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Cinco lecciones para modernizar los censos agropecuarios

Administración pública Cinco lecciones para modernizar los censos agropecuarios Cómo las nuevas directrices para los censos agrícolas pueden mejorar la calidad de los datos y la toma de decisiones en América Latina y el Caribe. Oct 19, 2026
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Ideas clave
  • Las nuevas directrices internacionales para el censo agrícola de la Ronda de 2030 ofrecen la oportunidad de restablecer los censos agrícolas periódicos y modernizar los sistemas de estadística agrícola en América Latina y el Caribe.
  •  Las nuevas directrices proponen centrar el censo en la información estructural esencial y complementarlo con encuestas, registros administrativos y otras fuentes de datos.
  •  Las experiencias de los países muestran que los censos generan más valor cuando forman parte de sistemas estadísticos continuos y no de operaciones aisladas. 

La agricultura representa alrededor del 6% del PIB y el 15% del empleo en América Latina y el Caribe. Entre 1961 y 2021, la producción agrícola en la región creció a una tasa media anual de 2,9%, impulsada principalmente por mejoras en la productividad total de los factores (PTF), que creció a una tasa anual de 1,7%, por encima del promedio mundial. Estos son algunos de los hallazgos de la publicación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), titulada "Productividad agrícola en América Latina y el Caribe: qué sabemos y hacia dónde vamos".

Esa dinámica perdió fuerza durante la última década analizada. Entre 2010 y 2020, la PTF de la región creció alrededor de 0,9% anual y explicó el 40% del aumento de la producción; el 60% restante se atribuyó al crecimiento de los insumos. En otras palabras, el crecimiento reciente pasó a depender más del aumento del uso de insumos que de mejoras en la productividad.

La publicación también subraya la importancia de contar con sistemas de datos agrícolas sólidos para comprender estas dinámicas. Su mapeo de la literatura regional lo ilustra: de un universo inicial de más de 43.000 publicaciones, seleccionó 82 estudios que cumplían todos los criterios de inclusión. Treinta y seis correspondían a Brasil y 14 a México; para los países del Caribe no se halló ninguno. Los países más estudiados son, precisamente, aquellos que cuentan con censos y encuestas agropecuarias, y los datos de encuestas fueron la fuente más utilizada en los estudios analizados. Donde no hay datos, no hay evidencia.

Qué cambia en los censos agropecuarios de la Ronda 2030

Las nuevas directrices del Programa Mundial del Censo Agropecuario 2030 (CAM 2030), aprobadas por la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas en marzo de 2026, proponen un enfoque más focalizado para los censos que los países realicen entre 2026 y 2035. La nueva ronda incorpora aprendizajes de la anterior, entre ellos: la necesidad de reducir la carga de los cuestionarios, excluir del censo variables no estructurales que pueden recogerse mediante encuestas, aprovechar mejor la georreferenciación y acortar los tiempos de publicación de los resultados.

En lugar de concentrar toda la información en el levantamiento censal, el CAM 2030 propone realizar una enumeración completa de un núcleo de 27 ítems esenciales y recoger, preferentemente mediante muestreo, otros 96 ítems. También incorpora un árbol de decisión para ayudar a determinar qué información debe formar parte del censo y qué puede obtenerse mediante módulos muestrales o encuestas complementarias.

La lógica es sencilla: el censo puede centrarse en la información estructural del sector, mientras que las encuestas intercensales recogen variables que cambian con mayor frecuencia. El objetivo no es sumar cada vez más preguntas al cuestionario, sino utilizar el método de recolección más adecuado para cada tipo de información.

 

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Cinco lecciones para modernizar los censos agropecuarios

Las experiencias compartidas durante el taller regional sobre censos agropecuarios, realizado en Antigua, Guatemala, del 21 al 23 de abril de 2026, incluida la del Censo Agrario 2020 de España, permiten identificar cinco lecciones para los países que se preparan para la nueva ronda censal.

1. Integrar los registros administrativos al diseño censal

España muestra cómo los registros administrativos pueden asumir un papel central en el diseño de un censo. En el Censo Agrario 2020, el Instituto Nacional de Estadística utilizó distintas fuentes administrativas para obtener información y concentró la recolección directa en las explotaciones con mayor probabilidad de no estar cubiertas por esos registros. Esto contribuyó a reducir los costos un 38% respecto del censo anterior (de 25,4 a 15,8 millones de euros) y a acortar los plazos de difusión de los resultados. Además, la infraestructura desarrollada continuó utilizándose en las encuestas posteriores.

Uruguay avanza en una dirección similar. El país construyó un marco georreferenciado de productores a partir de registros administrativos, contrastó esa información durante las entrevistas y la utilizó para validar y completar los cuestionarios. Actualmente evalúa avanzar hacia un posible censo administrativo en 2029.

2. Articular el censo con un programa estadístico continuo

México articula el censo con un programa estadístico continuo. Después del Censo Agropecuario 2022, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía realizó la Encuesta Nacional Agropecuaria de 2025 y prevé nuevas ediciones en 2027, 2029 y 2031, antes del siguiente censo en 2032. El esquema adopta AGRIS, el modelo de encuestas agropecuarias integradas de la FAO, y utiliza un marco múltiple de lista y de área construido a partir del censo de 2022.

