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Viento en contra para la recuperación pospandemia del Caribe, según informe del BID

Un análisis de los shocks económicos externos en curso destaca los posibles impactos sobre las economías del Caribe

Los países del Caribe deberían prepararse para los efectos prolongados de los shocks económicos externos en 2023, incluidos los altos precios de los alimentos y los combustibles y el aumento de las tasas de interés internacionales, según un nuevo informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El incremento de las tasas de interés podría generar desaceleraciones económicas o incluso recesiones en importantes mercados emisores de servicios y bienes exportados desde el Caribe. 

El impacto de estos shocks depende de la estructura comercial de cada país y de sus necesidades de financiamiento externo, según el estudio Viento en contra para la recuperación pospandemia (Headwinds Facing the Post-Pandemic Recovery en inglés solamente). Sin embargo, los hogares y empresas de todo el mundo sienten el impacto del aumento de los precios de los productos básicos. 

Los principales hallazgos del informe incluyen: 

  1. El aumento de los precios de los productos básicos afecta los términos de intercambio. El alza de los precios de los hidrocarburos tiene un efecto positivo evidente para los exportadores netos de combustibles, pero negativo para los importadores netos de hidrocarburos. Algo similar ocurre con los exportadores netos frente a los importadores netos de productos agrícolas. Una forma sencilla de medir el impacto potencial es considerar el valor neto del comercio de estos productos básicos como porcentaje del PIB. Para los importadores netos (Bahamas, Barbados, Guyana y Jamaica), las importaciones netas de hidrocarburos y productos básicos agrícolas oscilaron entre el 5% y el 15% del PIB en 2021. Esto implica que los aumentos sustanciales de los precios de esos productos pueden tener un impacto significativo en la balanza comercial y los ingresos reales.
  2. El aumento de la inflación se "importa" de la inflación de los precios de las materias primas. La tasa de inflación subió a un promedio del 8% anual a mediados del verano en los países del Caribe cubiertos en este informe, con la excepción de Surinam, que ha estado lidiando con una alta inflación desde el otoño de 2020. Esta tasa es más baja que la de muchos otros países del mundo. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la inflación promedio para Centroamérica, Panamá y República Dominicana aumentó a 9% en agosto de 2022, y se proyecta una inflación promedio anual de 12,5% para América Latina en 2022. Un elemento de la tasa más baja en el Caribe son las acciones directas para evitar que los precios sigan subiendo.
  3. El aumento en las tasas de referencia eleva los costos de endeudamiento.  La invasión rusa a Ucrania ocurrió justo cuando los bancos centrales de los centros financieros – en particular en Estados Unidos – estaban iniciando un ciclo de ajuste. Las presiones adicionales sobre los precios pueden acelerar o alargar el ciclo de ajuste, o ambas cosas. Desde el inicio de la pandemia hasta marzo de 2022, la Reserva Federal de EE UU mantuvo la principal tasa de política en cerca de cero. Tras un aumento inicial en el rango de un cuarto a medio punto porcentual en marzo, la Reserva Federal ahora apunta a 4,25-4,5% (a mediados de diciembre de 2022). Este es el aumento más acelerado en las tasas de política en décadas. El aumento de la tasa de referencia eleva invariablemente el costo de los préstamos en los mercados internacionales para la mayoría de los países y empresas. También hay presión para elevar las tasas de interés internas.
  4. Los hogares y las empresas están sintiendo el impacto de los aumentos de precios. Si bien la inflación interna ha sido algo menos severa en los países del Caribe, el alza de precios reduce los ingresos reales de los hogares y aumenta los costos comerciales para las empresas. Las encuestas en línea del Programa Mundial de Alimentos sugieren un fuerte aumento de la inseguridad alimentaria en todo el Caribe.

"Esperemos que estas desafortunadas condiciones externas mejoren durante 2023. Sin embargo, al igual que con los desastres naturales, siempre es prudente prepararse para lo peor, incluso cuando esperamos lo mejor", dijo David Rosenblatt, asesor económico regional del Departamento del Caribe del BID. 

Los autores del estudio presentaron varias prioridades de reforma, como la atención continua a la consolidación fiscal y la gestión de la deuda en la dimensión macroeconómica y las intervenciones específicas para ayudar a los hogares a capear los efectos del alza de precios de los alimentos y los combustibles.

Viento en contra para la recuperación pospandemia (solo en inglés) es parte de la Serie Trimestral de Economía del Caribe del BID. Además de una sección de resumen regional, contiene secciones específicas por país para Bahamas, Barbados, Guyana, Jamaica, Surinam y Trinidad y Tobago.

Sobre el BID

El Banco Interamericano de Desarrollo tiene como misión mejorar vidas. Fundado en 1959, el BID es una de las principales fuentes de financiamiento a largo plazo para el desarrollo económico, social e institucional de América Latina y el Caribe. El BID también realiza proyectos de investigación de vanguardia y ofrece asesoría sobre políticas, asistencia técnica y capacitación a clientes públicos y privados en toda la región.

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Yajaira Archibald

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