por Xiomara Alemán "Soy María, tengo 14 y estoy embarazada". Así se identificó María en el centro de salud cercano a su hogar mientras esperaba a ser atendida. Como ella, otras esperaban solas, con sus amigas, sus abuelas, sus madres y pocas con sus parejas. Esta es una realidad frecuente en nuestra América Latina.María quería saber qué exámenes debía hacerse, qué comer y qué no comer; quería saber qué sería de ella y de su hijo en formación. Tenía tantas preguntas, tanta ansiedad y miedo. Quería la información para poder compartirla con su novio y su amiga.