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El BID, un socio estratégico para Argentina

Apoyo en educación ha beneficiado a 2,2 millones de alumnos y en proyectos de vivienda se ha favorecido a 62.200 familias

Las actividades del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Argentina se remontan a sus primeros años de existencia, expandiéndose para atender las necesidades principales del país.

Desde 1961, el BID ha aprobado unos US$30.000 millones que han servido para cubrir sus demandas de financiamiento en áreas como infraestructura (vial, de agua y saneamiento, y eléctrica), fortalecimiento institucional, educación, medio ambiente e inversión social.

En 2011 la cartera activa del Banco consiste en US$8,550 millones en préstamos aprobados para el sector público y US$51,8 millones en cooperaciones técnicas.

Aproximadamente un 45 por ciento de la cartera se dedica a proyectos de infraestructura y un 30 por ciento a proyectos de inversión social que incluye salud, educación y mejoramiento de barrios. La cartera del sector privado alcanza los US$75,4 millones.

Contribución del Banco al desarrollo

El Banco apoya el desarrollo del sector agropecuario argentino, beneficiando a más de 250 mil productores. Este apoyo se ha logrado a través de una estrategia combinada de intervenciones, que promueven la competitividad del sector, entre las que se destacan el mejoramiento del sistema de gestión de la sanidad y la calidad agroalimentaria (SENASA), el fortalecimiento del sistema de innovación tecnológica agropecuaria (INTA) y el mejoramiento de la infraestructura básica rural y los servicios básicos agrícolas para el desarrollo de las economías regionales de zonas no pampeanas (PROSAP).

El apoyo del Banco al impulso de la ciencia, la tecnología y la innovación se considera emblemático por su contribución sostenida al desarrollo del sector particularmente durante los últimos 15 años con préstamos por más de US$1.000 millones que han apoyado el fortalecimiento de sus instituciones, promovido nuevas modalidades de fomento a la innovación empresarial y creado fondos de innovación tecnológica sectorial y varias plataformas tecnológicas de frontera. Por otra parte, el Banco está colaborando actualmente con el Ministerio de Ciencia y Tecnología en la formulación del Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva 2011-2014 y en la creación de un nuevo instituto de estudios de la innovación.

El Programa de Apoyo a la Política de Mejoramiento de la Equidad Educativa (PROMEDU) es un ejemplo del apoyo sostenido del Banco para reducir la brecha existente en las oportunidades educativas de los niños y jóvenes pertenecientes a distintos estratos de ingreso. En su primer tramo, el PROMEDU ha beneficiado a más de 2.200.000 de alumnos de 6.500 escuelas secundarias de contextos vulnerables, y en 2011 ya se ha iniciado su segunda fase. A fin de garantizar tanto la obligatoriedad de la educación secundaria como la universalización de la educación inicial, el Banco ha apoyado en los últimos seis años la construcción de 1.110 escuelas de distintos niveles educativos, a las que se le sumarán otras 750 en el corto plazo.

Otro ejemplo, es el Programa Mejoramiento de Barrios (PROMEBA) que ha favorecido a 135 barrios y beneficiado a más de 62.200 familias de bajos ingresos. Este programa tiene como finalidad mejorar la calidad de vida y contribuir a la inclusión urbana y social de los hogares de los segmentos más pobres de la población residentes en villas y asentamientos irregulares.

Por otra parte, el Banco viene participando en el financiamiento de sistemas urbanos y rurales de agua potable y habiendo otorgado hasta la fecha préstamos por alrededor de US$1.200 millones.

Una parte importante de los recursos de financiamiento ha ido a localidades con poblaciones menores de 15.000 habitantes beneficiando a cerca de 2 millones de habitantes. Recientemente el Banco inicio la ejecución del Programa de Agua Potable y Saneamiento del Área Metropolitana y el Conurbano Bonaerense y el Programa de Agua Potable y Saneamiento (PAYS) cuyos objetivos son aumentar la cobertura de estos servicios en centros urbanos, los cuales representan el 68,6% de la población total del país.

Estos proyectos incluyen la ejecución de obras nuevas y de rehabilitación, optimización y expansión de la cobertura de los servicios aplicando tecnologías apropiadas y de bajo costo, así como el fortalecimiento institucional orientado a mejorar la gestión empresarial promoviendo programas de eficiencia energética, buenas prácticas de operación y mantenimiento, mejoras en la gestión comercial y en la recuperación de costos que permitan la sustentabilidad de las inversiones.

Para el futuro

Se prevé que las aprobaciones de préstamos en 2011 superen los US$1,300 millones, cubriendo con ello aproximadamente el 17 por ciento de las necesidades de financiamiento externo del país. Las inversiones están destinadas a continuar apoyando las áreas prioritarias de crecimiento y competitividad, reducción de pobreza y fortalecimiento institucional.

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