Pasar al contenido principal

Lo que podemos aprender del mundo para llevar salud a comunidades remotas

Salud, nutrición y población Lo que podemos aprender del mundo para llevar salud a comunidades remotas En un estudio reciente del Banco Interamericano de Desarrollo, analizamos las experiencias de Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Escocia y los países nórdicos, y exploramos cómo la transformación digital de la salud, junto con redes sólidas de atención primaria, se han convertido en un recurso fundamental para llegar a las comunidades más alejadas. Feb 26, 2026
A house with grass on the roof by a river
Contáctanos Comparte
Ideas clave
  • Un estudio reciente analiza cómo distintos países llevan servicios de salud a comunidades remotas. 
  • Las experiencias de Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Escocia y los países nórdicos muestran que la distancia no tiene por qué ser un obstáculo para garantizar el derecho a la salud.
  • El estudio examina cómo la transformación digital de la salud, combinada con sistemas sólidos de atención primaria, permite ampliar el acceso en territorios aislados.

En América Latina y el Caribe, millones de personas que viven en zonas rurales o remotas enfrentan grandes obstáculos para acceder a la atención sanitaria: distancias largas, falta de transporte, escasez de profesionales y limitaciones en la infraestructura. Pero este desafío no es exclusivo de nuestra región. Países con sistemas universales de salud en otras partes del mundo también enfrentan estas barreras y han puesto en marcha soluciones innovadoras para garantizar que nadie quede atrás.

En un estudio reciente del Banco Interamericano de Desarrollo, analizamos las experiencias de Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Escocia y los países nórdicos, y exploramos cómo la transformación digital de la salud, junto con redes sólidas de atención primaria, se han convertido en un recurso fundamental para llegar a las comunidades más alejadas. Las lecciones que dejan estos sistemas ofrecen pistas valiosas para pensar cómo reducir las brechas en nuestra región. En este artículo de blog, resumimos los principales hallazgos. 

Soluciones que cruzan fronteras

En todos los países estudiados se observa un principio común: usar la tecnología como puente y la atención primaria como base.

  • En Australia, por ejemplo, la atención a zonas alejadas se apoya en servicios como el Royal Flying Doctor Service, que lleva atención médica y de emergencia en aeronaves. A esto se suman programas específicos para pueblos indígenas y una fuerte expansión de la telemedicina durante la pandemia. Además, se implementó el método de point-of-care, una estrategia de tamizaje que permite detectar el Virus del Papiloma Humano (VPH) de manera descentralizada, a través de una autotoma. En mujeres aborígenes, este sistema permitió alcanzar niveles de adhesión del 81%, de las cuales una quinta parte nunca se había realizado este estudio anteriormente, una tercera parte tenía el tamizaje atrasado y otra cuarta no recordaba cuándo se había realizado el análisis por última vez.
  • En Canadá, el sistema público Medicare ha impulsado clínicas virtuales, portales de atención en línea y unidades móviles para emergencias cerebrovasculares. Un ejemplo destacado es el sistema Integrated Virtual Care (IVC), que conecta a pacientes en áreas remotas con médicos de familia a través de consultas virtuales. Allí donde se implementó, cerca del 70% de las consultas se realizaron de forma virtual, lo cual significó que más de la mitad de los usuarios no necesitaron desplazarse para recibir atención. 
  • Escocia creó un Centro Nacional de Salud y Cuidados en Áreas Remotas y Rurales, con énfasis en la capacitación de equipos locales y el uso de telemedicina para acercar especialistas.
  • Los países nórdicos han reforzado la coordinación entre cuidados primarios y especializados, descentralizando servicios y utilizando soluciones digitales para enfrentar las dificultades de acceso en regiones con climas extremos. En Noruega, por ejemplo, el uso de la telemonitorización en pacientes con marcapasos ha demostrado resultados clínicos comparables al seguimiento tradicional en consultas ambulatorias, con niveles similares de calidad de vida, seguridad y número de visitas hospitalarias.
  • En Nueva Zelanda, el sistema público asegura atención casi gratuita a la niñez, subsidios para enfermedades crónicas y poblaciones vulnerables, y un fuerte énfasis en la atención primaria como puerta de entrada al sistema.

Más allá de las diferencias, todas estas experiencias coinciden en aprovechar herramientas digitales y modelos en red para ampliar el acceso: desde consultas generales y especializadas, hasta apoyo en salud mental, diagnóstico remoto, aplicaciones móviles para el seguimiento de enfermedades crónicas y sistemas de coordinación entre distintos niveles de atención.

Lo que funciona y lo que falta

En el estudio identificamos fortalezas claras de estas estrategias: mayor cobertura en áreas remotas, integración de servicios, reducción de tiempos en emergencias y altos niveles de satisfacción cuando las tecnologías están bien adaptadas.

Pero también señalamos ciertas dificultades que limitan su impacto, como la conectividad insuficiente, las brechas en alfabetización digital y en salud, la preferencia cultural por la atención presencial, la infraestructura desigual y la alta rotación del personal de salud en zonas apartadas.

Sin embargo, a pesar de estos retos, las experiencias ofrecen oportunidades valiosas: invertir en capacitación, combinar atención presencial y virtual para aumentar la aceptación, fortalecer la infraestructura digital y diseñar soluciones culturalmente pertinentes que construyan confianza en las comunidades.

Un mensaje para nuestra región

En América Latina y el Caribe, donde las barreras de acceso en territorios aislados siguen siendo profundas, estas experiencias muestran que la distancia no tiene por qué ser un obstáculo para garantizar el derecho a la salud.

Los casos de Australia, Canadá, Escocia, Nueva Zelanda y los países nórdicos confirman que la innovación tecnológica, unida a sistemas de atención primaria sólidos y redes de cuidado bien articuladas, pueden transformar la forma en que llegamos a quienes viven más lejos.

La lección es clara: si en lugares tan dispersos como el Ártico, el desierto australiano o las comunidades indígenas de Canadá se han encontrado formas efectivas de ofrecer atención, en nuestra región también es posible dar pasos firmes hacia sistemas de salud más cercanos, inclusivos y resilientes. Porque, al final, no importa dónde vivan las personas: todas merecen recibir atención oportuna y de calidad.

Conoce más en la publicación: O que sistemas universais de saúde pelo mundo têm a ensinar sobre o atendimento a populações remotas?: estratégias de países selecionados para atender às necessidades de saúde de populações remotas (disponible en portugués).

 

Lee la publicación
Comparte
Únete a nuestra comunidad Suscríbete
Nuestros pódcasts
Nuestros videos
Jump back to top