Decía Benjamin Franklin que el camino hacia la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: Trabajo y Ahorro. Desde este blog nos ocupamos de ambas, y hoy me voy a referir al ahorro -o más bien a la falta de ahorro- en América Latina y el Caribe. Una de las motivaciones principales del ahorro es para sufragar la vejez, pero pocas personas en la región están ahorrando para ello. Si miramos a los sistemas de pensiones, sólo cuatro de cada 10 personas están haciendo aportes para financiar sus pensiones futuras.
Factor Trabajo
A la hora de recibir una pensión, las mujeres suelen estar en desventaja, tanto cuando se trata de sistemas públicos como de sistemas privados. En el caso de los sistemas privados de capitalización, para constituir el monto acumulado a la edad de jubilación confluyen tres elementos: la cuantía de los aportes realizados, el periodo y frecuencia de estos aportes, y el rendimiento financiero del plan individual. Respecto al primer elemento, en América Latina y el Caribe encontramos diferencias importantes.
La formalidad laboral y las prestaciones sociales tienen mucho que ver. Muchas de estas prestaciones laborales se financian con cuotas obrero-patronales. A cambio de estas cuotas, el trabajador es premiado con un paquete de servicios que incluye, entre otras cosas, el acceso a atención médica y una pensión de vejez. Las cuotas obrero-patronales son parte de los costos de la formalidad, y las prestaciones sociales son parte del beneficio de la formalidad.
¿Recuerdas cómo fue la última vez que buscaste un empleo? O quizá en este mismo momento estés buscándolo y enfrentas las grandes dificultades que supone. Encontrar trabajo puede ser una de las cosas más complicadas del mundo, especialmente si vives en un país donde hay mucha gente desempleada y las oportunidades son escasas. A la mayor parte de las personas desempleadas en la Región se le hace difícil encontrar un empleo, y por ello recurre a métodos informales: amigos, familiares o conocidos.
La Riviera Maya se ha convertido en uno de los polos turísticos más importantes de México. En poco más de 20 años, se ha pasado de las 1.500 habitaciones de hotel de principios de los años 90 a más de 40.000 plazas en la actualidad. Este rapidísimo desarrollo del sector ha generado una fortísima demanda de trabajadores calificados, que los sistemas formativos tradicionales difícilmente podían satisfacer: sólo el año pasado se crearon 13.000 nuevos empleos.
Argentina tiene una de las grandes historias de éxito de la región en cuanto a incrementos de cobertura previsional. El programa llamado “Moratoria”, que el gobierno aplicó a partir de los años 90 cuando cada vez había más gente mayor que quedaba desprotegida, abrió las puertas de una pensión a grupos especialmente vulnerables como mujeres con un historial de contribución insuficiente.
A menudo, cuando veo las cifras de desempleo juvenil o recuerdo que en la región hay millones de NiNis, me pregunto qué más se puede hacer desde los Servicios Públicos de Empleo (SEP) para ayudarlos.
Uno de los retos más importantes del mercado laboral de América Latina y el Caribe es reducir la informalidad, que está presente en prácticamente la totalidad de los países de la región y en todos los sectores. Pero presenta particularidades especiales entre los trabajadores por cuenta propia. En la región, varios países están creando inicativas para atraer a los cuentapropistas a la formalidad.
En una entrada reciente, hemos explicado algunas ventajas de los modelos de formación basados en competencias laborales (CL). Unos sistemas que se están aplicando de formas distintas en varios países.