artibonite, es el granero de la nación en cuanto a producción de cereales, como maíz, sorgo y arroz. Es la mayor región productora de arroz del país, con más del 50% de la superficie total cultivada de este cereal. En la parte norte del Departamento, en Alto Artibonite, la tierra agrícola utilizable en la llanura de Gonaïves se estima en 2.400 hectáreas, y en 2015, tenía una población de 190.349 residentes urbanos y 17.809 habitantes rurales.
América Latina y el Caribe se enfrenta a una convergencia de riesgos que amenazan la frágil relación entre la salud humana y la salud de los ecosistemas debido a las resistencias antimicrobianas. Por esto, contar con un enfoque integrado de salud desde el inicio del ciclo de vida de los proyectos permite prevenir la exposición de la población y de los ecosistemas a los riesgos e impactos generados por estas resistencias, fomentando beneficios más amplios.
Ante la inminente urgencia de alcanzar cero emisiones netas a 2050, América Latina y el Caribe necesita adaptar y modernizar sus procesos productivos, productos y servicios para transitar de forma continua y acelerada a una economía descarbonizada. La ciencia, tecnología e innovación son las herramientas que nos permitirán superar este gran reto que nos impone la crisis climática. La transición energética exitosa requiere soluciones innovadoras, desarrollo de nuevas tecnologías y la transformación de sectores industriales emergentes.