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Presidente del BID saluda excelente año para economías de América Latina

El año 2004 fue excepcionalmente bueno para las economías de América Latina y el Caribe, pero aún es necesario aumentar la inversión para asegurar el crecimiento y la estabilidad en los próximo años, afirmó Enrique V. Iglesias, Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, en su balance anual ante el Directorio Ejecutivo de la institución.

En 2004 se registró un crecimiento en la región de hasta 5,5 por ciento, más de un punto porcentual por encima de lo previsto a comienzos de año, mientras que la región presenta una reducción de su deuda, baja inflación y divisas competitivas, informó Iglesias.

“Es un año francamente excepcional”, dijo Iglesias al Directorio. "Tenemos un superávit en la cuenta corriente en los últimos dos años". Elogió a los líderes de la región por demostrar madurez, pragmatismo y una hábil gestión macroeconómica.

Iglesias advirtió que la región necesita continuar sus reformas, promover mayor inversión y reducir el desempleo. Se espera que en 2005 el crecimiento alcance el 4 por ciento, agregó.

Financiamiento del BID

El Banco, que apoya el desarrollo y la reforma en la región, fue la principal fuente de financiamiento multilateral para América Latina y el Caribe por undécimo año consecutivo, principalmente en los países más pequeños y vulnerables. 

Los compromisos en préstamos y garantías del BID a la región en 2004 llegaron a 6 mil millones de dólares* (frente a 6,8 mil millones en 2003), incluyendo un préstamo de emergencia de 200 millones de dólares a República Dominicana para apoyar la sostenibilidad de sus reformas sociales, diez préstamos y garantías del sector privado por un total de 456,5 millones, y 400 millones para un programa pionero de facilitación de financiamiento al comercio regional. El Banco aprobó también dos préstamos sindicados por un total de 125 millones de dólares. El total de desembolsos públicos y privados fue de 4.600 millones de dólares.

Cumpliendo con el mandato de sus Gobernadores, el BID concentró sus esfuerzos en programas orientados a alcanzar mayor equidad social y a reducir la pobreza, poniendo especial atención a los países más pequeños y menos desarrollados. Las operaciones del Banco se articularon bajo el marco de su estrategia institucional cuyos pilares son el desarrollo social, la modernización del Estado, la competitividad y la integración regional.

Como principal institución regional de desarrollo, el BID también apoyó 297 operaciones por un total de 50 millones de dólares de fondos no reembolsables para financiar proyectos de cooperación técnica. Asimismo, el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), fondo independiente administrado por el BID y la mayor fuente de asistencia técnica para promover el desarrollo del sector privado en la región, aprobó 109 donaciones e inversiones por un total de 103 millones de dólares. El 44 por ciento de las operaciones de FOMIN se hizo a través de “clusters” o grupos de proyectos para lograr mayor efecto catalízador. 

En 2004 algunos países de la región sufrieron los efectos de desastres naturales, lo que impulsó al Banco a aumentar el monto de recursos de rápido desembolso disponible para sus miembros prestatarios afectados por las catástrofes.

Innovaciones institucionales

Durante 2004 el Banco utilizó un nuevo conjunto de instrumentos y de enfoques para aumentar el impacto de desarrollo de sus operaciones. Entre ellos, la primera línea de crédito condicional a Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social de Brasil y un préstamo para expandir y consolidar el sistema de protección social, también en Brasil, el primero bajo el Enfoque Sectorial Amplio (SWAp, en inglés), recientemente aprobado, que se apoya en procedimientos nacionales para administrar y contabilizar los recursos. El BID también aprobó su primer préstamo en función de resultados en una operación de 30 millones de dólares para mejorar la salud materno-infantil en Nicaragua.

En otro novedoso desarrollo, el Directorio Ejecutivo del Banco aprobó una propuesta que permite  al BID ampliar las garantías de moneda local a entidades del sector público. Paralelamente, el Banco emitió sus primeros bonos en divisas latinoamericanas para apoyar una porción de sus operaciones de financiamiento que captan recursos en mercados de capital internacionales para ayudar a financiar el programa de préstamos del BID.

La Asamblea de Gobernadores del BID aceptó la solicitud presentada por Corea del Sur para convertirse en el 47 miembro de la institución y en su segundo país miembro asiático, además de Japón. Para ser efectiva, la solicitud deberá ser aprobada por el parlamento de Corea del Sur.

Por otro lado, se designó a un coordinador para consolidar las actividades del Grupo BID de apoyo al sector privado en América Latina y el Caribe.

Futuros desafíos

El Presidente Iglesias afirmó que el Banco seguirá tomando medidas para aumentar la flexibilidad y eficacia en su provisión de servicios financieros y no financieros, mejorando a la vez la eficiencia y la transparencia de sus actividades y considerando las características singulares de cada país prestatario.

Indicó que las actividades de la institución responderían a una agenda surgida del liderazgo de América Latina que enfatiza áreas tales como políticas públicas que estimulen la inversión y el crecimiento y que generen oportunidades para todos; fortalecer la capacidad gestora del Estado, dar renovada importancia a la infraestructura y al desarrollo rural; desarrollar el comercio, fortalecer al sector privado; invertir en innovación tecnológica, desarrollar los mercados de capital, luchar contra la corrupción, promover la inversión regional, mejorar la seguridad de los ciudadanos e impulsar la reforma del Estado, especialmente en el nivel local.

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