Puntos sobre la i
Para sobrevivir en el actual contexto de impactos causados por la pandemia del COVID-19, muchas empresas tienen que recurrir al uso intensivo de herramientas digitales para implementar el teletrabajo, realizar compras y ventas online, así como gestionar procesos de producción de forma remota.
En plena crisis pandémica por el nuevo coronavirus, la tecnología puede ser un aliado clave para lograr mejores resultados, tanto para reducir su propagación como para la mitigación y reducción de sus impactos.
*Este blog recoge las contribuciones de especialistas del BID en competitividad, tecnología e innovación
La pandemia por la propagación del nuevo coronavirus trae consigo desafíos en todos los niveles, desde la capacidad de respuesta de los sistemas de salud y el involucramiento social para acompañar las disposiciones, hasta el alcance de las estrategias para proteger a los más vulnerables y para mitigar los efectos en la economía.América Latina y el Caribe han llegado tarde a todas las revoluciones tecnológicas que surgieron en los últimos cien años. Por ejemplo, los países de la región llegaron muy tarde a la revolución digital que se inició a finales de los noventa y ahora, a diferentes velocidades, están tratando de cerrar las brechas en conectividad y habilidades, e impulsar la digitalización de la administración pública y la economía digital.
En varios países latinoamericanos el número de nuevas empresas de base científico-tecnológica ha aumentado en los últimos años, pero existen aún brechas enormes con regiones más avanzadas. ¿Qué tienen de particular este tipo de emprendimientos innovadores? ¿Por qué son clave para potenciar la productividad de la economía y enfrentar los desafíos socioambientales? ¿Cómo podemos acelerar su creación y crecimiento en la región? Empecemos leyendo unas breves historias.