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Cambio climático en América Latina y el Caribe
  • De acuerdo con datos de NOAA y NASA, el año 2023 fue el más caluroso registrado acercándose a 1.5°C por encima de los niveles preindustriales. El calentamiento global trajo consigo olas de calor devastadoras, inundaciones, incendios forestales y huracanes. En lo que va de 2024, enero ha sido el enero más caluroso registrado, por encima de los 1.5 grados Celsius
  • En los últimos 50 años, los desastres naturales relacionados con el clima se han triplicado, teniendo efectos cada vez más adversos en términos de morbilidad, mortalidad, ecosistemas y economías. Estos desastres pueden reducir el PIB hasta en un 0,9 por ciento en los países de ingresos más bajos, mientras en el Caribe esta reducción puede llegar hasta el 3,6 por ciento. Además, se espera que el cambio climático genere la migración de aproximadamente 17 millones de personas para el año 2050. 
  • Chile experimentó el desastre natural más devastador en años, con más de 131 víctimas fatales y cientos desaparecidos. La región de la Patagonia, en Argentina, fue consumida por las llamas, destruyendo miles de hectáreas. Debido a la deforestación, El Niño y el cambio climático, en Brasil, el Río Negro registró una profundidad de solo 12.7 metros, su nivel más bajo en 120 años
  • La región es una de las más vulnerables al cambio climático y, según estudios, debería invertir entre US$470 mil millones y US$1,3 billones para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París. 

 

La solución al problema: Liderar y acelerar una transformación de políticas, INNOVAR en mecanismos financieros, y CADENAS DE SUMINISTRO para la revolución. 

  • ALC puede ser parte de la solución a los desafíos relacionados con el cambio climático global. La región obtiene el 30% de su energía de fuentes renovables, el doble del promedio mundial. Alberga dos tercios del litio mundial y el 38% de su cobre, lo que es crucial para la transición verde. 
  • De los 12 millones de toneladas de hidrógeno verde que Europa necesitará anualmente para 2030, al menos un tercio podría exportarse desde nuestra región, representando un mercado de US$9.100 millones por año que requerirá US$83 mil millones en inversiones. 
  • Los beneficios se pueden desbloquear a través de mejoras incrementales, soluciones del lado de la oferta y cambios en el consumo. En los sectores de agricultura, bosques y otros usos de la tierra, fomentar la forestación con un cambio en la producción y consumo agrícola reduce las pérdidas en la cadena de suministro. También acelera los avances en productividad y conserva la tierra. Dada la gran biodiversidad de la región, su ventaja comparativa radica en su capacidad para aprovechar los esfuerzos de restauración para abordar simultáneamente el cambio climático y la conservación de la biodiversidad, contribuyendo al desarrollo sostenible y la prosperidad a largo plazo. 
  • ALC produce suficiente comida para alimentar a 1.300 millones de personas y contribuye aproximadamente con el 40% de las exportaciones netas de alimentos globales. Reducir el desperdicio de alimentos a través de las cadenas de suministro agrícolas puede minimizar la pérdida económica. Las explotaciones agropecuarias de ALC perdieron el 12% de los alimentos producidos antes de llegar a los mercados. 
  • Los beneficios económicos y sociales de la descarbonización para la región superan los costos: la transición a economías cero emisiones netas podrían crear 15 millones de empleos netos nuevos para 2030 y proporcionar US$2,7 billones en beneficios netos para 2050.  
  • Estos beneficios incluyen ahorros de combustible (US$900 mil millones), disminución de contaminación (US$500 mil millones), otros beneficios para la salud, seguridad y productividad (US$1 billón) y seguridad energética. 
  • Las tecnologías limpias desafían los antiguos dilemas entre la protección del clima y los retornos económicos. Las energías renovables cuestan un 80% menos que hace una década y son más baratas que los combustibles fósiles. Las grandes inversiones iniciales para los vehículos eléctricos rinden dividendos de por vida, a través de un menor gasto en combustible. 

 

Hacer todo al mismo tiempo en los mismos lugares puede no ser factible, ni necesario. Por ello, el BID trabaja con los países de la región en el desarrollo de sus estrategias de descarbonización y adaptación, incluidas sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) y estrategias a largo plazo (LTS, por sus silgas en inglés). Además, nuestro trabajo en generación de conocimiento y colaboración con los ministerios de finanzas facilita la implementación de transformaciones de políticas ad hoc para sectores y tomadores de decisiones. 

