Pasar al contenido principal

Aprovechar al máximo la abundancia de datos sobre educación

Educación Aprovechar al máximo la abundancia de datos sobre educación Explora cómo CIMA integra datos y evidencia educativa para hacer seguimiento a los avances, identificar desafíos y orientar mejores políticas en América Latina y el Caribe. Sep 3, 2026
students-board
Destacados
  • Los datos educativos de América Latina y el Caribe son más fáciles de explorar con CIMA, el Centro de Información para la Mejora de los Aprendizajes del BID, a través de su Portal de Estadísticas Educativas. 
  • CIMA ofrece más de 30 indicadores educativos comparables de 26 países, con perfiles por país, datos geoespaciales y visualizaciones para hacer seguimiento a los avances, comparar los sistemas educativos e identificar brechas. 
  • CIMA conecta los datos educativos con evidencia sobre qué funciona. Su nueva sección de evidencia se basa en una revisión rigurosa de más de 240.000 estudios para transformar los datos en conocimiento y pasar del diagnóstico a la acción.
Comparte

Una cifra puede ser correcta y, aun así, contar una historia incompleta. Un estudiante puede estar matriculado y no estar aprendiendo. Una escuela puede existir y estar tan lejos que, en la práctica, resulte inaccesible. Un promedio nacional, por sí solo, dice poco. Su significado cambia cuando se compara con el resto de la región, se observa su evolución en el tiempo o se examinan las diferencias territoriales. 

El Premio Nobel de Economía Amartya Sen cambió la forma de entender la pobreza y el desarrollo al cuestionar qué ocurre cuando observamos una realidad compleja desde una sola dimensión. El ingreso importa, pero no alcanza para comprender las oportunidades reales de una persona. En educación ocurre algo parecido: la información que analizamos define, en parte, los problemas que somos capaces de ver. 

Comprender la realidad educativa exige observar los datos en conjunto, compararlos y ponerlos en contexto. Solo así pueden ayudarnos a formular mejores preguntas y tomar decisiones más informadas. Así lo han hecho los sistemas educativos que más han avanzado en el mundo: utilizando los datos de manera sistemática para identificar sus desafíos, seguir su evolución y aprender de la evidencia para orientar sus políticas. 

Con esa convicción, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) creó hace una década el Centro de Información para la Mejora de los Aprendizajes (CIMA). Su propósito era reunir en un solo lugar información educativa de América Latina y el Caribe proveniente de distintas fuentes, armonizarla para hacerla comparable y facilitar su exploración y uso.  Desde entonces, el ecosistema de información educativa se ha transformado. Hoy disponemos de más datos y evidencia, pero también enfrentamos nuevas preguntas que exigen conectar distintas dimensiones de los sistemas educativos y encontrar formas más sencillas de explorar la información.

Para responder a esta nueva realidad, el BID relanza CIMA: un portal abierto y gratuito que conecta datos y evidencia para ofrecer una visión más completa de la educación en la región. En un solo lugar, reúne más de 30 indicadores comparables de 26 países, perfiles nacionales, análisis geoespaciales y mapas de evidencia que permiten comprender qué está pasando, cómo han evolucionado los sistemas educativos, dónde persisten las brechas y qué sabemos sobre las intervenciones que pueden contribuir a reducirlas.  

CIMA sigue siendo CIMA: tres cosas que no cambiaron

1. Distintas fuentes. Datos comparables. Una mirada multidimensional.

Las encuestas de hogares, los registros administrativos y las evaluaciones de aprendizaje revelan dimensiones distintas de la realidad educativa. CIMA reúne, revisa, armoniza y documenta esta información para que sea posible seguir la evolución de los indicadores y compararlos entre países. Esa comparabilidad y la mirada multidimensional han estado en el ADN de CIMA desde el comienzo y se mantienen.

En su nueva versión, CIMA organiza más de 30 indicadores en seis dimensiones: cobertura, aprendizajes, recursos físicos, recursos financieros, eficacia y accesibilidad geográfica. En conjunto, permiten analizar cómo funcionan los sistemas educativos, cómo han evolucionado y dónde se encuentran sus principales brechas y desafíos.  

