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¿Cómo desarrollar las habilidades para el empleo de mañana?

Mercados laborales ¿Cómo desarrollar las habilidades para el empleo de mañana? Los estudios prospectivos de habilidades son clave para identificar necesidades futuras del mercado laboral y orientar políticas de formación. Ago 11, 2026
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Ideas clave
  • Los estudios prospectivos de habilidades ayudan a identificar las futuras necesidades del mercado laboral, permitiendo que los sistemas de educación y formación preparen mejor a las personas para las ocupaciones emergentes y las competencias más demandadas.
  • Combinar datos cuantitativos con evidencia cualitativa genera resultados más sólidos, facilitando la identificación de sectores prioritarios, brechas de habilidades y necesidades de formación.
  • Las experiencias recientes en Ecuador y Honduras muestran cómo los estudios prospectivos de habilidades pueden orientar las políticas de formación, alineando los programas de desarrollo de habilidades con las necesidades de los empleadores y los sectores productivos.

Imagina que eres director de una institución de formación técnica. Tienes que decidir qué programas ofrecer en los próximos años. ¿Cómo eliges tu oferta formativa para que ayude a las personas a encontrar un mejor empleo, en un mercado laboral que cambia cada vez más rápido?

Este dilema es real y urgente en América Latina y el Caribe (ALC). Un análisis reciente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), basado en vacantes laborales publicadas en 15 países de la región, encontró que la demanda de competencias digitales y tecnológicas creció del 16% al 19% en solo tres años, y que las vacantes relacionadas con inteligencia artificial se dispararon en 2025. Mientras tanto, muchos siguen preparando a trabajadores con base en perfiles diseñados para una realidad que ya cambió.

Frente a este desafío, desde el BID acompañamos a los países apoyando el diseño y la implementación de sistemas de información laboral, que permiten mejorar la toma de decisiones de estudiantes, buscadores de empleo, empresas y oferentes de formación. En esta entrada de blog, te contamos sobre un elemento clave de un buen sistema de información laboral, que permiten enfocar y mejorar la formación para el trabajo: los estudios prospectivos de habilidades. Te contamos qué son y mejores prácticas para desarrollarlos. 

¿Qué es un estudio prospectivo de habilidades?

A diferencia de un diagnóstico tradicional del mercado laboral, que fotografía el presente, un estudio prospectivo de habilidades proyecta hacia adelante: analiza tendencias para anticipar qué ocupaciones y habilidades ganarán relevancia, cuáles perderán demanda y qué brechas de formación conviene atender desde ahora.

En distintas publicaciones del BID hemos enfatizado que es necesario alinear lo que se enseña en los sistemas educativos y formativos con aquello que se requiere para construir carreras profesionales exitosas. Sin esa alineación, los esfuerzos de formación pierden pertinencia y los trabajadores más vulnerables pagan el precio.  

Sin embargo, como discutimos en detalle en nuestro libro Hacer que los mercados laborales funcionen, aunque los países de la región han avanzado en la identificación de la demanda de habilidades, todavía enfrentan el reto de recopilar esta información de manera sistemática y canalizarla hacia los sistemas de formación, para que sirva como insumo en el diseño y la actualización de la oferta curricular. 

Tres enfoques metodológicos, distintas fortalezas

No existe un único camino para hacer un estudio prospectivo. La elección depende del contexto, la calidad de los datos disponibles, los recursos y el nivel de detalle que se necesita:

Metodologías cuantitativas. Se basan en el análisis de datos provenientes de distintas fuentes: encuestas de hogares, registros de empleo, portales de vacantes y plataformas de intermediación laboral. Estas plataformas, por ejemplo, permiten recolectar información mediante web scraping —una técnica que recopila automáticamente información de sitios web— y revelar en tiempo real y a bajo costo qué perfiles están buscando las empresas y dónde están las brechas. También se realizan encuestas dirigidas a sectores específicos, como la encuesta de Talento Digital en Costa Rica para mapear habilidades. Son herramientas comparables, actualizables y escalables, aunque tienen un límite: tienden a subestimar sectores informales o habilidades emergentes que aún no aparecen en los registros.