Perú muestra por qué esa continuidad también requiere mantener actualizados los marcos muestrales. Su Encuesta Nacional Agropecuaria se aplica anualmente desde 2014 y, desde 2023, utiliza un nuevo Marco Maestro de Muestreo proporcionado por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI).

3. Adaptar la recolección a distintos tipos de unidades productivas

Chile combinó el levantamiento presencial mediante dispositivos móviles con la autoenumeración web y adaptó los cuestionarios a las características de las unidades productivas. Aplicó un instrumento completo a las unidades con actividad y ventas y otro abreviado a las unidades de autoconsumo. Además, identificó en la cartografía las áreas correspondientes a quienes respondieron por internet y las excluyó del barrido en terreno para evitar duplicidades.

Brasil, por su parte, prevé un tratamiento diferenciado para las grandes empresas agropecuarias, que pueden requerir varios informantes y mecanismos especializados de contacto. También contempla la recolección en línea como una posible modalidad.

4. Dimensionar la capacidad operativa desde el inicio

La calidad de un censo no depende solo de su diseño metodológico, sino también de su capacidad operativa. Para su próximo censo agropecuario, Brasil prevé entrevistar aproximadamente seis millones de establecimientos, crear más de 35.000 puestos temporales y utilizar unos 27.000 dispositivos móviles.

El operativo también requerirá medios de transporte adaptados a las zonas rurales, infraestructura de comunicaciones y cientos de puntos de recolección distribuidos en el territorio. Esta escala muestra que la contratación, la capacitación, el transporte, la conectividad y la distribución de equipos deben planificarse y presupuestarse desde el inicio como componentes centrales del censo.

5. Planificar la difusión y el uso posterior de los datos

Paraguay muestra que la etapa posterior al levantamiento es tan importante como la enumeración. Los resultados preliminares de su Censo Agropecuario Nacional 2022 se presentaron 19 días después del cierre del operativo y los resultados finales se publicaron seis meses más tarde.

El país también difundió tabulados y mapas mediante un geoportal, publicó microdatos anonimizados y diseñó un Marco Muestral Múltiple para realizar encuestas intercensales. Además, llevó a cabo una Encuesta de Evaluación Postcensal, encargada a una firma externa para su diseño y aplicación, con el objetivo de medir la cobertura y la calidad de los datos.

Una agenda para fortalecer las estadísticas agropecuarias

A partir de las discusiones del taller regional de Antigua, Guatemala, el BID propuso cinco líneas para fortalecer los sistemas de estadísticas agropecuarias:

  • Institucionalizar encuestas anuales con muestras representativas.
  • Construir paneles que permitan seguir a las mismas unidades productivas en el tiempo.
  • Ampliar el acceso a microdatos anonimizados.
  • Incorporar variables sobre tecnología de riego, sanidad vegetal y gestión de insumos químicos.
  • Fortalecer los diseños muestrales para producir información representativa a nivel municipal o distrital.
Cuándo serán los próximos censos agropecuarios de la región

Los países de la región ya están definiendo el calendario de sus próximos censos agropecuarios. Según los planes nacionales disponibles en 2026, Bolivia prevé realizar su censo en 2026; Brasil y Colombia, en 2027; y Costa Rica, en 2028. Guatemala proyecta su V Censo Nacional Agropecuario para 2030 y México prevé el siguiente en 2032.

Otros planes todavía están en definición. Ecuador contempla realizar su censo entre 2027 y 2028, mientras que Uruguay evalúa avanzar hacia un posible censo administrativo en 2029. Estas fechas corresponden a planes nacionales vigentes o en evaluación y pueden modificarse. El CAM 2030 recomienda realizar el censo en 2030 o lo más cerca posible de ese año para que las comparaciones internacionales sean significativas. De los países con planes conocidos, solo Guatemala llegará a esa fecha.

La calidad de un censo se define mucho antes del levantamiento. La construcción del marco censal, la selección de los contenidos que se recogerán mediante enumeración completa, la integración de registros administrativos, la cartografía, el presupuesto y la contratación del personal forman parte de la etapa precensal. Para los países que prevén realizar censos en los próximos años, esa preparación ya constituye una tarea inmediata.

Frente al rezago de la ronda anterior, los ejemplos para avanzar ya están en la región. El desafío ahora es lograr que el próximo censo no sea un evento decenal, sino el punto de partida de un sistema integrado y continuo de estadísticas agropecuarias.

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Para profundizar

Conoce en detalle las orientaciones metodológicas de la nueva ronda, consultando las Directrices del Programa Mundial del Censo Agropecuario 2030 de la FAO. Para profundizar en la relación entre productividad agrícola, disponibilidad de información y sistemas estadísticos en la región, descarga la publicación del BID Productividad agrícola en América Latina y el Caribe: qué sabemos y hacia dónde vamos.

Este blog recoge las discusiones del Taller regional sobre censos agropecuarios (Antigua, Guatemala, 21 a 23 de abril de 2026), coorganizado por la FAO y el BID con el apoyo del INE de España, la AECID y el INE de Guatemala, y de la Cuarta Reunión de la Comunidad de Práctica en Estadísticas Agropecuarias de México, Centroamérica y la República Dominicana (24 de junio de 2026), organizada por la CEPAL.

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