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Préstamos del BID para desarrollo social en América Latina y Caribe superaron US$1.800 millones en 2006

El Banco Interamericano de Desarrollo otorgó más de 1.800 millones de dólares para inversiones de desarrollo social en América Latina y el Caribe en 2006, con especial énfasis en la reducción de la pobreza y el aumento de las oportunidades para la mayoría.

El BID lanzó el pasado año la iniciativa Oportunidades para la Mayoría y renovó su compromiso de apoyar a sus países miembros en la región a cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas.  

En 2006 el BID continuó siendo, por décimo tercer año consecutivo, la principal fuente de financiación multilateral para el desarrollo de la región, y los fondos comprometidos cumplieron con las pautas establecidas por la Asamblea de Gobernadores de favorecer a los países más pobres y menos desarrollados.

La iniciativa se centra en seis áreas de actividad estratégicas para generar directamente un crecimiento inclusivo para la mayoría y producir resultados mensurables durante el período 2007-2011: identificación ciudadana, democracia financiera, creación de puestos de trabajo y empresariado, servicios de infraestructura básica, tecnología de la información y la comunicación, y vivienda. La tarea en estas áreas se apoya en el Atlas para la Mayoría, una herramienta Web interactiva que recopila indicadores relevantes sobre participación económica  y las condiciones de vida de distintos segmentos de la población (http://www.iadb.org/bop).

Las áreas en las que el BID concentró sus esfuerzos para promover nuevas oportunidades en la región en 2006 incluyeron los mercados laborales, los derechos de identidad, la seguridad ciudadana, la inclusión y  protección social. Fueron sectores clave la educación, la salud, el medio ambiente y el desarrollo urbano.

Trabajo. El Banco avanzó una amplia cartera de proyectos para mercados laborales, ampliando operaciones ligadas al desarrollo de la iniciativa privada. Las operaciones clave del mercado laboral en la región incluyeron proyectos en Honduras, México, Perú y República Dominicana. El BID terminó una importante evaluación de programas de capacitación laboral en la región, además de una nueva e innovadora evaluación de la mediación laboral en México. El Banco logró avanzar en la promoción de pautas laborales revisando las lecciones aprendidas de programas laborales infantiles en un seminario que se celebró en Perú en noviembre de 2006. 

Derechos de identidad.  Esta iniciativa promueve la identificación y documentación de ciudadanos sin partida de nacimiento o documento nacional de identidad. El BID multiplicó esfuerzos para mostrar la relación entre la ausencia de documentos de ciudadanía y la falta de acceso a una serie de derechos y de programas tales como el voto, la educación, los servicios básicos y la transferencia de ingresos. Se fijaron nuevos objetivos para establecer programas que incrementen el registro de ciudadanos para el año 2015.

Seguridad ciudadana. Reconociendo la creciente seriedad de este problema en toda la región, se amplió la cartera del Banco en el área de seguridad y prevención de violencia. Se aprobaron nuevos préstamos para Guyana y Panamá y se preparan proyectos para Costa Rica, Perú y República Dominicana.

Inclusión y Protección Social. El Banco apoyó una amplia gama de iniciativas con el objetivo de incrementar el acceso a oportunidades para afro-descendientes, pueblos indígenas, personas con discapacidad, personas portadoras del virus VIH/SIDA y grupos de bajos ingresos, especialmente mujeres. En estas áreas, el Banco promovió una concienciación general y preparó importantes operaciones de préstamo y subvención, incluyendo la refinanciación de su Fondo de Inclusión Social.

Los préstamos en el área social siguieron financiando programas de reforma e inversión social, agua y saneamiento, educación, salud, protección ambiental y desarrollo urbano y vivienda.

Educación. El trabajo en este campo se centró en la identificación de áreas innovadoras para mejorar la efectividad del BID en apoyo de políticas de educación en América Latina y el Caribe, tales como el uso generalizado de la tecnología en la educación. En esta misma línea, la cartera de préstamos incluyó un programa para mejorar la calidad y la equidad de la educación en la ciudad de Bogotá, además de operaciones a nivel sub-nacional, como un componente de préstamos para mejorar la calidad de educación y para construir escuelas nuevas en la provincia de Córdoba en Argentina.

Salud. El Banco apoyó proyectos de salud centrados en áreas de creciente demanda, tal como la renovación y modernización de la infraestructura de salud, el desarrollo de redes de sanidad efectivas para incrementar la cobertura, y la mejora en eficacia y calidad para poder cubrir las necesidades de la mayoría de la población. Se logró avanzar en la preparación e implementación de varios proyectos de cooperación técnica, incluyendo la mejora en prevención y preparación para una posible pandemia humana de gripe aviar.

Medio ambiente. Se aprobó un total de 23 préstamos en 2006, principalmente en las áreas de agua y saneamiento, manejo de los riesgos de desastres naturales y manejo integrado de recursos naturales y de turismo sostenible. El Banco aprobó también 45 donaciones de cooperación técnica para proyectos tales como el manejo integrado de recursos naturales, agua y saneamiento, política e instituciones ambientales, manejo del medio ambiente urbano y reducción de la contaminación, agricultura sostenible y manejo de las costas.

Desarrollo urbano. El Banco promovió nuevos enfoques para la gobernabilidad metropolitana en la región. Entre las iniciativas se encuentra un número creciente de préstamos en el sector de la vivienda, además de la identificación de indicadores de rendimiento para monitorear los resultados de los proyectos de vivienda.

La Estrategia de Desarrollo Social del BID establece cuatro vías de actividad para asistir a países de la región a acelerar el progreso social y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio: implementar reformas en salud, educación y vivienda; promover el desarrollo humano  a todo lo largo de la vida; promover la inclusión social y prevenir los problemas sociales; y ofrecer servicios sociales integrados con focalización geográfica para reducir la pobreza.

La iniciativa Oportunidades para la Mayoría se centra en facilitar el acceso a los beneficios del empleo, el crecimiento económico, la tecnología y los servicios básicos a los grupos de bajos ingresos (hasta el 70 por ciento de la población) en América Latina y el Caribe. En lugar de afrontar el reto desde una perspectiva macroeconómica, la iniciativa utiliza un enfoque microeconómico, involucrando al sector empresarial, gobiernos, individuos y sociedad civil. La propuesta se centra en potenciar a los ciudadanos de bajos ingresos para que participen de manera efectiva en la vida económica, reconociendo su potencial como productores y consumidores.