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Promoviendo el crecimiento sostenible: la apuesta audaz de Chile por la construcción en madera

Ciencia, Tecnología e Innovación, Desarrollo Urbano y Vivienda Promoviendo el crecimiento sostenible: la apuesta audaz de Chile por la construcción en madera Conoce el impulso a la construcción en madera para mejorar la productividad, sostenibilidad e innovación en Chile. Ene 20, 2026
Chile apuesta por la construcción en madera
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Ideas clave
  • Chile apuesta por la construcción en madera para impulsar productividad y sostenibilidad.
  • El nuevo programa busca potenciar las capacidades e innovación en la cadena de valor.
  • El BID y CORFO impulsan la transición hacia una industria más eficiente, inclusiva y baja en carbono. 

En un contexto de crecientes desafíos en materia económica, social y ambiental, el sector de la construcción en Chile —fundamental para la economía, el empleo y la inversión— enfrenta retos estructurales que limitan su pleno desarrollo. Si bien se han registrado avances importantes en las últimas décadas, persisten brechas en productividad, innovación y sostenibilidad ambiental que el país busca superar con una mirada estratégica y colaborativa.  

¿Cómo revertir esta situación? Una alternativa estratégica es la construcción en madera: un material renovable, capaz de capturar carbono, compatible con procesos que permiten edificar más rápido, con menor impacto ambiental y mayor calidad. Sin embargo, su adopción a gran escala aún enfrenta importantes brechas.  

En esta entrada de blog te contamos cómo el nuevo Programa de Apoyo a la Construcción Sostenible —impulsado por la Corporación de Fomento a la Producción (CORFO) y financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)— busca incentivar la industria apoyando a las empresas, formando capital humano, adaptando la regulación y promoviendo el uso de la madera como motor de una transformación productiva

Brechas que frenan el crecimiento

La construcción es una piedra angular de la economía chilena: aporta el 5,5% del PIB, genera el 9% del empleo y el 63% de la inversión nacional. Sin embargo, enfrenta desafíos en materia de sostenibilidad y productividad. Es uno de los sectores más intensivos en energía: consume un tercio de la demanda total del país y genera el 30% de las emisiones de dióxido de carbono equivalente (CO2eq). En los edificios residenciales, cerca de un tercio se origina en los materiales, especialmente el hormigón, que es responsable de más de la mitad del total. Todo esto en un contexto de alto déficit habitacional que afecta el 7,9% de los hogares.

A este impacto ambiental, se suma un rezago significativo en productividad. Entre 2009 y 2018, la brecha de productividad laboral del sector de la construcción con el promedio de la OCDE se amplió en un 20%, mientras que las economías líderes más que duplican el nivel de productividad de Chile. La Productividad Total de los Factores (PTF) cayó un 2,6% anual en promedio entre 1999 y 2021.  

Las causas son estructurales: predominio de empresas pequeñas poco tecnificadas y a menudo informales, baja industrialización, escasa adopción de tecnologías digitales como el Building Information Modeling (BIM) y automatización, escasez de capital humano especializado, regulaciones obsoletas y limitada inversión en innovación. 

La solución: modernizar con madera

La construcción industrializada representa una oportunidad clave para renovar el sector de la construcción y enfrentar sus desafíos de productividad y sostenibilidad. Este enfoque permite reducir más del 50% los costos de materiales y hasta un 30% los costos laborales.

En este camino, la madera destaca por sus beneficios ambientales y técnicos. Es un material renovable capaz de secuestrar carbono: cada tonelada almacena unas 1,6 toneladas de CO2eq, un marcado contraste con las emisiones que genera el hormigón (0,9 toneladas de CO2eq) y el acero virgen (2,5 toneladas de CO2eq). Además, proporciona un excelente aislamiento térmico, bajo consumo de energía, resistencia estructural, y facilidad de montaje en seco, lo que la convierte en una aliada natural para la construcción industrializada sostenible. 

 

Chile apuesta por la construcción en madera
Un enorme potencial

A pesar de que la madera es el segundo material de construcción más utilizado en Chile —y el principal en viviendas de uno y dos pisos— solo representa el 12,5% de los permisos de construcción. En construcciones de mayor altura, su participación cae por debajo del 5%. Esto contrasta fuertemente con países con similar potencial forestal como Noruega, Finlandia, Suecia, Canadá y Estados Unidos, donde su uso supera el 80%.  

En Chile, la construcción en madera de baja altura se realiza, en su mayoría, mediante métodos tradicionales. Si bien son rentables para edificaciones de hasta dos pisos, presentan limitaciones técnicas y económicas para escalar a construcciones de mayor altura. Para alcanzar ese estándar se requiere industrialización: soluciones estructurales más complejas, tecnologías más avanzadas y procesos más eficientes que permitan responder a la demanda de vivienda social en entornos urbanos densos.

Chile posee amplios recursos forestales, particularmente en la zona centro-sur, pero su industrialización sigue siendo limitada. Persisten brechas estructurales que dificultan un suministro sostenible de materia prima certificada, producto de fallas de mercado y de la ausencia de bienes públicos complementarios que facilitarían la formación del mercado.