  • El BID apoya activamente a los países de ALC impulsando la transformación de las políticas climáticas. Hasta 2023, hemos apoyado a 20 países en el desarrollo de arreglos institucionales nacionales y subnacionales para abordar el cambio climático. 
  • En 2023, apoyamos con préstamos o garantías de políticas a ocho países (Argentina, Bahamas, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, República Dominicana y Panamá). Nuestro trabajo respalda acciones de políticas para facilitar la transformación hacia una región que sea resiliente al clima, positiva en biodiversidad y cero emisiones netas.  
  • En 2023 todas nuestras operaciones estuvieron alineadas con el Acuerdo de París, y facilitamos US$7 mil millones de financiamiento verde y climático, con el 90% de las operaciones apoyando la acción climática

 

Nuestra investigación innovadora ofrece a los países el conocimiento necesario para formular estrategias de adaptación y reducción de emisiones a largo plazo, aumentar la ambición de sus NDC y desarrollar y fortalecer instituciones de gestión del riesgo de desastres. 

 

El BID desempeña el rol de secretaría técnica de la Plataforma Regional de Cambio Climático de Ministros de Hacienda y Economía, la cual facilita el fortalecimiento de la gobernanza, promoviendo el intercambio de conocimiento entre los ministerios de finanzas de la región. A través de la plataforma, los ministerios ya han desarrollado varios documentos, incluida una guía práctica sobre emisión de bonos temáticos y un análisis de la implementación de estrategias financieras climáticas, herramientas para la inversión pública verde y la gestión financiera, y documentos políticos para comprender las expectativas de los ministerios en cuanto a establecer mecanismos de fijación de precios del carbono

Actualmente, la plataforma trabaja en tres áreas clave: Gestión de Deuda y Finanzas Verdes, Ingresos Fiscales e Incentivos, y Gasto Público Climático. Talleres, sesiones de capacitación, iniciativas de intercambio de conocimiento y proyectos centrados en mercados de carbono, taxonomías verdes y otros temas relacionados están avanzando dentro de la agenda de la plataforma. 

Para alcanzar la carbono neutralidad, el BID está liderando una agenda social verde que, no solo abarca mercados de trabajo y transición justa, sino también iniciativas de salud, educación e igualdad de género alineadas con la acción climática.  

  • Creación de Empleos Verdes: El BID trabaja con Brasil, Colombia, Ecuador, Honduras, Perú y la República Dominicana para realizar estudios integrales de sus mercados laborales e identificar oportunidades para la creación de empleos verdes. 
  • Fortalecimiento de la Educación para la Sostenibilidad en Barbados: el BID lanzó "Habilidades para el Futuro II", una operación de préstamo para revitalizar el sistema educativo del país. Esta iniciativa dotará a los estudiantes de las habilidades necesarias para el desarrollo económico sostenible y los objetivos climáticos. 

 

El BID evalúa los riesgos de desastres y cambio climático del 100% de sus nuevos proyectos de infraestructura. Se han realizado 45 evaluaciones de riesgos de desastres en 19 países, incluido un Perfil de Riesgo de Desastres para sequías e inundaciones en Uruguay. 

  • El BID desarrolló la herramienta iGOPP para reformas de políticas, utilizada en los 26 países miembros, así como guías de transformación de políticas en las Bahamas. 
  • El BID apoyó a Barbados en mejorar la resiliencia costera, a través de un préstamo de inversión de US$50 millones. 
  • El BID ayudó a Ecuador a establecer un sistema de alerta temprana para inundaciones fluviales y tsunamis, así como a El Salvador con un préstamo de US$100 millones para implementar un sistema de protección social sensible a los choques. 
  • El BID respaldó 17 facilidades de crédito contingente por valor de US$3.900 millones para ayuda humanitaria y reparaciones básicas de infraestructura crítica activadas cuando ocurren desastres naturales. 

