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Proteger al acreedor y beneficiar al prestatario

Proteger los derechos de los acreedores financieros no sólo beneficia a quienes prestan dinero sino también a quienes piden prestado, especialmente los pequeños empresarios que se prestan dinero, según un nuevo estudio presentado en la sede del BID. El estudio Crédito Bancario a Pequeñas y Medianas Empresas , de los investigadores Arturo Galindo y Alejandro Micco revela que las empresas pequeñas tienen mayor acceso al crédito bancario en países donde los derechos de los acreedores son protegidos y hechos cumplir. Y es que un mejor cumplimiento de los contratos financieros o mejores leyes de quiebra, reducen la brecha de acceso al crédito que existe entre pequeñas y grandes empresas.

Asimismo, el estudio presenta evidencia de que las reformas que dan mayor protección al acreedor pueden profundizar los mercados financieros y promover el crecimiento económico, logrando al mismo tiempo un efecto positivo en el otorgamiento de crédito y la distribución de ingreso. Según los autores, proteger al acreedor puede incluso aliviar los efectos negativos de los shocks en la economía y la volatilidad en el mercado de crédito, ya que la reducción del crédito dependerá de las regulaciones impuestas.

En la mayoría de países de América Latina, las leyes no protegen los derechos de los acreedores, y si lo hacen, éstas no son implementadas apropiadamente, según el estudio. “Un aspecto crítico de los derechos del acreedor tiene que ver con el derecho a reposeer la garantía en prenda en caso de quiebra” explican Galindo y Micco. “Si los acreedores sienten que no son protegidos por las leyes y que existen posibilidades inciertas de poder tomar propiedad del bien dado en garantía, probablemente preferirán no otorgar crédito porque el riesgo de quiebra reducirá sus expectativas de ingreso”.

El estudio destaca que si se mejora la protección legal a los acreedores, se mejora la habilidad de operar en escenarios riesgosos y se aumenta la profundidad de los mercados de capital. La protección al acreedor tiene un mayor impacto en las empresas pequeñas porque ellas son las más afectadas cuando los mercados de crédito se reducen fuertemente. La baja protección reduce la posibilidad de tomar posesión de la garantía y reduce las expectativas de los acreedores ante la posibilidad de que el deudor se declare en cesación de pagos.

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