La cadena de valor (CdV) de la construcción industrial de madera en Chile comprende aserraderos; plantas de componentes industrializados; constructoras; plantas metalúrgicas; inmobiliarias; entidades financieras; y centros de capacitación e investigación. Aunque están presentes en todo el país, se concentran en ocho regiones: Maule, Ñuble, Biobío, Araucanía, Los Ríos, Valparaíso, O’Higgins y Los Lagos. La mitad de las 5.519 empresas formales en la CdV se vinculan con aserraderos y fabricación de piezas y componentes de madera, convirtiéndose en cuellos de botella críticos: solo el 10% producen madera estructural y menos del 1% cumple con la certificación MAE (Madera Aserrada Estructural Clasificada).  

Tecnologías esenciales para alcanzar ese estándar —como el secado en planta y la impregnación— aún tienen baja adopción: 53% y 3,4% de los aserraderos, respectivamente. Esto impide que los industrializadores de componentes prefabricados de madera obtengan materias primas de calidad constante.  

Superar estos cuellos de botella requiere inversión focalizada y apoyo en las regiones clave, tanto para dinamizar el desarrollo y la consolidación de la industria como para distribuir sus beneficios económicos y ambientales de manera equitativa. También será crucial para avanzar hacia los compromisos climáticos de Chile, reflejados en la Contribución Nacionalmente Determinada (CND) 2025, que incluye el desarrollo de una Estrategia Nacional de Construcción en Madera. Esta estrategia, en estrecha colaboración con el sector privado, buscará promover el uso sostenible, seguro y eficiente de la madera y otros recursos renovables de base biológica.  

Hacia una institucionalidad fiscal moderna

En este contexto, la CORFO, con apoyo técnico y financiero del BID, está desarrollando el Programa de Apoyo a la Construcción Sostenible. Este programa, que aborda directamente los problemas sistémicos que impiden el crecimiento de la construcción sostenible en madera en Chile, con un fuerte énfasis en la inclusión y el fomento de la participación de diversos actores, incluyendo a las mujeres, contiene los siguientes aspectos: 
 

  1. Acceso a financiamiento
    La barrera más significativa para la inversión en el sector es el acceso limitado al financiamiento. Los bancos comerciales perciben la construcción en madera como un sector de alto riesgo, debido a la falta de experiencia previa en financiamiento directo al sector, la demanda volátil y la susceptibilidad a los desastres naturales. Esto se traduce en exigencias de garantías que muchas empresas no pueden proporcionar. Las garantías públicas, como las que ofrece CORFO, son fundamentales para mitigar las asimetrías de información y el riesgo percibido, lo que permite el acceso al financiamiento, particularmente para empresas lideradas por mujeres y aquellas con una fuerza laboral diversa.
     
  2. Fuerza laboral calificada e inclusiva
    La industria enfrenta escasez de profesionales especializados. La oferta educativa actual no responde a la demanda de digitalización, precisión y control de calidad. El programa fomentará la formación en competencias sectoriales clave como inspección, clasificación de madera, control de incendios, aislamiento térmico y acústico, con un fuerte enfoque de género para aumentar la participación femenina en roles técnicos y de liderazgo.   
     
  3. Normas y regulaciones para la innovación y sostenibilidad 
    Es necesario actualizar la normativa para aumentar la certidumbre, disminuir los tiempos y costos de evaluación de proyectos, y validar soluciones sin comprometer la calidad ni los estándares sociales y ambientales.  Además, se busca reconocer mejor los beneficios ambientales de la construcción en madera y facilitar su uso en edificios de gran altura, especialmente para viviendas sociales urbanas, solventando brechas técnicas en diseño estructural, resistencia al fuego y comportamiento sísmico. El programa promoverá regulaciones que integren sostenibilidad y equidad.
     
  4. Integración productiva e innovación: fomentando la colaboración y la diversidad empresarial
    La CdV exhibe una falta de integración productiva entre los diferentes eslabones. Esto se combina con la falta de colaboración y capital social, especialmente entre pequeñas empresas, obstaculizando su desarrollo y competitividad. El programa promoverá la asociatividad y la integración productiva de mipymes, desarrollando estándares y plataformas digitales de "Market Place" o plataformas de comercio electrónico, que faciliten el intercambio de información, mejoren la calidad y conecten oferta y demanda. También impulsará conocimientos sectoriales específicos, la innovación, el emprendimiento y la adopción de tecnología, con especial atención a la inserción de este tipo de empresas en la CdV. 
Más allá de los números: un futuro sostenible, inclusivo y regional para Chile

El Programa de Apoyo a la Construcción Sostenible es mucho más que una inversión financiera; es un compromiso estratégico para transformar el sector de la construcción de Chile en una industria más productiva, sostenible y equitativa.  

Al abordar barreras en financiamiento, capital humano, marcos regulatorios e integración de mercado —con un enfoque activo en género y desarrollo regional— el programa busca desbloquear el potencial de la construcción en madera. Así, contribuye a los objetivos de carbono neutral, impulsa una economía verde y resiliente, promueve la participación de las mujeres sea fundamental y fortalece el desarrollo en regiones con vocación forestal.  

Esta iniciativa muestra cómo Chile puede aprovechar sus recursos naturales y alianzas internacionales para construir un futuro sostenible e inclusivo. 

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