El nuevo Marco de Política Ambiental y Social (MPAS), vigente desde octubre 2021, surge como una oportunidad de mejora y armonización de las normas ambientales y sociales dentro del grupo BID con las de otros organismos multilaterales, como por ejemplo, las Normas de Desempeño sobre Sostenibilidad Ambiental y Social de la Corporación Financiera Internacional (IFC), los Estándares Ambientales y Sociales del Banco Mundial, o los Requisitos de Desempeño del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD), entre otros. El MPAS establece diez Normas de Desempeño Ambiental y Social (NDAS) que describen los requisitos que deben cumplir los prestatarios para que los proyectos financiados por el BID sean ambiental y socialmente sostenibles.
En este grupo de normas se destaca la NDAS 1: Evaluación y Gestión de Riesgos e Impactos Ambientales y Sociales. La NDAS 1 se considera una norma “paraguas”, pues proporciona la base para el resto de las normas al establecer la importancia de evaluar, gestionar y monitorear los riesgos e impactos ambientales y sociales asociados con cada etapa de los proyectos, a fin de lograr resultados consistentes con todos los requisitos del MPAS de una manera y en un plazo que sean aceptables. Aquí te contamos cuatro cosas que debes saber sobre la NDAS 1.
1. Brinda continuidad a las antiguas políticas de salvaguardias
En líneas generales, los requisitos de evaluación y gestión de riesgos e impactos ambientales y sociales son similares a los que ya requeríamos en la aplicación de nuestras antiguas políticas de salvaguardias (la OP-703 Política Operativa de Medio Ambiente y Cumplimiento de Salvaguardias y Lineamientos), dado que nuestros prestatarios aún deben realizar una evaluación ambiental y social de sus instalaciones o actividades y adoptar medidas para cumplir con los requisitos. Esas medidas, convenidas entre el prestatario y el Banco, forman parte de los acuerdos legales de la operación y de la documentación complementaria, según corresponda, y constituyen una obligación del prestatario.
La NDAS 1 también da continuidad a la necesidad de utilizar uno o más instrumentos de evaluación y gestión de riesgos e impactos, según el proyecto, como evaluaciones de impactos ambientales y sociales, evaluaciones del riesgo de desastres, planes de gestión ambientales y sociales, planes de reasentamiento, planes sobre pueblos indígenas, etc.
2. Destaca la necesidad de contar con un buen Sistema de Gestión Ambiental y Social
Uno de los focos novedosos de la norma está en el uso de un Sistema de Gestión Ambiental y Social (SGAS) como una herramienta a través de la cual el prestatario logrará que sus proyectos alcancen un desempeño ambiental y social adecuado y que mejore continuamente. El SGAS se entiende como el conjunto de procesos, recursos, roles y responsabilidades que son destinados por el prestatario para la adecuada gestión de los aspectos ambientales y sociales en el ciclo de vida del proyecto en consonancia con la legislación local y con los objetivos del MPAS.
El SGAS comprende siete elementos que son necesarios para la planificación, ejecución, verificación y acción de los requisitos ambientales y sociales del resto de normas. Puedes conocer más sobre el SGAS y sus elementos en esta entrada:
https://blogs.iadb.org/sostenibilidad/es/mpas-sistema-de-gestion-ambiental-y-social/3. Resalta la relevancia de los riesgos ambientales y sociales descritos en las demás normas
La NDAS 1 hace énfasis en la importancia de identificar y evaluar los riesgos ambientales y sociales relacionados con los requisitos de las demás normas (NDAS 2 a NDAS 10), con especial enfoque en temáticas como:
- Derechos humanos: se exige su respeto, evitando infringirlos y abordando los riesgos e impactos sobre derechos humanos en los proyectos.
- Igualdad de género: se busca identificar y gestionar los riesgos de exclusión por motivos de género y la violencia sexual y de género, que incluyen la explotación sexual, la trata de personas y la propagación de enfermedades de transmisión sexual, y se requiere la inclusión de personas de todas las identidades de género y orientaciones sexuales en los procesos de consulta.
- No discriminación e inclusión de grupos vulnerables: se requiere identificar los impactos diferenciados sobre personas o grupos vulnerables que puedan resultar afectados por los proyectos, elaborando y aplicando medidas de mitigación apropiadas.
- Riesgo de desastres y cambio climático: se exige identificar los riesgos e impactos asociados con amenazas naturales y el cambio climático, ya sea para el proyecto o exacerbados por este, y las oportunidades de adaptación.
- Seguridad y salud: se toman en consideración tanto la seguridad de los trabajadores como de la comunidad, incluyendo disposiciones específicas sobre los riesgos e impactos vinculados con pandemias, epidemias y cualquier contagio de enfermedades transmisibles causado o exacerbado por las actividades del proyecto.
- Uso de tierras y recursos naturales: se evalúan impactos potenciales de los proyectos en los patrones locales de uso del suelo, su acceso, la seguridad alimentaria y el valor del suelo, y cualquier riesgo relacionado con conflictos o disputas por tierras y recursos naturales. Además, se considera cualquier amenaza sustancial a la protección, la conservación, el mantenimiento y el restablecimiento de hábitats naturales y de la biodiversidad, y los relacionados con los servicios ecosistémicos y el uso de los recursos naturales, incluidos los riesgos e impactos a nivel de cuencas o transfronterizos.

4. Prioriza la adecuada participación de las partes interesadas
El enfoque sistemático de participación de las partes interesadas bajo el MPAS permite establecer relaciones sólidas, constructivas y receptivas para la gestión acertada de los impactos sociales y ambientales de los proyectos. La naturaleza, la frecuencia y el nivel de esfuerzo correspondientes a la participación de las partes interesadas pueden variar considerablemente y se adecuarán a los riesgos e impactos de cada proyecto. La NDAS 1 invita a contar con mecanismos de reclamación apropiados para comunidades, grupos de interés y trabajadores, que incluyan procesos adecuados para atender reclamos relacionados con violencia de género, acoso sexual, discriminación, retaliación, entre otros.
NDAS 1: planear, hacer, verificar y actuar
La NDAS 1 promueve la gestión efectiva de los riesgos e impactos ambientales y sociales originados por los proyectos a través de un proceso sistemático basado en el ciclo de “planear, hacer, verificar y actuar”. Todo esto con el fin de alcanzar un desempeño ambiental y social apropiado, de tal forma que los proyectos no se enfoquen solo en la mitigación de los riesgos e impactos adversos, sino que alcancen la sostenibilidad social y ambiental aplicando el principio de “hacer el bien más allá de simplemente no dañar”.