2. América Latina y el Caribe en el centro.

CIMA está pensado específicamente para comprender la educación de la región. En lugar de abarcar cientos de países y miles de indicadores, selecciona y organiza información clave sobre los sistemas educativos de 26 países, sus trayectorias y sus brechas. Así, facilita la identificación de los principales desafíos de cada país y aporta información para orientar estrategias que amplíen las oportunidades educativas de todos los estudiantes.

3. Datos rigurosos que no necesitan un manual de instrucciones.

Todo el trabajo técnico ocurre detrás de escena. La idea sigue siendo que no haga falta ser especialista en datos para explorar CIMA: comparar países, seguir tendencias o identificar brechas debería tomar unos pocos clics, no horas buscando bases, revisando metodologías y tratando de hacerlas comparables.  

cima-header-spa
Qué hay de nuevo en CIMA: dos nuevas formas de explorar los datos y una nueva sección de evidencia
Tu país tiene ahora su propia puerta de entrada

Hasta ahora, para entrar a CIMA había que empezar por un indicador. Esa opción sigue ahí - ahora con más formas de visualizar los datos, incluidos mapas -, pero se suma un camino nuevo: empezar por un país.

Los nuevos perfiles país reúnen sus principales indicadores y permiten ver rápidamente cuál es su situación, cómo ha cambiado y cómo se compara con América Latina y el Caribe y con otros referentes internacionales. Explora los indicadores educativos y datos clave del sistema educativo por país aquí.

UR-SPA

Explora los indicadores educativos y datos clave del sistema educativo de Uruguay.

La educación entra en el mapa

Esta vez, literalmente.  CIMA suma una nueva dimensión: la accesibilidad geográfica. Los nuevos indicadores permiten observar dónde están las oportunidades educativas, qué tan lejos se encuentran de los estudiantes y cómo cambia el acceso según el territorio y las condiciones socioeconómicas.  

Explora los datos según tus necesidades. Alterna entre las vistas de barras, tendencias, mapas y tablas, y utiliza los filtros para seleccionar países, grupos de edad y las desagregaciones disponibles. También puedes consultar la información desde una perspectiva nacional o regional y exportar los datos o gráficos para incluirlos en análisis, informes o presentaciones. Conoce más aquí.

mapa-cima-spa

Porcentaje de personas de un grupo de edad determinado que asisten a un establecimiento educativo, respecto del total de la población de ese mismo grupo de edad.

Del diagnóstico a la acción: ¿qué sabemos sobre lo que funciona?

Identificar una brecha de aprendizaje, abandono o acceso es fundamental, pero es solo el primer paso. La siguiente pregunta es qué se puede hacer: qué políticas e intervenciones han sido evaluadas, qué resultados han obtenido y qué tan sólida es la evidencia disponible.

A partir de una revisión de más de 240.000 estudios, CIMA selecciona y sintetiza rigurosamente la evidencia disponible sobre distintas intervenciones educativas. Sus mapas de evidencia permiten identificar qué intervenciones han sido evaluadas, qué resultados han obtenido, cuál es la magnitud de sus efectos y qué tan sólida es la evidencia disponible.  

Explora la evidencia sobre lo que funciona en la prevención de la violencia contra las niñas en las escuelas. A través de un análisis interactivo, el Mapa de Evidencia permite identificar qué funciona, el Mapa de Brechas de Evidencia muestra dónde existen vacíos de investigación y el Mapa de Calor permite conocer de qué países proviene la evidencia analizada. Conoce más aquí.

evidence-map

Explora la evidencia sobre lo que funciona en la prevención de la violencia contra las niñas en las escuelas.

Más datos. Más evidencia. Mejores decisiones para transformar la educación.

Comprender mejor lo que ocurre en nuestros sistemas educativos es fundamental para ampliar esas oportunidades. América Latina y el Caribe puede aprender como región al comparar sus trayectorias, reconocer avances, identificar desafíos compartidos y aprovechar la experiencia de otros países.

Contar con más datos es solo el comienzo. Su verdadero valor está en relacionarlos, ponerlos en contexto y combinarlos con la evidencia para orientar mejores decisiones y potenciar los aprendizajes.

Ninguna cifra cuenta toda la historia. CIMA nos ayuda a mirar las piezas juntas.  

 

Banner-SPA-CIMA
Explora CIMA aquí
Comparte
Únete a nuestra comunidad Suscríbete
Nuestros pódcasts
Nuestros videos
Jump back to top