“De vez en cuando, aparece un producto revolucionario que lo cambia todo.” De esta manera, Steve Jobs anunciaba la creación del iPhone en 2007. Los cambios rupturistas son usualmente introducidos por innovadores conceptuales, como Jobs. En general, los innovadores conceptuales tienen objetivos precisos por adelantado, lo que les permite planificar su trabajo y ejecutarlo de manera decisiva. Por su parte el innovador experimental Nicolás Catena, también ha logrado producir un terremoto en la industria del vino de Argentina.
Sostenibilidad
Los ecosistemas de alta montaña juegan un papel protagónico al permitir la recarga de los acuíferos, los que producen el agua que eventualmente llega a un acueducto para su potabilización y posterior distribución. Es clave mantener la “buena salud” de nuestros ecosistemas de alta montaña y asegurarnos de que, incluso bajo un clima más caliente, estos siguen proveyendo estos servicios tan valiosos
La pandemia mundial causada por la propagación del COVID-19 ha provocado millones de infecciones y más de un millón de muertes hasta el momento. Esta pandemia ha afectado drásticamente la vida, la salud y la economía de nuestras comunidades y colegas. En el BID hemos pasado de visitar proyectos e interactuar presencialmente con los clientes y grupos de interés, a tener que gestionar todo de forma remota.
El 12 de agosto de 2020, el BID organizó un seminario web sobre cómo la economía azul puede ayudar a impulsar una recuperación sostenible e inclusiva en el Caribe tras el COVID-19. El evento tuvo como objetivo promover la economía azul como motor clave para la recuperación, crear conciencia sobre la importancia de los recursos de los océanos y costas más allá de la pesca y el turismo, y destacar la agenda del BID en este tema, en particular para los pequeños estados con grandes extensiones de océano.
En diciembre de este año se conmemora el quinto aniversario de un logro histórico para la acción climática internacional: el Acuerdo de París. Dicho hito representó un llamado de la comunidad internacional durante la COP21 para aumentar ambición climática y alcanzar la transformación de las trayectorias de desarrollo actuales hacia unas de cero emisiones netas y resilientes al clima.
La pandemia del COVID-19 ha afectado gravemente todos los aspectos de la salud, el gobierno, la sociedad, las industrias y nuestras interacciones personales. La gobernanza ambiental y social no ha estado exenta, y la pandemia ha desafiado drásticamente la forma en que los gobiernos y otros actores se aseguran de que las salvaguardias ambientales y sociales continúen protegiéndonos a nosotros mismos y a nuestro medio ambiente.
¿Sabía que, detrás de cada plato de chillo o langosta a la plancha que se consume en República Dominicana, se encuentra el trabajo arduo de 14.929 pescadores y sus familias? Gracias a un esfuerzo colaborativo entre la Oficina Nacional de Estadística (ONE) y el Consejo Dominicano de Pesca y Acuicultura (CODOPESCA), con el apoyo técnico y financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ahora conocemos con exactitud las características socioeconómicas de la población de pescadores, así como dónde, de qué manera y qué pescan.
Los países de América Latina y el Caribe se enfrentan a una pandemia con innumerables consecuencias sociales y económicas. Al mismo tiempo, también experimentan incendios intensificados por el cambio climático en el Gran Pantanal de Brasil y huracanes que azotan el Caribe. Esta compleja situación muestra que los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y los bancos multilaterales de desarrollo (BMD) deben trabajar juntos para apoyar una recuperación sostenible.
Los desastres naturales como incendios forestales y huracanes que han afectado la región en los últimos años, sumada a la creciente degradación ambiental, llevan a que cientos de miles de personas se vean forzadas a abandonar sus lugares de origen.
Al mismo tiempo, las migraciones añaden presiones sobre los servicios públicos y exacerban los riesgos asociados a desastres naturales y cambio climático. Ante un clima global cambiante, ¿cuál es la relación entre la crisis climática y los desplazamientos en América Latina y el Caribe?
La temporada de huracanes del 2020 nos recuerda la importancia de los servicios de infraestructura para limitar la propagación del COVID-19. Los desastres naturales pueden dañar activos de infraestructura, tales como centros médicos, tuberías de agua y líneas de telecomunicaciones. Esto evitaría que los pacientes con COVID-19 recibieran atención, dificultaría los esfuerzos para lavarse las manos y retrasaría la trazabilidad de contactos.