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El compromiso de Corea con América Latina y el Caribe va más allá del comercio y la inversión

Fondos fiduciarios canalizarán US $ 200 millones en donaciones para programas de lucha contra la pobreza, el apoyo a las pequeñas empresas y la innovación tecnológica

Corea del Sur, que albergará el Foro de Negocios Corea-América Latina y el Caribe del 20 al 21 octubre, es un socio que muestra un rápido crecimiento comercial y crecientes inversiones en los 26 países ubicados en América Latina y el Caribe. Sin embargo, su relación con la región va mucho más allá del comercio. En efecto, después de Japón, Corea es el segundo mayor contribuyente de Asia en términos de ayuda al desarrollo destinada a América Latina.

Corea es un socio activo y comprometido con el Banco Interamericano de Desarrollo en una gama diversa de proyectos de desarrollo económico en toda la región.Corea ingresó al Banco en marzo de 2005, adquiriendo simultáneamente su condición de miembro de la Corporación Interamericana de Inversiones (CII) y del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), integrante del Grupo BID.

Al unirse, Corea aportó contribuyó con el capital ordinario del Banco y comprometió la suma de US$200 millones destinados a fondos fiduciarios administrados por el Grupo del BID, trabajando en estrecha colaboración con expertos de Corea. Los fondos fiduciarios están destinados a donaciones, no préstamos, y ayudan a pagar una amplia variedad de proyectos que van desde la reducción de la pobreza y el apoyo a las pequeñas empresas hasta la transferencia de conocimientos en ciencia y tecnología.

Por ejemplo, un proyecto realizado en Ecuador en 2010 creó un Sistema Nacional de Orquestas Sinfónicas al estilo de los coros juveniles y orquestas de Venezuela. La operación recibió una donación del Fondo de Reducción de la Pobreza de Corea (KPR, según su sigla en inglés), para financiar el establecimiento de una academia vinculada a una red de centros comunitarios provinciales. Se proporcionaron instrumentos musicales y los maestros ecuatorianos recibieron capacitación por parte de sus colegas venezolanos. El programa fue implementado como parte del componente de inversión social del fondo, diseñado para ofrecer a los jóvenes desfavorecidos actividades extracurriculares que les ayudarán a convertirse en adultos más equilibrados.

El Fondo KPR se centra en la reducción de la pobreza y el desarrollo social, y está dirigido a atender las necesidades de las poblaciones más vulnerables de América Latina y el Caribe. En 2010, el 21 por ciento de los recursos del fondo estuvo destinado únicamente a Haití. Una donación ayudó por ejemplo a construir 100 viviendas de emergencia para damnificados afectados por el terremoto de enero de 2010 en Haití. Se espera que cincuenta viviendas más sean construidas antes de fin de año.Desde su creación, KPR ha apoyado 57 proyectos, movilizando un volumen total de US$16,4 millones en fondos aprobados.

Aprovechando la experiencia de Corea en educación y tecnología, el Fondo Coreano de Alianza para el Conocimiento en Tecnología e Innovación (KPK, según sus siglas en inglés) tiene como objetivo reducir la brecha digital mediante la transferencia de conocimientos especializados del país asiático hacia América Latina y el Caribe.

Las donaciones del KPK han sido utilizadas para promover la banca móvil en la región, haciendo que los servicios financieros se encuentren disponibles a través de los teléfonos móviles. Una plataforma digital diseñada como parte de un proyecto aprovechó las altas tasas de penetración de la telefonía celular para mejorar el acceso a servicios financieros entre las poblaciones más pobres y redujo el costo que supone para los trabajadores inmigrantes el envío de remesas a sus familiares residentes en sus países de origen.

Entre 2006 y 2010, KPK aprobó un total de 62 proyectos por una suma total de US$18,9 millones.

Corea y la Corporación Interamericana de Inversiones (CII) han establecido conjuntamente el Fondo Fiduciario Corea-CII para el Desarrollo de las PYME, el cual financia una herramienta de diagnóstico diseñada para ayudar a las pequeñas y medianas empresas (PYMES) a ser más competitivas. El programa de diagnóstico FINPYME cuenta con una metodología para la revisión de las fortalezas y debilidades de la empresa con el objetivo de hacerla más competitiva y crea una hoja de ruta para facilitar su mejoramiento.

Con la ayuda del fondo, Productos Ujarrás, una empresa productora de jalea y mermelada en Costa Rica, fue capaz de optimizar sus líneas de producción y aumentar la capacidad y velocidad de su producción. La compañía ha rediseñado su planta sobre la base de los datos proporcionados por FINPYME, experimentando un aumento del 31 por ciento de las ventas en un año, y ahora está exportando sus productos a Estados Unidos y varios otros países de América Central y el Caribe.

El diagnóstico FINPYME, que se aplica en conjunto con universidades locales y asociaciones empresariales de toda la región, se inició en 2007 en Costa Rica, Guatemala, República Dominicana, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá. En 2009, el programa se amplió a las Bahamas, Barbados, Belice, Jamaica, Trinidad y Tobago y Colombia.

La asociación entre Corea y el BID también incluye la cooperación de US$60 millones como contribución de Corea al Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN). Parte de esos recursos han sido utilizados para analizar la forma en la cual las mejores prácticas y lecciones aprendidas por parte de Corea en el desarrollo del sector privado pueden ser transferidas con éxito a las economías latinoamericanas y del Caribe.Esto también ha permitido establecer alianzas estratégicas del FOMIN con los principales socios de Corea, como el Instituto Coreano de Pequeños Negocios y el Banco de Exportación e Importación de Corea (KEXIM, según sus siglas en inglés).

La contribución de Corea al Grupo BID, se ha visto reforzada a través de la participación de expertos y asesores de Corea que han colaborado en una amplia gama de programas de cooperación técnica. Su participación ha jugado un papel fundamental en la transferencia de conocimientos, proveyendo asesoría y garantizando la existencia de altos estándares de funcionamiento en los proyectos de desarrollo.

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