El mundo laboral se está transformando a un ritmo sin precedentes a nivel mundial. En América Latina y el Caribe, las relaciones laborales ya estaban cambiando aceleradamente antes de la crisis sanitaria del COVID-19, y la pandemia sirvió para acelerar una metamorfosis en curso.
Factor Trabajo
¿Sabías que la economía verde representa una oportunidad real para la recuperación del empleo sostenible y también inclusiva en América Latina y El Caribe?
Sin lugar a dudas, la empleabilidad de las mujeres fue la más afectada por la pandemia del COVID-19 en América Latina y el Caribe. Pero ¿qué se puede hacerpara tener mayor inclusión en la recuperación de los empleos de nuestra región?
La informática de bajo costo que se expande rápidamente a nuestro alrededor está cambiando sustancialmente la forma en que trabajamos, jugamos, y nos comunicamos. En la medida en que los transistores caben en espacios más pequeños, aumenta la potencia de procesamiento, y mejora la eficiencia energética, todo a un costo más bajo para el usuario final según la ley de Moore.
Carolina es la primera persona de su familia en graduarse de universidad. Mientras estudiaba ingeniería industrial también trabajaba, y gracias al enorme esfuerzo que hicieron ella y sus padres, Javier y Carmen, se graduó entre las mejores de su clase.
Para Carolina y sus padres el siguiente paso parecía lógico: ya tenía su título universitario en mano, y en consecuencia tendría -de manera casi natural- que encontrar un trabajo. Sin embargo, después de múltiples intentos fallidos para ser contratada, han comenzado a perder la esperanza.
¿Sabías que cerrar la brecha de participación laboral aumentaría el PIB en un promedio de casi el 23% en los países de la región? La pandemia exacerbó la desigualdad entre el empleo femenino y el masculino. Para beneficiar la economía, la inclusión y la recuperación de América Latina y el Caribe, es fundamental impulsar medidas que acorten las brechas laborales. En este artículo te contamos dónde colocar el foco.
En 2020, la economía global sufrió su peor caída desde la Gran Depresión de 1929, y los impactos negativos de la pandemia del COVID-19 en el mercado laboral fueron impresionantes.
La pandemia destruyó de golpe, en su punto álgido, más de 31 millones de empleos en América Latina y el Caribe, una cifra sin precedentes para el mercado laboral de la región. Sus efectos, sin embargo, no han sido iguales para todos. Los jóvenes, los trabajadores con menos años de escolaridad, aquellos que se desempeñan en la informalidad y, en especial, las mujeres, han sido los más afectados por la crisis laboral desatada por el COVID-19.
A comienzos de la pandemia escribí un artículo de blog sobre el teletrabajo como un experimento a escala mundial. Dos años más tarde, esta modalidad vista con escepticismo en años anteriores se instaló en varios sectores económicos.
Los sistemas de pensiones tienen desafíos trascendentales para su sostenibilidad futura, especialmente en América Latina y el Caribe. Nuestra región enfrentará en las próximas décadas un envejecimiento poblacional sin precedentes, incluso más acelerado que el de Europa.