¿Has notado cómo el clima ha ido cambiando? Lugares donde antes no nevaba han visto nieve, las estaciones antes tan marcadas, ahora no son bien delimitadas, la lluvia esperada en cierta época llega tarde y se concentra en pocos días. Además hay sequías más prolongadas e inundaciones con mayor frecuencia. Ya no sabemos qué clima esperar y cuándo; se ha vuelto impredecible y hemos perdido nuestras referencias. El cambio y la variabilidad climática es algo que nos está afectando a todos.
Sostenibilidad
Ya les había contado en una oportunidad anterior que en Argentina no solo se aprende a bailar tango (algo que he empezado a aprender recientemente) y a jugar futbol (algo que jamás he logrado aprender). También se aprende a adaptarse al cambio climático. Pues bien, en esta entrada comparto con ustedes una experiencia muy interesante, cortesía de mis colegas en el bello país austral.
Uno de los temas claves en la conferencia sobre Cambio Climático y Negociación (COP 17) llevada a cabo recientemente en Durban es la necesidad de incrementar considerablemente la inversión en cambio climático. Numerosos estudios revelan que el requerimiento de inversión de los países emergentes para mitigar y adaptarse adecuadamente al los cambios climáticos es mas de varios cientos de millones de dólares por año.
Del mar no sólo viene la vida. Esa masa de agua que ocupa un 70% de la superficie de nuestro planeta es también una fuente inagotable de energía que además es limpia y no produce emisiones que puedan aumentar el efecto invernadero. La buena noticia es que no existe solamente una sino varias formas de aprovechar todo ese potencial. La forma más común de conversión de energía marina a eléctrica se basa en el movimiento de las olas o de las corrientes marinas, como también el flujo inducido por la diferencia de alturas provocada por las mareas.
Hola lectores: lamentablemente, he estado ausente de este blog por un tiempo (tengo demasiado trabajo, no hay tiempo para la diversión!). Afortunadamente, tuve un poco de tiempo durante este fin de semana largo que acaba de pasar para reflexionar un poco sobre un tema del que quería escribir acerca hace ya un tiempo. En primer lugar, no quiero que el título de esta entrada los alarme, ya que no es lo que estoy buscando.
Estocolmo: la ciudad sobre el agua. Un grupo de islas pequeñas que han sido unidas para constituir la capital de Suecia. Un lugar que se ha convertido en ejemplo a seguir en revertir una alta contaminación de sus aguas, y que ahora está rodeada por la más limpia y pulcra agua dulce y salada; una localidad ideal como anfitriona de la “Semana Mundial del Agua” cada año desde 1991.
La semana pasada, estuve en Guatemala para asistir a un taller regional sobre el cambio climático en LAC, patrocinado por el BID. Como parte de la agenda del taller, me tocó dar una breve charla acerca de lo que el BID está haciendo en el sector de agua y adaptación al cambio climático.