Cuando las escuelas de todo el mundo empezaron a pasar de las aulas presenciales a las virtuales debido a la pandemia, los educadores se vieron obligados a repensar y rediseñar sus entornos de aprendizaje, prácticamente de la noche a la mañana. Sin embargo, aunque la tecnología en las escuelas había ido aumentando su presencia con los años, pocos profesores tenían una experiencia amplia en la gestión del aprendizaje en un entorno mayoritariamente en línea.
Enfoque Educación
Pese a grandes avances, las mujeres de América Latina y el Caribe seguimos ganando 17% menos que los hombres y participando 26% menos en actividades remuneradas, a pesar de que tenemos mayor escolaridad en promedio. Una parte importante de esta historia es que las actividades del hogar, como el cuidado de los hijos, recaen principalmente en nosotras.
¿En la nueva normalidad, tras la pandemia, que herramientas costo efectivas ayudan a reducir la desigualdad en los aprendizajes de matemática?
En un mundo ideal “Ahora que voy todos los días al cole, aprendo más” es el titular que nos gustaría leer estos días en el periódico. La pandemia nos deja otro: “Terminé sexto año, pero no aprendí nada”. Pero ¿saben qué? Los datos nos confirman que los dos titulares son ciertos.
El primer cuarto del siglo nos obliga a actuar. El conflicto bélico actual entre Rusia y Ucrania nos muestra que las dos guerras mundiales del siglo anterior no han servido para comprender la necesidad de una educación para la Paz. Los enfrentamientos políticos e ideológicos extremos y la pandemia han supuesto un incremento de diferencias sociales en un mundo en conflicto, donde la gestión de la propia vida y la de los demás requieren cambios y soluciones profundas.
¿Qué nos dicen las evaluaciones nacionales?
“Somos una generación de mujeres jóvenes a las que se les dijo: ‘Puedes hacer cualquier cosa’, pero en los hechos lo que nos mostraba era: ‘Tienes que hacer todo”
― Courtney E. Martin, escritora y activista estadounidense
Hace poco más de 30 años, Amilcar Amaya con 13 años de edad, migró junto con su familia de El Salvador, dejando atrás su país natal en medio de una guerra civil que cobró 75.000 vidas y desplazó a una quinta parte de la población del país.
Las mujeres siguen estando subrepresentadas en la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) a pesar de los grandes esfuerzos en América Latina y el Caribe (LAC) para aumentar su participación en estas disciplinas.
En este Siglo XXI, ¿se puede ser un ciudadano, con participación activa en la sociedad, sin manejar activamente las tecnologías de la información? La pregunta no tiene una única respuesta.
Sin embargo, pasada la pandemia del COVID-19 y en pleno auge de la inteligencia artificial generativa, parece cada vez más evidente que las personas necesitan cada vez más adquirir las habilidades necesarias para ser ciudadanos digitales.
A casi tres años del cierre generalizado de las escuelas, los primeros datos oficiales permiten comenzar a medir los costos reales de la pandemia. La asistencia escolar de estudiantes entre 6 y 23 años ha caído 1.7 puntos porcentuales, que equivale a tres millones de estudiantes adicionales en condición de exclusión. Estas cifras son menores a las pronosticadas originalmente; sin embargo, hay razones de peso para esperar que el impacto siga creciendo en los próximos meses.