“La transformación de átomos a bits es irremediable e imparable”. Nicholas Negroponte, cofundador del MIT Media Lab, en su libro ´Being Digital´.La economía digital ha cambiado la manera en la que interactuamos como sociedad, la forma como el gobierno se relaciona con sus ciudadanos y cómo las empresas hacen negocios.
Puntos sobre la i
Si cree que la piratería de la propiedad intelectual dejó de ser un tema urgente cuando desapareció el sitio de música Napster (¿lo recuerda?), tome nota de este dato: en América Latina la piratería intelectual ocasiona pérdidas de hasta un 66% en la industria de los programas de cómputo y de grabaciones musicales, el índice más alto del mundo según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Así es de cada dólar que se consume en la industria del entretenimiento, sus creadores sólo reciben 33 centavos.
Sabías que muchas de las tecnologías e innovaciones más disruptivas, como el GPS, el Internet, las prótesis avanzadas, los teléfonos inteligentes, la aviación civil, las luces LED o la leche libre de lactosa, han surgido como respuesta a demandas del sector público. El Estado ha comunicado la necesidad de nuevas soluciones, ha aportado recursos para su desarrollo y ha adquirido las partidas iniciales para su uso.
En una reciente visita a Barbados estuve en un hotel que hace más de 25 años ofrece sus servicios a turistas extranjeros. La infraestructura del hotel se ha deteriorado con el tiempo, la decoración es algo anticuada y, sobre todo, el servicio de atención al cliente es deficiente por cuanto no ofrece muchas alternativas alimenticias ni de servicios turísticos de interés.
Un kilo en América Latina pesa lo mismo que en Europa o China, ¿no? Suponemos que sí. Vamos al supermercado y compramos tres kilos de papas, dos litros de leche y un cable de dos metros para nuestro cargador de celular. Camino a casa, le cargamos 25 litros de gasolina a nuestro auto. Pagamos contentos y asumimos que nos dieron las medidas que pagamos.
Luego de generar una conmoción parecida a la de un elefante entrando en una cristalería, las plataformas colaborativas como Uber o Airbnb han pasado a ser parte de nuestra vida cotidiana. Millones han utilizado ya este tipo de estructuras digitales para facilitar su vida cotidiana: trasladarse, comprar comida o libros, procurar una pareja y hasta tener a alguien para acompañarle a hacer las compras.
La compra pública de innovación es un mecanismo por el cual el Estado licita la contratación de un producto o servicio que tiene características específicas, que no existe en el mercado y que requiere desarrollar actividades de investigación, desarrollo e innovación.En un reciente artículo en este Blog se exponían 5 razones para impulsar la compra pública de innovación (CPI), así como la importancia de desarrollar capacidades para implementarla.
La idea de que el crecimiento económico no solo tiene una tasa sino una dirección, y que la innovación orientada por misiones debe estar al centro de las estrategias de crecimiento, está dando la vuelta al mundo, con la economista Mariana Mazzucato como una de sus principales promotoras.
Hoy es indiscutible la necesidad en América Latina y el Caribe de apostar a la innovación y al emprendimiento de alto impacto para mejorar los niveles de productividad de la economía y la calidad de vida de la población. Y así como aún hay una brecha de inversión y resultados de innovación en comparación con países más avanzados, también existe una brecha en cuanto a la investigación científica que se realiza en Latinoamérica sobre estos temas.
Como ya hemos analizado en este blog, contar con una adecuada radiografía de las condiciones sistémicas para el emprendimiento dinámico es muy importante para tener un diagnóstico claro y para monitorear la evolución de los ecosistemas de emprendimiento e innovación. Esto nos ayuda a establecer las prioridades a la hora de diseñar políticas y programas de fomento. Pero para poder medir adecuadamente, una de las definiciones relevantes por establecer es la unidad geográfica de referencia. ¿A qué nivel debemos hacerlo?