- Los enfoques de capital natural son más eficaces cuando se diseñan para informar decisiones reales de política e inversión.
- El BID, junto con la Natural Capital Alliance y el GEF, ayuda a los países a pasar del análisis a la implementación.
- Nuevas herramientas, incluído un curso masivo abierto en línea (MOOC) y un kit de implementación, hacen que estos enfoques sean accesibles y replicables.
Los gobiernos están mejorando su capacidad para medir y valorar la contribución de la naturaleza a las economías mediante herramientas como las evaluaciones de servicios ecosistémicos, la valoración económica y la contabilidad ambiental. Sin embargo, a pesar de los avances en la evaluación del capital natural, es decir, el conjunto de activos naturales que sustentan el bienestar humano y la actividad económica, persiste una brecha crítica: traducir ese análisis en políticas públicas y decisiones de inversión concretas.
En el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), trabajamos para cerrar esta brecha haciendo que el capital natural sea práctico, orientado a la toma de decisiones y financiable.
A través de la Cooperación Técnica Regional "Transforming Policy and Investment through Mainstreaming Rapid Approaches for Natural Capital Assessment and Accounting", implementada en alianza con la Natural Capital Alliance de la universidad Stanford y financiada por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), estamos incorporando el capital natural en la toma de decisiones desde el inicio. En cinco países (Belice, Chile, Colombia, Ecuador y Uruguay), esta iniciativa ya está ayudando a traducir el análisis en acción.
Una característica distintiva de esta iniciativa es su énfasis en diseñar para la toma de decisiones, no solo para el análisis. En lugar de tratar las evaluaciones de capital natural como ejercicios técnicos aislados, cada piloto país se estructuró para influir en decisiones concretas de política o inversión.
Este cambio, del análisis al diseño enfocado en decisiones, significó alinear el trabajo técnico con puntos de entrada concretos de política y financiamiento, tales como:
- Diseñar e implementar estrategias nacionales de desarrollo, medios de vida, inversión y planificación.
- Fortalecer las estrategias nacionales de biodiversidad y conservación.
- Diseñar mecanismos de financiamiento para la conservación.
- Identificar paisajes prioritarios para inversiones en conservación y restauración.
- Desarrollar indicadores clave de desempeño (KPI) para instrumentos financieros innovadores.
Al vincular explícitamente los datos y el análisis con las decisiones, estos pilotos ayudaron a asegurar que la información y el análisis sobre capital natural fueran utilizados para orientar decisiones.
La iniciativa produjo informes de país en inglés y español sobre Belice, Colombia y Chile, además de estudios de caso para Belice, Colombia y Chile. Estos demuestraron cómo los enfoques de capital natural pueden informar decisiones reales sobre temáticas como el financiamiento de áreas protegidas y el fortalecimiento de marcos de política.
Es importante destacar que el valor de la iniciativa va más allá de las publicaciones, ya que estos productos fueron diseñados no solo para documentar metodologías y hallazgos, sino también para servir como herramientas prácticas para replicar las experiencias en otros contextos.
Un resultado central ha sido el fortalecimiento de capacidades institucionales y técnicas dentro de las agencias gubernamentales y entre profesionales locales. Esto implica un cambio hacia la integración sistemática del capital natural en la planificación, la formulación de políticas y las decisiones de inversión, asegurando que el valor de la naturaleza se tenga en cuenta en el desarrollo económico y la gestión de los recursos.
En otras palabras, la iniciativa ha ayudado a que los países pasen de ejercicios puntuales a prácticas institucionalizadas.
Si bien los resultados a nivel de país son significativos, la ambición más amplia siempre ha sido la escalabilidad. ¿Cómo pueden estas experiencias impulsar un cambio más amplio en la región y a nivel global? Para escalar estos esfuerzos, la alianza desarrolló un conjunto de herramientas prácticas:
- Un nuevo curso masivo abierto en línea (MOOC), “Capital natural para el desarrollo: valoración, inversión y política”, diseñado para funcionarios públicos y profesionales.
- Un kit de implementación para escalar enfoques de capital natural, con orientación paso a paso, materiales de capacitación y estudios de caso.
Integrar el capital natural no se trata solo de contar con mejores datos, sino de tomar mejores decisiones.
Esta iniciativa demuestra que, cuando se diseñan con propósito, los enfoques de capital natural pueden orientar políticas, movilizar financiamiento y guiar inversiones hacia resultados más sostenibles.
La clave ahora es escalar estos enfoques en distintos países y sectores. Con las alianzas, herramientas y compromiso adecuados, el BID está ayudando a convertir esta oportunidad en realidad.
Si desea conocer más sobre el trabajo del BID para promover la conservación, restauración y uso sostenible de la biodiversidad y el capital natural como motores de prosperidad, bienestar y resiliencia en América Latina y el Caribe, haga clic aquí.