Imagina que estás planificando el presupuesto del próximo año y las obras a licitar. La comunidad está entusiasmada con los nuevos proyectos que se avecinan. Las obras comienzan, pero pronto debes informar que demandarán más tiempo y serán más costosas de lo previsto, lo que genera gran descontento en la población.
Sostenibilidad
Los sistemas agroalimentarios de América Latina y el Caribe (ALC) están constantemente sujetos a una serie de disrupciones. Una de las más recientes y perjudiciales fue la pandemia del COVID-19. Esta crisis sanitaria afectó no solo al sector agroalimentario, sino a la economía en general y a la forma del diario vivir de la población. Dentro de este contexto, la resiliencia y la innovación fueron clave para la supervivencia de las personas, los negocios y las entidades.
En la reciente película “Oppenheimer” se muestra una escena donde los complejos patrones que dibujan las gotas de lluvia al caer sobre una superficie de agua inspiran al científico para entender la teoría de la física cuántica. Estos patrones pueden ilustrar también cómo eventos singulares (los desastres), generan ideas que van trasmitiéndose entre personas (como las ondas que generan las gotas), catalizando transformaciones que en ocasiones se incuban durante décadas hasta llegar a materializarse.
A nivel mundial muchos delos desastres naturales se han agravado con el efecto del cambio climático, generando un impacto negativo en el desarrollo sostenible de las poblaciones y los ecosistemas.

La urgencia de acciones para un futuro sostenible y ecológico se ha convertido en un pilar fundamental de las estrategias de desarrollo a nivel mundial.
El cambio climático está transformando los procesos productivos. Para poder alcanzar economías bajas en carbono y resilientes al cambio climático, sectores clave como el agro, el uso del suelo, el transporte y la energía, entre otros, tendrán que implementar transformaciones esenciales para conseguir alcanzar la carbono neutralidad en 2050.
Hace aproximadamente tres años y medio, el mundo se paró. Una amenaza hasta entonces casi desconocida hizo que tuviésemos que cambiar drásticamente nuestra forma de vida.
Sin querer ahondar en lo que esa etapa conllevó, a nivel de dolor humano, de retos mentales y físicos para la población, en estas líneas me gustaría iniciar una serie de blogs sobre el cambio estructural que supuso la pandemia a nivel del sector del turismo.
De acuerdo con el Banco Mundial, la Economía Azul se refiere al “uso sostenible de los recursos oceánicos para fomentar el crecimiento económico y mejorar los medios de vida y el empleo, al mismo tiempo que se preserva la salud del ecosistema oceánico”.
La banda británica Coldplay se comprometió a reducir las emisiones de carbono generadas en su más reciente gira en un 50%, demostrando un claro ejemplo de cómo desde el sector cultural se puede contribuir a impulsar y avanzar la acción climática. Porque si, la cultura y el patrimonio están intrínsecamente ligados al cambio climático. El cambio de temperaturas, lluvias extremas, sequías e inundaciones, y otros fenómenos causados por el aumento de la temperatura global, impactan profundamente nuestra sociedad, cultura y patrimonio.
El cambio climático amenaza la vida y el desarrollo económico en América Latina y el Caribe. Todos hemos oído las noticias: la Tierra se está calentando rápidamente.