 

Innovación de mecanismos financieros, ejemplos de transformaciones rápidas en los proyectos e iniciativas del BID: 

En la COP28, anunciamos que triplicaremos la financiación climática directa y movilizada para la región a $150 mil millones durante la próxima década

El Grupo BID es pionero en mecanismos financieros innovadores para ayudar a ampliar la escala: 

  • BID Clima: Para alinear los incentivos financieros con las acciones climáticas, lanzó BID CLIMA. En su fase piloto, BID CLIMA ofrece como subvención el equivalente a un descuento del 5% sobre el principal del préstamo, cuando los proyectos seleccionados cumplen con los objetivos climáticos y de naturaleza. Los primeros diez países que participarán en el programa piloto son Barbados, Belice, Brasil, Chile, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Paraguay, Surinam y Uruguay. 
  • Cláusulas de Deuda Resilientes al Clima (CRDCs, por sus siglas en inglés): El BID es el primer BMD en alcanzar $1.000 millones en préstamos cubiertos por estas cláusulas. Actualmente, Bahamas (huracanes), Barbados (huracanes más lluvias excesivas), Honduras (huracanes, lluvias excesivas más terremotos) y Ecuador (terremotos, inundaciones) están protegidos por estas cláusulas por un monto total de US$1.200 millones en préstamos. 
  • Bonos Vinculados a la Sostenibilidad en Uruguay (SSLB, por sus siglas en inglés): El BID apoyó al Ministerio de Economía y Finanzas de Uruguay en la preparación del primer SSLB, cuyo cupón varía si se alcanzan los objetivos de NDC del país. La emisión de bonos recibió una demanda 2,6 veces mayor que lo emitido. 
  • Garantías de Conversión de Deuda por Naturaleza: El BID continuará liderando entre los BMD, trabajando con co-garantes y socios para entregar hasta US$2 mil millones para proyectos de conservación en los próximos años. En 2023, el BID y la Corporación Financiera Internacional de Desarrollo de EE. UU. (DFC) apoyaron el mayor DFNC de la historia para proteger la Reserva Marina Hermandad en las Galápagos. La combinación de un seguro de riesgo político de US$656 millones y una garantía del BID de US$85 millones permitió a Ecuador recomprar US$1.600 millones, generando más de US$450 millones para la conservación durante 18 años. 
  • Instrumento de Cobertura para Inversiones del Plan de Transformación Verde: El Ministerio de Finanzas de Brasil y el BID cuentan con una plataforma única de soluciones financieras para el riesgo cambiario destinadas a inversiones alineadas con principios socioambientales y de adaptación y mitigación al cambio climático. Estas herramientas innovadoras buscan atraer inversiones verdes dentro del Plan de Transformación Verde. Inicialmente, tiene el potencial de movilizar cobertura de hasta US$3.400 millones, cifra que puede aumentar con el tiempo. 
  • La Coalición Verde de Bancos Públicos de Desarrollo tiene como objetivo movilizar recursos entre US$10 mil millones y US$20 mil millones, creando una plataforma de desarrollo sostenible. Con la colaboración de los socios internacionales de la Coalición Verde, estos recursos se dirigirán a la agenda de desarrollo amazónico 2024-2030 para apoyar la financiación de inversiones sostenibles en esa región. Se enfocará en diseñar soluciones financieras y proporcionar apoyo técnico para promover la escalabilidad de negocios y proyectos ambiental y socialmente responsables en la Amazonía. 
  • Servicio de Resiliencia y Facilidad (RSF, por sus silgas en inglés): El FMI, el BID, el Banco Mundial, el Banco Europeo de Inversiones, el Banco de Desarrollo del Caribe y la CAF están comenzando a mostrar resultados en Barbados, Jamaica, Costa Rica y Paraguay. El trabajo incluye la creación o expansión de Facilidades de Preparación de Proyectos PPP Sostenibles, donde la Ventanilla Única de PPP del BID apoyará la capacitación y estructuración de PPP para movilizar capital privado hacia proyectos de infraestructura sostenible. El BID también ha ayudado a estos países a lograr diversas medidas de reforma RSF, incluida una mayor eficiencia energética en los edificios, políticas de movilidad eléctrica e incorporación de consideraciones sobre el cambio climático y evaluaciones de impacto climático en la toma de decisiones de inversión pública. 

 

Contacto de Prensa

Borges De Padua Goulart Janaina

Borges De Padua Goulart Janaina
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