Metodologías cualitativas. Recogen información directamente de quienes conocen el sector desde adentro: empresarios, cámaras, sindicatos, expertos del sector público y académico. Su valor es entender hacia dónde va la estrategia nacional, los sectores con potencial de crecimiento, a qué están apostando, qué capital humano van a necesitar. Su principal limitación es que dependen de la selección de participantes y sus resultados son menos comparables entre contextos.

Metodologías mixtas. Combinan ambos enfoques: los datos cuantitativos estructuran el análisis y los actores del sector validan las conclusiones con su experiencia. La OCDE señala que la mitad de los ejercicios de prospección de habilidades a nivel mundial usan esta combinación.

 

Buenas prácticas para fortalecer los estudios prospectivos de habilidades

La experiencia internacional y regional permite identificar algunas recomendaciones para fortalecer el diseño y la implementación de estudios prospectivos de habilidades:  

  • Combinar metodologías: los estudios que integran datos cuantitativos con validación cualitativa producen resultados más robustos y legítimos.
  • Involucrar múltiples actores: empleadores, cámaras empresariales, sindicatos e instituciones de formación deben aportar su perspectiva. Esto aporta credibilidad y pertinencia.
  • Priorizar sectores estratégicos: la transición energética, la digitalización, la agroindustria y el turismo sostenible están generando nuevas ocupaciones en casi todos los países de ALC.
  • Definir el alcance y nivel de detalle del estudio desde el inicio: un estudio más amplio identifica tendencias más generales, pero uno más focalizado produce información más útil para diseñar programas formativos.  
  • Producir información útil para orientar a los sistemas de formación: un estudio prospectivo bien delimitado debe incluir la identificación de sectores prioritarios, ocupaciones críticas, perfiles de competencias demandadas y brechas formativas. No es su función diseñar el currículo (eso viene después), pero sí debe generar información suficientemente detallada para que ese siguiente paso sea posible. 
Experiencias recientes en América Latina y el Caribe

Con apoyo del BID, los estudios prospectivos de habilidades están comenzando a orientar decisiones sobre políticas de formación en distintos países de la región.  

En Ecuador, por ejemplo, el Ministerio de Trabajo desarrolló en 2024 una Encuesta de Demanda de Habilidades Laborales que encuentra que el 41% de las empresas tienen dificultades para cubrir vacantes. También para profundizar en la demanda presente y futura de habilidades en las áreas de transporte sostenible y energías renovables se implementaron estudios prospectivos. En conjunto esta información servirá para mejorar la pertinencia de los cursos de formación que se brindarán en el marco del Programa de Apoyo al Compromiso por el Empleo.  

En Honduras la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social está avanzando en el desarrollo de un estudio para los sectores de manufactura, construcción, agroindustria, turismo y servicios financieros y empresariales. Este ejercicio permitirá orientar los esfuerzos de formación del Programa de Apoyo a la Inserción Laboral hacia las necesidades del sector productivo. 

El costo de no anticipar

Los estudios prospectivos no predicen el futuro con certeza, pero fortalecen la capacidad institucional para anticiparlo, adaptarse y, sobre todo, asegurar que los trabajadores en situación de mayor vulnerabilidad lleguen al mercado con las habilidades que el mercado realmente necesita.

Los desafíos son reales: la disponibilidad y calidad de los datos sigue siendo desigual, la coordinación entre instituciones públicas y actores privados es compleja, y los recursos son limitados. Sin embargo, el costo de no actuar puede ser mayor.  

Sin herramientas que permitan anticipar la demanda futura de talento, los sistemas de formación corren el riesgo de preparar trabajadores para empleos que están desapareciendo, mientras los sectores productivos enfrentan crecientes dificultades para encontrar los perfiles que necesitan.  

Más que un instrumento de planificación, la prospectiva es una inversión para mejorar la productividad, facilitar la adaptación de los trabajadores y asegurar que la formación responda a las necesidades del futuro. 

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