La realidad es otra
Para los que tenemos discapacidad, esta crisis nos ha hecho afrontar riesgos diferentes al resto de la población. En la misma medida que las políticas deben contemplar las necesidades específicas de las personas a las que están dirigidas en función de su edad, género y estado socioeconómico, es imperativo que también consideren los riesgos y requerimientos de las personas con discapacidad, aún más, ante una crisis sanitaria mundial como la del COVID-19. El mensaje es simple: ante riesgos diferenciados, los gobiernos necesitan desarrollar respuestas diferenciadas.
Yo no puedo quejarme. Estoy sana y a salvo con mi familia, tengo un trabajo, seguro médico, un lugar seguro donde pasar la cuarentena. Pero no puedo evitar sentir empatía hacia las millones personas con discapacidad como yo, pero que están enfrentando realidades tan diferentes durante esta pandemia.
Respuestas diferenciadas
Con el fin de apoyar los esfuerzos de respuesta a los retos específicos que enfrentan las personas con discapacidad en América Latina y El Caribe a consecuencia de la pandemia, en el BID preparamos un documento que identifica los principales riesgos para esta población y recomienda medidas clave para afrontarlos. A continuación, comparto algunas de estas propuestas:
- Es necesario que exista continuidad en la operación de los servicios de apoyo, que, para muchos, son esenciales para vivir. Es razonable que la cuarentena paralice a las ciudades para evitar nuevos contagios, pero sin duda se pueden implantar soluciones que tengan en cuenta las excepciones que necesitan las personas con discapacidad. Esto requiere de protocolos y lineamientos específicos que permitan, entre otras cosas, la movilización de asistentes personales que ayudan a ciertas personas con discapacidad a realizar actividades de la vida diaria como comer o bañarse.
- Muchas personas con discapacidad dependen de servicios básicos para vivir. Por ejemplo, alguien que está conectado a un respirador puede poner en gran riesgo su vida ante un corte de energía. En casos como ese, es fundamental implementar medidas temporales para evitar desahucios y cortes de luz, agua o gas por falta de pago.
- Es esencial realizar campañas rápidas de capacitación para el personal de apoyo en emergencias (como policías, paramédicos, bomberos y profesionales de la salud) sobre las especificidades de la atención a las personas con discapacidad. Por ejemplo, cómo asegurar que la comunicación sea accesible para alguien como yo, una persona sorda. Ante la falta de intérpretes de lengua de señas en la mayoría de los hospitales, deben existir métodos alternativos de comunicación.
Conoce las medidas claves para afrontar los impactos del COVID-19 en las personas con discapacidad:
