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BID aprueba préstamo blando de US$ 22 millones a Haití para formación profesional de jóvenes

Un préstamo de 22 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo a Haití apoyará un programa de formación profesional para jóvenes marginados del mercado laboral para mejorar sus oportunidades de empleo, anunció hoy el BID.

Los beneficiarios serán hombres y mujeres entre los 15 y 24 años de edad que son pobres, están desempleados o subempleados, tienen poca o nada de educación formal o experiencia laboral y carecen del tipo de destrezas buscadas en el mercado laboral. Este grupo representa alrededor de 45 por ciento de la fuerza de trabajo de Haití, estimada en 4,5 millones de personas.

El programa, que será ejecutado por el Instituto Nacional de Formación Profesional (INFP) del Ministerio de Educación, Juventud y Deportes, apunta a preparar a jóvenes para que cubran la falta de trabajadores calificados y técnicos detectada en sondeos realizados en los sectores formal e informal de la economía haitiana.

La demanda surge en parte de proyectos apoyados por la comunidad cooperante en Haití. El BID está financiando una cartera de programas que cubren varios sectores donde se necesita mano de obra especializada, supervisores y técnicos, como la rehabilitación de caminos, escuelas, hospitales, sistemas de agua y saneamiento, la agricultura y pequeños proyectos productivos o de desarrollo comunitario.

“La falta de mano de obra calificada constituye un severo lastre para el mercado laboral haitiano. Se están importando supervisores y técnicos de, por ejemplo, la República Dominicana y Filipinas”, comentó la jefa del equipo de proyecto del BID, Emma Näslund-Hadley. “Este programa representa un paso clave para ayudar a trabajadores haitianos a ocupar tales puestos.”

Los jóvenes beneficiarios serán capacitados en instituciones públicas o privadas para oficios para los cuales hay una demanda comprobada o anticipada, como albañiles, carpinteros, electricistas, plomeros, mecánicos, soldadores y técnicos en refrigeración, metalmecánica, confección de indumentaria y electrónica.

Los estudiantes, que recibirán becas y seguros contra accidentes, tomarán un mínimo de 300 horas de cursos teóricos y prácticos. Una vez que hayan completado dicha etapa, serán colocados por uno a seis meses como pasantes en empresas.

El programa se esforzará por involucrar a mujeres, que rara vez acceden a estos oficios en Haití, donde los trabajadores calificados ganan mucho más que los jornaleros y tienen una de las tasas de desempleo más bajas entre personas con educación primaria, secundaria y universitaria.

El programa también apunta a aumentar la calidad de la formación profesional mejorando las destrezas de los entrenadores y brindándoles capacitación pedagógica. Además, se actualizarán los materiales didácticos, los equipos y las tecnologías utilizadas en los centros de formación profesional y se repararán las instalaciones de los centros públicos.

El INFP será fortalecido como agencia reguladora y formativa mediante la capacitación de su personal y cuerpo directivo, la creación de un sistema de gestión de información y la rehabilitación de sus oficinas. El instituto será preparado para aplicar un sistema nacional de certificación de competencia laboral y acreditación de centros de formación.

Un grupo de trabajo que incluye representantes de ministerios, centros de formación profesional y asociaciones del sector privado fungirá como grupo asesor de la iniciativa para asegurar que se mantenga en línea con la demanda del mercado laboral y para promover la participación de empresas en las actividades del programa.

El programa recoge lecciones aprendidas de otras iniciativas de formación profesional financiadas por el BID en Argentina, Brasil y Chile, así como de un proyecto piloto realizado en Haití con respaldo del Fondo Multilateral de Inversiones. El BID también ha coordinado sus acciones con donantes como la Unión Europea y la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional.

El préstamo fue otorgado a un plazo de 40 años, con 10 años de período de gracia. La tasa de interés anual será de 1 por ciento durante la primera década y de 2 por ciento de allí en más. Los recursos de contrapartida local ascenderán a 200.000 dólares.

           

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