El cambio climático es una amenaza a nivel mundial, ¿cómo responder entonces de forma efectiva para lograr que nuestro planeta sea más sostenible?
Sostenibilidad
El panorama de la salud en América Latina y el Caribe es desafiante y está íntimamente ligado al cuidado del medio ambiente. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud, actualmente el 13% de las muertes en la región son atribuidas a riesgos ambientales, suponiendo 847.000 muertes anuales.
¿Es posible que la pandemia de COVID-19 nos ayude a prepararnos para responder a crisis relacionadas con el clima? Si, lo es. Como siempre, las crisis suelen traer consigo lecciones para el futuro. Aunque el COVID-19 tuvo enormes repercusiones negativas en diferentes aspectos, también nos dejó grandes enseñanzas, en este caso, que serán de gran utilidad a la hora de prepararnos para responder frente a choques causados por el cambio climático.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) acaba de publicar el informe de síntesis de su sexto informe de evaluación, que ofrece una visión general del estado de los conocimientos sobre el cambio climático. ¿Qué dicen más de 200 científicos sobre los riesgos del cambio climático? Vuelven a alertar sobre los graves problemas que plantea el aumento de la temperatura.
Estamos en el 2023 y habríamos pensado que estaríamos más cerca de la mentalidad de Avatar. La película no es la vida real, lo sabemos, pero tiene un mensaje medioambiental. No estamos aquí para discutir el guión de James Cameron, sino para concientizar sobre la importancia de proteger la naturaleza y hacer frente al cambio climático.
La celebración del Día Mundial del Agua el 22 de marzo nos ofrece una buena oportunidad para reflexionar sobre las necesidades de los usuarios, la importancia del recurso hídrico para el mantenimiento de las funciones ecológicas y el valor de contar con herramientas digitales como HydroBID para evaluar y establecer medidas que aseguren la gestión sostenible del recurso.
No hay duda sobre la importancia de la región amazónica como un bien natural para las comunidades locales y para el mundo. Proporciona más del 40% del agua dulce de América Latina, regula la calidad del aire, almacena las emisiones de carbono y controla los ciclos hidrológicos y de nutrientes para el continente sudamericano.
Emprender un proceso continuo y transparente para involucrar a todas las partes interesadas en un proyecto de desarrollo es un elemento clave para tomar decisiones informadas y lograr una buena gobernanza. Parte de esta labor consiste en elaborar un mapa de los actores implicados en un proyecto y definir un formato adecuado e inclusivo que promueva la participación activa y continua de estas partes interesadas.
Bosques, manglares, ríos, especies marinas, jaguares, flamencos, colibríes y una gran variedad de especies habitan nuestra región. Desde la Antártica Chilena hasta Baja California, América Latina y el Caribe alberga la mayor cantidad de diversidad de especies y ecosistemas del planeta.
Nos enfrentamos a una transformación sistémica global. La temperatura global ha aumentado 1,1 grados, y vemos cómo se intensifican las sequías y los incendios forestales en el Cono Sur y cómo los huracanes son más frecuentes, intensos y violentos en el Caribe y Centroamérica.