- Estados Unidos concentra la demanda que está redibujando el comercio mundial de bienes habilitantes de la IA.
- México muestra las primeras señales de AI-shoring en la región y concentra la gran mayoría de las exportaciones de estos bienes en América Latina y el Caribe.
- ¿Podrán otros países de la región transformar la demanda en IA en capacidades productivas de largo plazo?
En la primera entrega de esta serie vimos que detrás de la inteligencia artificial (IA) hay un sistema industrial que mueve más de US$4 billones anuales en exportaciones de bienes habilitantes de la IA (AI enabling), entre ellos, semiconductores y servidores, cables, transformadores, equipos de bombeo y sistemas de refrigeración. La pregunta natural es quién está impulsando esa demanda.
La respuesta corta es Estados Unidos. La respuesta larga permite entender por qué esa demanda está empezando a redibujar el mapa del comercio mundial y por qué México ofrece una de las primeras señales de lo que podría llamarse AI-shoring, esto es, la relocalización de actividades productivas vinculadas a la expansión de la IA hacia países cercanos al principal mercado consumidor.
Más allá del aumento de las exportaciones vinculadas a la IA, una pregunta clave es qué capacidad tendrá América Latina y el Caribe de transformar esa demanda en capacidades productivas de largo plazo. La experiencia mexicana sugiere que la integración a las nuevas cadenas de suministro de la IA abre esa posibilidad, aunque todavía no permite confirmar en qué medida se materializa.
Una primera aproximación del impacto de la IA en la economía estadounidense muestra que cuatro categorías de inversión asociadas a su despliegue -equipos de procesamiento de información, software, investigación y desarrollo, y construcción de centros de datos- aportaron 0,97 puntos porcentuales al crecimiento del PIB real estadounidense durante los primeros tres trimestres de 2025, equivalentes al 39% del crecimiento registrado en ese periodo.
Esta tendencia parece haberse profundizado en 2026. El Banco de Pagos Internacionales (BIS) estima que la inversión total en tecnologías de la información explicó casi la mitad del crecimiento del PIB de Estados Unidos en los trimestres recientes, y las cifras oficiales del primer trimestre de 2026 sugieren, además, que la inversión en equipos de cómputo y software aportó al crecimiento una magnitud comparable a la del consumo total de los hogares.
La cadena global de suministro detrás del boom de la IA
El boom de inversión en IA también se extiende al resto del mundo. Cuando los investigadores descuentan el equipamiento tecnológico importado, la contribución doméstica de estas categorías al crecimiento estadounidense se ubicó en aproximadamente el 20% en 2025. La brecha entre ambas estimaciones ilustra hasta qué punto la expansión de la IA depende de una cadena de suministro global y cuánto de la inversión estadounidense se sustenta en importaciones.
Los datos de comercio lo confirman. Un estudio reciente de la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER, por sus siglas en inglés) estima que los bienes relacionados con la IA representaron el 23% de las importaciones de Estados Unidos en 2025, tras crecer un 73% desde 2023, frente a apenas el 3% del resto de los bienes. Los datos de UN Comtrade también muestran que, junto a Taiwán, México aparece entre los principales orígenes de ese salto importador.
Aún es imposible saber si este fenómeno será permanente o transitorio, aunque los datos sugieren que no es un pico pasajero. Las categorías que lideran el crecimiento vienen expandiéndose de forma sostenida desde 2022, con las unidades de procesamiento creciendo a un ritmo promedio superior al 40% anual durante los últimos tres años (ver Gráfico 1).
Además, la vida útil económica de los aceleradores de IA, los chips especializados que entrenan y ejecutan los modelos, suele estimarse entre cuatro y seis años. Eso sugiere que parte de esta demanda podría ser recurrente. Los servidores, los sistemas de refrigeración y el resto del equipamiento de un centro de datos son activos de uso intensivo, sujetos a mantenimiento, reemplazo de componentes y actualizaciones periódicas que no terminan con la construcción inicial.
¿Cuáles posiciones crecen más sostenidamente?
Top 15 por CAGR 2022-2025; filtro: exportaciones 2025 ≥ US$1.000 millones.
Las primeras señales de AI-shoring en México
México muestra cómo el auge de la IA puede traducirse en nuevas oportunidades comerciales. Esas oportunidades no se limitan al desarrollo de modelos de frontera ni a la fabricación de microprocesadores avanzados. También están en la producción de los equipos, componentes y sistemas industriales que requiere la expansión de la IA, cerca de los principales centros tecnológicos de Estados Unidos.
En ese sentido, México ofrece una de las señales más claras de AI-shoring. En 2025 exportó US$154.100 millones en bienes habilitantes de la IA, frente a US$95.000 millones en 2024, un salto del 62% en un solo año, concentrando casi el 93% de las exportaciones de América Latina y el Caribe en este grupo de productos. Sus importaciones también aumentaron de forma significativa, reflejando la creciente integración de México en estas cadenas de suministro.
