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BID aprueba US$2.000 millones para combate a la pobreza en México

·Se canalizarán a través de Oportunidades, programa que busca detener la pobreza intergeneracional con servicios de educación, salud y nutrición.

·El programa incorpora un piloto que introducirá acciones innovadoras para atender necesidades en poblaciones en zonas urbanas.

·En lo que va del año, el BID ha apoyado a México con US$6.000 millones en diversos programas

 

 

México recibirá una línea de crédito por US$2.000 millones del Banco Interamericano de Desarrollo para financiar el programa Oportunidades, que es un programa pionero de transferencias monetarias condicionadas que ha sido reproducido en países de América Latina y el mundo.

 

Los programas de transferencias monetarias condicionadas suponen que los padres de familia deben mantener a sus hijos en la escuela y en los servicios de salud para poder recibir el beneficio. Estos programas permiten a los gobiernos responder tanto a las necesidades financieras de los beneficiarios como atacar la pobreza en sus orígenes.

 

El primer préstamo de US$200 millones aprobado este día apuntará a mejorar el acceso a educación, salud y nutrición a los sectores más pobres beneficiarios del programa. Un plan piloto que forma parte del programa Oportunidades incorporará iniciativas adaptadas a las necesidades de los beneficiarios en zonas urbanas, así como de poblaciones indígenas.

 

La aprobación del Directorio del BID de la línea de crédito y el préstamo inicial, constituye la tercera operación que el BID destina a México desde que el programa Oportunidades fue lanzado en 1997. Las dos operaciones anteriores sumaron $2.200 millones, la mayor cifra que el Banco ha prestado para un programa social en México. El mérito de estas operaciones no ha sido sólo significativo desde el punto de vista financiero, sino por el apoyo brindado por el BID a México en sus esfuerzos por desarrollar rigurosos mecanismos de evaluación de impacto y constantes mejoras al diseño del programa durante esos años. Apoyado en esta experiencia, el BID también está financiando programas de transferencias monetarias condicionadas similares en otros 15 países de América Latina y el Caribe.

 

Durante el 2008 el BID ha aprobado líneas de crédito para México cercanas a los US$6.000 millones, incluyendo US$2.500 millones para Sociedad Hipotecaria Federal, US$2.000 millones para Oportunidades y US$1.200 millones para Banobras, y otras operaciones en apoyo a la agenda de cambio climático en México la cual incluye un primer préstamo por US$ 200 millones.

"La línea de crédito de US$2.000 millones del programa Oportunidades es parte de una serie de operaciones del BID en respaldo a los esfuerzos de México por fortalecer las condiciones de vida de los pobres, que generalmente son el sector más afectado y relegado en tiempos de dificultades económicas", dijo el Presidente del BID, Luis Alberto Moreno. "En este caso, México no sólo está impulsando  programas de reducción del impacto de los problemas económicos globales sobre los sectores más débiles de la sociedad, sino que también está mejorando la capacidad del programa Oportunidades para construir capital humano para el futuro".

 

"Una diferencia fundamental con anteriores crisis financieras es que ya están en funcionamiento los programas sociales que podrían ser reforzados y mejorados para ayudar a las familias pobres a capear los tiempos difíciles", agregó Moreno. "Más importante aún es el hecho de que México tiene la voluntad de facilitar el crecimiento de sus sectores más vulnerables mediante este programa de transferencias monetarias condicionadas. El BID siempre apoyó estos esfuerzos, desde que fueron lanzados y proveerá los recursos adicionales necesarios para mejorar sus resultados", añadió.

 

Oportunidades aporta transferencias monetarias directamente a las familias beneficiarias condicionadas a la asistencia escolar, utilización de servicios de prevención de salud y talleres de autocuidado. El objetivo de este programa es detener la transmisión de la pobreza de una generación a otra e incluye rigurosos métodos de evaluación que se focalizan en el aumento de las tasas de culminación de la educación primaria y secundaria y en la reducción de la desnutrición infantil crónica.

 

El programa actualmente cubre a cinco millones de familias, lo que representa casi un cuarto de la población de México, incluyendo  a todos los hogares que viven en condiciones de extrema pobreza. En el 2008 el presupuesto fiscal del programa ascendió a US$3.800 millones.

 

La pobreza extrema se redujo en casi un tercio en México entre el 2000 y el 2006 y la brecha de pobreza se contrajo en 3 puntos porcentuales. Se estima que sin el programa Oportunidadesla tasa de pobreza se habría incrementado en 1,3 puntos porcentuales.

 

Innovador Programa Piloto

 

Oportunidades inicialmente se concentró en las áreas rurales, en las que la pobreza es dos veces y media más alta que en zonas urbanas. Más tarde también se implementó en áreas urbanas. Los sectores más pobres de las ciudades plantean el desafío de diferenciar  los pobres estructurales de los que son pobres circunstancialmente por las condiciones de volatilidad laboral y la dinámica de las condiciones urbanas.

 

Por esta razón, el financiamiento del primer préstamo aprobado hoy apoyará a un programa piloto para 50.000 familias urbanas, en Puebla, Ciudad Juárez y Ecatepec.

 

Una de las innovaciones del programa es que permitirá identificar a los beneficiarios por información relativa a las tasas de desnutrición, fracaso escolar o problemas de salud en lugar de las medidas tradicionales de ingreso, el cual cambia constantemente en el contexto urbano. La nueva metodología multidimensional se enfocará a los afectados por la pobreza extrema.

 

Una serie de becas beneficiará a los jóvenes de entre 14 y 18 años, la edad más difícil para asegurar la asistencia escolar, con incentivos a las familias además de a los propios jóvenes.

 

En cuanto a la salud, estos servicios se adaptarán a las necesidades de los  horarios urbanos, permitiendo a las familias solicitar estos en sus unidades de salud preferidas, a través de una extensión de los horarios de servicio y por medio de citas que se ajusten a la conveniencia familiar. Se desarrollarán talleres educativos específicos por edad concentrados en los problemas de salud habituales en el medio urbano.

 

Las transferencias monetarias se realizarán mayormente a través de los bancos, lo que permitirá a los beneficiarios del programa acceder a servicios financieros adicionales como cuentas de ahorro y tarjetas de débito.

 

El programa también estudiará las mejores formas de llegar a los pueblos indígenas, que representan el 20% de la población de las áreas urbanas.

 

La Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) ejecutará el programa a través de la Junta Nacional de Coordinación de Oportunidades. El primer préstamo es a 25 años de plazo con dos de gracia y a una tasa de interés variable basada en la LIBOR.