Por Emma Naslund-Hadley
Imaginen un invento de hace casi 100 años, de la época en que mi abuela era joven, que podría ayudar a resolver un problema que enfrentan las niñas de hoy. Esta es la historia de cómo combinamos tres innovaciones de distintas épocas: la televisión (1926), el chatbot (1963) y WhatsApp (2009), para abordar un desafío crucial en América Latina y el Caribe: la subrepresentación de las mujeres en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés).