La sostenibilidad de los proyectos financiados por el BID implica gestionar adecuadamente riesgos ambientales y sociales. Uno de nuestros mandatos es, en la medida de lo posible, usar los sistemas nacionales para la gestión de nuestros proyectos.
Sostenibilidad
La protección social es una solución para abordar el impacto tanto del coronavirus como de la crisis medioambiental, pero hay que identificar rápidamente a los más vulnerables.
El campo es el motor de la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe. De hecho, la región produce suficientes alimentos para atender las necesidades de su población y genera el 16% de las exportaciones de comida a nivel mundial. Debido a la pandemia global provocada por el Covid-19, y con la intención de minimizar el número de contagios, muchos países han optado por cuarentenas generalizadas que restringen el movimiento de bienes y personas.
El 28 de mayo, el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, organizó un evento con Lord Nicolas Stern, profesor de la London School of Economics and Political Science, sobre la importancia de la política de cambio climático y cómo podría ser una recuperación sostenible de la pandemia.En su presentación, el presidente Moreno dijo que a pesar de los desafíos muy difíciles que enfrentan los países para proteger a los ciudadanos de la pandemia y reiniciar sus economías, también debemos mirar hacia el
En el Diálogo Climático de Petersberg en abril, la Directora Ejectiva del FMI, Kristalina Georgieva, fue inequívoca sobre la necesidad de una recuperación verde, que describió como un puente hacia un futuro más resistente.La Sra.
La pandemia causada por el COVID-19 ha afectado todas las actividades de nuestras vidas. Lo que conocíamos como la “normalidad” ha cambiado radicalmente y pareciera un pasado lejano. Algunos aseguran que hemos pasado el punto más difícil de la crisis. Sin embargo, todavía hay muchos retos que superar, no solo en el sector salud sino también en otros sectores como el agroalimentario.
La pesca es una actividad importante para las economías de América Latina y el Caribe . Las características oceanográficas, bioquímicas, geográficas y climáticas de los ecosistemas marinos y costeros han permitido que la región posea algunas de las pesquerías más productivas del planeta. Solo en 2018 las exportaciones pesqueras de la región superaron los 16.000 millones de dólares. No obstante, desde comienzos del siglo XXI, la producción pesquera en la región ha mostrado una caída que se ha acentuado en la última década.
La mayoría de las personas reconoce que la crisis climática está sobre nosotros. Sin embargo, aún no se comprende cómo proteger a las empresas y las comunidades de los impactos del cambio climático. El cambio climático está aumentando los riesgos e impactos en todo el mundo, particularmente en los países en vías de desarrollo donde hay menos capacidad de adaptación. Para 2030, los estudios sugieren que el costo de hacer que los sectores empresariales vulnerables al clima sean resilientes alcanzaría los miles de millones por año.
El mundo se enfrenta a una crisis sanitaria sin precedentes provocada por enfermedades infectocontagiosas. Según datos aportados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que el 60% del total de las enfermedades infecciosas registradas en humanos son de origen animal (zoonóticas), y que representan un 75% de las nuevas o emergentes.
Hace décadas que en Bogotá y Medellín no se evidenciaban índices de calidad del aire tan positivos como los que se han presentado entre los meses de marzo y mayo de 2020, con ocasión del confinamiento obligatorio decretado por el Gobierno para enfrentar la pandemia de COVID-19. Las constantes alertas rojas, naranjas y violetas se habían convertido casi en una vía sin salida, producto de la creciente contaminación del aire por las emisiones del tráfico vehicular y las actividades industriales y productivas.