BID impulsa inversiones de impacto en América Latina

Febrero 13, 2012
El BID movilizó más de US$110 millones en recursos para inversiones de impacto durante los últimos 18 meses a fin de financiar proyectos rentables que logren cambios sociales A pesar del rendimiento económico sobresaliente de los últimos años, América Latina y el Caribe aún tienen mucho camino por recorrer para tratar necesidades de desarrollo apremiantes, como reducir la pobreza, mejorar los resultados de la educación y facilitar el acceso a servicios de salud confiables.

Tecnología al servicio de los pobres

Septiembre 06, 2005
Un modelo de negocios basado en el uso de tarjetas de débito y prepago es la herramienta innovadora usada para conectar las remesas con una red transnacional de negocios, organizaciones no gubernamentales (ONGs), cooperativas de crédito, microfinancieras y otras instituciones financieras. Este modelo demuestra el avance tecnológico, eficiencia y bajos costos tanto para poblaciones migratorias como para instituciones financieras.

Transacciones microfinancieras poderosas con remesas y la tecnología

Octubre 19, 2004
Un modelo que conecta las remesas y las instituciones financieras fue presentado en la sede principal del BID en Washington, D.C., recientemente por Atsumasa Tochisako, presidente de Microfinance International Corporation (MFIC)—empresa que ha introducido el modelo para enviar remesas a instituciones microfinancieras en El Salvador con visión a expandirse en otros países de América Latina.

Retrato del joven empresario latinoamericano

Julio 26, 2004
Pertenecen a la clase media, tienen títulos universitarios, en promedio empiezan a pensar en ser empresarios a los 25 años, pero no abren su primera empresa hasta unos 5 años después. Estos son los rasgos que definen a los jóvenes empresarios latinoamericanos, según un reciente estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo y recogido en el libro Desarrollo Emprendedor.

Participación comunitaria estimula el desarrollo social

Noviembre 04, 2003
El valle del Bajo Lempa, una fértil llanura sobre la costa del Pacífico de El Salvador, tiene su buena cuota de vicisitudes. La zona no sólo es propensa a las inundaciones como las catastróficas crecidas causadas por el huracán Mitch en 1998. También está expuesta a marejadas, aluviones y terremotos. La población del Bajo Lempa ha aumentado a más de 35.000 personas desde que terminó la guerra civil hace una década. Cada vez que el río Lempa se sale de cauce, los habitantes del valle corren riesgo de perder sus cosechas, sus pertenencias y sus vidas.