La adopción tecnológica y la transformación digital de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYME) tiene un enorme potencial de mejorar su productividad y competitividad, beneficiando también a los países donde están instaladas.
Puntos sobre la i
En Colombia, el Programa Bio-B ha demostrado que la colaboración es fundamental para impulsar la bioeconomía del país. Su metodología ha permitido conectar diversos actores del ecosistema en aras de lograr resultados concretos y tangibles que respondan a los objetivos del desarrollo económico y social: sostenibilidad, fortalecimiento de las capacidades productivas y mejora del bienestar social.
A nivel mundial, así como en América Latina y el Caribe (ALC), la digitalización de las empresas ya estaba en marcha en 2019, pero la pandemia y los cierres posteriores han llevado a las empresas a un mundo nuevo donde se requieren tecnologías digitales para llegar a los clientes y/o empleados en sus hogares, y ahora más aun con la posibilidad de utilizar omnicanales, es decir, canales offline y online que, en lugar de trabajar en paralelo, están diseñados y orquestados para cooperar entre sí.
Con sorpresa presenciamos el auge de la política de ciencia, tecnología e innovación en Paraguay. Ahora esperamos que los buenos vientos continúen.
El reto de metodologías innovadoras en la región
El sector público en América Latina y el Caribe (ALC) tiene grandes retos a la hora de innovar. El uso de nuevas metodologías y herramientas para la ejecución de obras de infraestructura social (escuelas, centros de salud, etc.) no siempre es prioridad de los ministerios sectoriales al contar con limitados recursos o grandes necesidades inmediatas como lo son los recursos humanos, insumos, equipamientos y otros aspectos esenciales.
¿Qué rol juegan las universidades en cuanto a la innovación y el emprendimiento en países de América Latina y el Caribe? El estudio “Innovative and Entrepreneurial Universities in Latin America” aborda las apuestas por parte las instituciones académicas por los emprendedores y los retos a los que pueden enfrentarse en estos esfuerzos.
El gobierno de los Estados Unidos está decidido a recuperar espacios en los eslabones de la cadena global de valor (CGV) de semiconductores que a lo largo de las tres últimas décadas fueron ocupados por los países asiáticos. En esta guerra comercial se están empleando de forma agresiva instrumentos de política industrial que buscan un nuevo equilibrio productivo.
Costa Rica aprende a programar: cinco lecciones de la implementación del programa de bootcamps
La inserción de la industria automotriz en un sistema basado en la circulación y el análisis de datos podría posicionar a México como un centro de la industria 4.0 y abrir las puertas al crecimiento económico del país. La fábrica digital de Puebla y los corredores aeroespaciales de Querétaro, Guanajuato, Baja California, Sonora, Chihuahua y Nuevo León son un ejemplo de la industria 4.0en México.
La aparición y el crecimiento de las escuelas o bootcamps de programación en toda América Latina y el Caribe (ALC) durante la última década han transformado el sector de la educación superior tradicional al presentar un modelo de formación flexible e innovador para responder a las necesidades de nuestras economías cada vez más digitales.