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Atención gratuita y accesible: hacia un sistema de salud más inclusivo en Belice

Salud, nutrición y población Atención gratuita y accesible: hacia un sistema de salud más inclusivo en Belice Belice está logrando que la atención médica gratuita sea accesible para las comunidades mayas y migrantes, con soluciones prácticas, basadas en evidencia. Jun 29, 2026
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Ideas clave
  • El sistema público de salud de Belice garantiza atención gratuita para todas las personas, pero las comunidades mayas y migrantes enfrentan barreras cotidianas que dificultan que esa promesa se materialice en la práctica.
  • A partir de más de 60 entrevistas con miembros de la comunidad y profesionales de la salud, el Ministerio de Salud y Bienestar, con apoyo del BID, está implementando soluciones concretas para acercar los servicios de salud a quienes más los necesitan.
  • Desde señalización multilingüe y clínicas móviles hasta actividades de alcance comunitario realizadas por trabajadores comunitarios de salud, ya se están poniendo en marcha seis respuestas basadas en evidencia para vincular cada barrera con una solución específica. 

El sistema público de salud de Belice se sustenta en una promesa: la atención médica debe estar disponible para todas las personas. La atención se brinda de forma gratuita a ciudadanos beliceños, migrantes y cualquier persona que ingrese a un establecimiento público de salud, independientemente de su estatus migratorio, documentación o capacidad de pago. Sin embargo, cuando la distancia, el idioma, el tiempo o la confianza se interponen, incluso la atención gratuita puede sentirse fuera de alcance.

Para muchas comunidades mayas y migrantes, esa brecha entre la política pública y la realidad es tangible. Los migrantes representan aproximadamente el 11,5% de la población de Belice y las comunidades mayas alrededor del 9,8%. Ambos grupos enfrentan obstáculos que se manifiestan en situaciones cotidianas, pero determinantes, para acceder a la atención. Hombres migrantes que salen hacia el hospital antes del amanecer y al mediodía aún no han sido atendidos, mientras calculan si alcanzarán el último autobús de regreso al hogar; personas mayores mayas que hablan q’eqchi’ o mopán y se encuentran frente a formularios que no pueden leer; mujeres migrantes que salen de una consulta sintiéndose desatendidas y vuelven a prácticas o remedios caseros.

Estas barreras también están relacionadas con presiones más amplias sobre el sistema. Belice cuenta con aproximadamente un médico por cada 1.000 habitantes, frente a unos 2,6 médicos por cada 1.000 habitantes en América Latina y el Caribe.

En este contexto, el Ministerio de Salud y Bienestar, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), está transformando la evidencia en acción mediante el desarrollo de soluciones prácticas y centradas en las comunidades para abordar las barreras que condicionan el acceso a la atención, acercando los servicios de salud a quienes más los necesitan. 

Seis soluciones para reducir las barreras de acceso a la salud

Los enfoques que se presentan a continuación están anclados en las realidades de las comunidades a las que buscan servir. Se basan en un estudio del BID próximo a publicarse, sustentado en más de 60 entrevistas semiestructuradas con miembros de la comunidad, profesionales de la salud y funcionarios del Ministerio, así como en conversaciones con trabajadores comunitarios de salud y evidencia de la literatura especializada. 

Superar las barreras del idioma 

El desafío: Aunque la mayoría de los médicos se comunica tanto en inglés como en español, esta capacidad bilingüe rara vez se extiende a los mostradores de registro, la señalización o los formularios, dejando a los pacientes mayas que hablan q’eqchi’ o mopán sin servicios de interpretación. La evidencia muestra que las barreras lingüísticas están asociadas con menor acceso a información de salud, peores experiencias de atención y menor satisfacción de los pacientes.

La respuesta: Se está incorporando señalización multilingüe que combina texto con pictogramas en los establecimientos públicos de salud. Junto con servicios de interpretación, estos cambios pueden ayudar a reducir las barreras de comunicación. La evidencia sugiere que abordar las barreras lingüísticas puede aumentar significativamente el uso de los servicios de salud entre poblaciones con dominio limitado del idioma predominante.

Facilitar el acceso a la información sobre el sistema 

El desafío: Muchos migrantes y pacientes mayas carecen de información clara sobre los servicios disponibles, el funcionamiento de las citas y la documentación requerida, lo que hace que el sistema resulte difícil de comprender y utilizar.

