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Iglesias renuncia a la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo

El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique V. Iglesias, informó hoy al Directorio Ejecutivo del BID que renuncia a su cargo, con fecha efectiva el 30 de septiembre del 2005.

Iglesias hizo el anuncio luego de enviarle una carta al presidente de la Asamblea de Gobernadores del BID y ministro de Finanzas de Japón, Sadakazu Tanigaki, en la cual afirmó: “Luego de trabajar en este Banco por más de 17 años, ha llegado el momento de pasar la dirección a nuevas manos para que nuevas generaciones continúen contribuyendo con ideas renovadas a los ideales del BID de cooperar con el desarrollo económico y social de América Latina y el Caribe.”

Iglesias fue elegido por primera vez en marzo de 1988 y reelecto en 1993, 1998 y 2003. Su mandato actual vencía en abril del 2008. El BID, el banco de desarrollo regional más grande y más antiguo del mundo, sólo ha tenido tres presidentes desde su fundación en 1959.

Iglesias asumió la presidencia en una época en que América Latina estaba emprendiendo amplias reformas para recuperarse de la llamada “década perdida” de los años 80. El BID debía ayudar a los países prestatarios en sus esfuerzos por controlar la inflación, recuperar el crecimiento, liberalizar sus mercados y modernizar sus sectores público y privado a efectos de cumplir con su misión fundamental de contribuir a reducir la pobreza y abordar los agudos problemas sociales de la región.

Dadas las crecientes necesidades de financiamiento de la región para realizar dichas reformas, Iglesias condujo al BID en dos rondas de reposición de recursos que aumentaron el capital ordinario autorizado de 34.500 millones de dólares a 101.000 millones de dólares. Estos incrementos le permitieron al Banco alcanzar una capacidad sostenible de préstamos de 8.000 millones de dólares por año y volver a ser la principal fuente de financiamiento multilateral para América Latina y el Caribe.

Durante los años 90 los países miembros multiplicaron las áreas de actividad del BID, cuyo mandato fundacional es promover el desarrollo y la integración. El Banco, que tradicionalmente se había concentrado en sectores como energía, infraestructura, industria y agricultura, recibió instrucciones de darle prioridad al combate a la pobreza, al desarrollo sostenible y a la expansión del sector privado. Asimismo se le encomendaron nuevos temas como la modernización del estado, la reducción de la violencia, la prevención de desastres y el apoyo a grupos marginados como las mujeres pobres, los pueblos indígenas y las minorías étnicas. Reflejo de ello es que 50 por ciento del financiamiento se asigna a los sectores sociales.

Para enfrentar esos desafíos, el BID realizó una profunda reestructuración. Sus operaciones fueron descentralizadas entre tres nuevos departamentos regionales que supervisan las oficinas del BID en cada país prestatario. Asimismo se crearon los departamentos de Investigación, Desarrollo Sostenible e Integración, con el fin de analizar los principales problemas económicos y sociales de la región y mejorar los programas financiados por el Banco.

El BID también creó un departamento del Sector Privado para proveer financiamiento sin garantía soberana para grandes proyectos de infraestructura y energía, y más recientemente, operaciones de comercio exterior y transacciones financieras innovadoras para desarrollar los mercados de capital locales. Las dos instituciones afiliadas del BID iniciaron sus operaciones durante la presidencia de Iglesias: la Corporación Interamericana de Inversiones, que apoya a la mediana empresa, y el Fondo Multilateral de Inversiones, que se concentra en la micro y pequeña empresa.

Así como América Latina y el Caribe ha forjado lazos con otras regiones, el BID ha fortalecido sus vínculos con socios internacionales. El BID colabora estrechamente con otras instituciones multilaterales, países donantes y sus agencias de cooperación, que brindan donaciones y asistencia técnica para ayudar a los países prestatarios. Este año Corea del Sur ingresó como 47mo miembro de la institución.

Los países miembros tienen 45 días para proponer candidatos para suceder a Iglesias. Luego de ese período, se realizará dentro de un plazo de 15 días una reunión especial de la Asamblea de Gobernadores. Para acceder a la presidencia, el candidato o la candidata deberá obtener el respaldo de países que representen la mayoría del capital del BID y el apoyo de una mayoría absoluta de los gobernadores de los 28 países miembros de las Américas (los 26 prestatarios más Canadá y Estados Unidos).

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