La geografía de estos flujos es reveladora. En 2025, Estados Unidos explicó casi el 90% del aumento de las exportaciones mexicanas de estos bienes, mientras que Taiwán y Vietnam dieron cuenta del 59,5% y del 13,4%, respectivamente, del aumento de las importaciones mexicanas. El patrón es compatible con una cadena de valor en la que México integra componentes de distintas economías para atender la demanda estadounidense, aunque por sí solo no permite estimar cuánto valor se agrega en territorio mexicano.
Al analizar los flujos de Estados Unidos, esta lectura se refuerza. México proveyó cerca de un cuarto de las importaciones estadounidenses relacionadas con la IA y fue el destino de aproximadamente un tercio de las exportaciones estadounidenses de esos bienes. Ese comercio abarca productos como el hardware de cómputo, sistemas eléctricos, redes y refrigeración, lo que sugiere una relación más diversificada que la del ensamblaje final de un único producto. En el Gráfico 2 es posible observar el balance comercial bilateral de México para los productos habilitantes de la IA desagregado en las distintas etapas que comprenden la cadena de valor de la IA.
Los datos comerciales se reflejan en la producción. Un análisis de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera de México (EMIM) identifica siete subsectores habilitantes de la IA, como computadoras, componentes electrónicos, equipo de distribución eléctrica, motores, bombas y equipos de refrigeración, entre otros, que, en conjunto, explicaron el 26% del aumento de la producción manufacturera mexicana en los últimos 24 meses analizados (ver Cuadro 1).
Códigos NAICS. Crecimiento acumulado del valor de la producción frente al mismo periodo inmediato anterior; la variación se expresa en puntos porcentuales respecto al promedio 2018–2023.
México también se está convirtiendo en sede de la infraestructura que sostiene la expansión de la IA. Amazon Web Services (AWS) abrió en 2025 su primera región de infraestructura en México, ubicada en Querétaro, con planes de invertir más de US$5.000 millones en 15 años. CloudHQ anunció allí un campus de seis centros de datos por US$4.800 millones, mientras que Flex anunció una inversión de US$1.000 millones entre 2026 y 2028 para desarrollar capacidades asociadas a centros de datos de IA en Guadalajara, Aguascalientes y Ciudad Juárez.
A nivel sectorial, la Asociación Mexicana de Data Centers estima inversiones por US$82.500 millones en construcción y equipamiento entre 2026 y 2031, con 98.366 empleos asociados a la construcción y 35.430 a la operación. En conjunto, estas inversiones abren oportunidades, pero también plantean desafíos.
En la región del Bajío, varios desarrollos han enfrentado demoras por problemas de interconexión eléctrica y algunas empresas han debido financiar subestaciones e infraestructura de transmisión que luego se incorporan a la red nacional. En relación con estas inversiones, es clave notar la necesidad de realizar una gestión responsable del agua, mejorar la disponibilidad de talento técnico y fortalecer la generación de encadenamientos con proveedores locales.
Cómo ampliar el valor agregado
La evidencia, aunque aún incipiente, apunta a una oportunidad industrial emergente. El punto central va más allá de que México exporte más bienes habilitantes de la IA. La pregunta es si esta demanda puede convertirse en una plataforma para acumular capacidades productivas y ampliar el valor que se genera en el país.
Hoy alrededor del 55% del valor de las exportaciones manufactureras mexicanas se genera localmente, frente al 71% en Canadá y al 87% en Estados Unidos. Esa diferencia se refleja en buena medida en el modelo de inserción de México, muy integrado a las cadenas de América del Norte y de Asia, donde recurrir a insumos importados permite producir con mayor eficiencia y especializarse en lo que el país hace mejor. La oportunidad, entonces, no pasa por sustituir esas importaciones, sino por ampliar el valor que México agrega alrededor de ellas.
En ese camino, el ensamblaje y la integración son un punto de partida y una ventaja competitiva real, no un escalón que haya que abandonar. Sobre esa base pueden ir sumándose actividades como la ingeniería, las pruebas y certificaciones, el mantenimiento, la integración de sistemas, los servicios especializados y, cuando resulte competitivo, la producción local de algunos componentes.
A medida que avance ese proceso, habrá más condiciones para que la expansión del comercio se traduzca en aprendizaje tecnológico, encadenamientos productivos y mayor sofisticación industrial. México muestra que la demanda asociada al boom de la IA puede traducirse en oportunidades concretas para América Latina y el Caribe, y a gran escala. ¿Qué pueden hacer los demás países, con estructuras productivas muy distintas, para conectarse a esta cadena? ¿Qué políticas pueden ayudar a convertir las exportaciones y los anuncios de inversión en capacidades productivas duraderas? De eso trata la tercera y última entrega de esta serie.