La respuesta: Se están desarrollando y difundiendo materiales audiovisuales breves, incluidos videos que desmontan mitos (“No se requiere identificación beliceña”), explicaciones sobre el recorrido del paciente desde el registro hasta el alta y cápsulas informativas del tipo “¿Sabías que...?” en español y lenguas mayas. Los trabajadores comunitarios de salud refuerzan estos mensajes a nivel local. Estudios en India han encontrado que una sola exposición a un video informativo puede aumentar la comprensión de información básica de salud entre 15 y 50 puntos porcentuales. 
 

Tender puentes entre la atención tradicional y la formal

El desafío: Para muchos pacientes, los remedios herbales, los sanadores tradicionales y las parteras constituyen los primeros puntos de atención de confianza. Una persona con diabetes puede recurrir inicialmente a tratamientos basados en plantas antes que a medicamentos; una mujer embarazada puede preferir una partera tradicional en lugar de un parto hospitalario. Estas decisiones están profundamente arraigadas en la familiaridad, la confianza y el conocimiento cultural.

La respuesta: A medida que Belice fortalece su red de trabajadores comunitarios de salud, estos desempeñarán un papel clave para conectar ambos modelos de atención. Por ejemplo, se les alentará a identificar tempranamente a las mujeres embarazadas, establecer vínculos con parteras tradicionales y promover un modelo más colaborativo en el que las parteras puedan acompañar a las mujeres a los establecimientos de salud. En India, la exposición a programas de alcance comunitario liderados por trabajadores de salud se ha asociado con aumentos del 28 % en los partos institucionales. 
 

Mejorar la experiencia de atención

El desafío: Las consultas apresuradas, consecuencia de la escasez de personal, pueden hacer que los pacientes se sientan ignorados o desatendidos. Algunas personas recurren a servicios privados, atención transfronteriza o automedicación. Otras simplemente dejan de acudir, especialmente cuando los mecanismos de queja son difíciles de utilizar o exigen identificarse.

La respuesta: Belice está fortaleciendo su fuerza laboral en salud mediante becas, capacitaciones y guías clínicas. Los establecimientos de salud, en coordinación con los trabajadores comunitarios de salud, también pueden facilitar la retroalimentación de los pacientes mediante mecanismos de quejas multilingües y procesos de seguimiento visibles. Los pacientes cuya opinión se recopila y comparte sistemáticamente con los prestadores tienen aproximadamente un 73 % más de probabilidades de generar una respuesta diagnóstica. 
 

Reducir el costo de esperar 

El desafío: Para los trabajadores agrícolas migrantes que dependen de ingresos diarios, una espera de cinco horas no es simplemente una molestia: puede significar perder el ingreso de toda una jornada. Investigaciones realizadas en Ghana encontraron que cada hora adicional de espera reducía en un 17 % la probabilidad de buscar atención médica.

La respuesta: Las inversiones en la red de trabajadores comunitarios de salud buscan acercar más servicios e información sanitaria a las comunidades, reduciendo la presión sobre los establecimientos de salud. También se está desarrollando un portal para pacientes con sistema de citas que permita disminuir las consultas espontáneas y hacer que la atención sea más predecible.  
 

Acercar la atención a las comunidades   

El desafío: Para quienes viven en zonas rurales, llegar a un establecimiento de salud constituye una barrera en sí misma. Las limitadas opciones de transporte público pueden obligar a pasar la noche fuera del hogar con costos adicionales o llevar a que los pacientes abandonen la atención antes de tiempo. Este fenómeno, conocido como el “impuesto rural”, afecta de manera desproporcionada a las poblaciones indígenas.

La respuesta: Clínicas móviles totalmente equipadas, con servicios de laboratorio y farmacia, están acercando la atención a las comunidades rurales. En Estados Unidos, aproximadamente una de cada cuatro consultas realizadas en una clínica móvil reemplaza una visita a un servicio de urgencias. El BID también está implementando un programa piloto de vales de transporte dirigidos a pacientes que aún necesitan desplazarse. En Estados Unidos, los servicios de transporte gratuito se asocian con una reducción del 37 % en las citas perdidas.

IDB-Health-Signposts in Belice to increase accessibility
Cerrar la brecha en el acceso a la salud en Belice

Los cambios significativos no siempre requieren reinventar el sistema. Con frecuencia comienzan con ajustes prácticos que facilitan el acceso a la atención.

El Ministerio de Salud y Bienestar, con apoyo del BID, está comprometido con la construcción de un sistema de salud que no solo exista en el papel, sino que se haga presente en la vida cotidiana de todas las comunidades a las que sirve. El trabajo ya comenzó y sigue avanzando. Para todas las personas.  

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