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PYMES y Microempresa

El Banco Interamericano de Desarrollo tiene una larga tradición de apoyo a la micro, pequeña y mediana empresa, parte de sus esfuerzos por promover el crecimiento del sector privado en América Latina y el Caribe. Tomadas como una sola categoría, estas empresas son la mayor fuente de empleo en la región. Casi nueve de cada 10 trabajadores de la región se desempeñan en emprendimientos de estas características. En la mayoría de los países generan entre 40 y 65 por ciento del ingreso nacional.

En América Latina y el Caribe no existe una definición única sobre micro, pequeña y mediana empresa. Por el contrario, los criterios varían en función de los países, los sectores económicos y las instituciones de apoyo. El número de empleados y el volumen de negocio son las variables más comunes para identificar a estas empresas. Por ejemplo, en Bolivia las PYME tienen menos de 50 empleados, mientras que en México o Brasil el límite es de 500 trabajadores. En términos generales, el sector PYME está conformado por empresas cuyo tamaño está entre el de las grandes corporaciones y las microempresas, que emplean a menos de 10 trabajadores.

Dado el papel económico y social fundamental que juegan las micro, pequeñas y medianas empresas, el Grupo BID, que incluye el Banco, la Corporación Interamericana de Inversiones (CII) y el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), ha dedicado más de 12.000 millones de dólares en la última década para apoyar su desarrollo mediante diversos instrumentos y estrategias. Estos financiamientos cubrieron una gama desde grandes programas para mejorar el entorno de regulaciones para el sector privado y créditos globales diseñados para ampliar el acceso a préstamos para las PYME a modestas donaciones para apoyar a cooperativas rurales o instituciones microfinancieras.

El apoyo del Grupo BID a estas empresas va más allá de ofrecer recursos financieros. A través de la División de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa de su Departamento de Desarrollo Sostenible, el BID apoya reformas legales y reguladoras, provee asistencia técnica y disemina prácticas óptimas para ayudar a generar las condiciones apropiadas para que florezca la empresa privada.

El BID y las PYME

En la mayoría de los países de la región las pequeñas y medianas empresas representan cerca de 10 por ciento de las empresas formales y generan entre 20 y 40 por ciento de los empleos. Las PYME también hacen una importante contribución al producto bruto interno, en algunos países en el orden del 50 por ciento del ingreso nacional. Estas empresas tienden a hacer un uso más intensivo de mano de obra que las empresas grandes. Los gobiernos aprecian ese aspecto y cifran grandes esperanzas en estas empresas, a las cuales ve como ágiles y flexibles para enfrentar cambios económicos y adaptarse rápida y exitosamente a nuevas tecnologías y presiones competitivas.

Sin embargo, las PYME latinoamericanas y caribeñas también enfrentan una serie de obstáculos. Por lo general no suelen tener el acceso a préstamos a largo plazo o inversiones de capital que tienen las empresas grandes, que incluso pueden buscar financiamiento en mercados externos. Las empresas pequeñas y medianas tienden a tener menos experiencia en los negocios de exportación. Sus costos para cumplir con regulaciones e impuestos son proporcionalmente más altos. Sus presupuestos de investigación y desarrollo y capacitación laboral típicamente son exiguos o nulos. Dadas sus dimensiones, muchas veces carecen del peso político necesario para conseguir la atención de los gobiernos. En síntesis, necesitan reglas de juego más equilibradas.

Durante la década pasada los países latinoamericanos y caribeños realizaron reformas para mejorar las condiciones para los negocios. No obstante, los empresarios suelen quejarse de problemas similares: la escasez de crédito, la complejidad de las regulaciones y los impuestos, la inestabilidad económica, la incertidumbre generada por la inflación y las políticas cambiarias, la violencia y la corrupción. El Grupo BID apoya una variedad de programas que buscan remediar algunos de estos temas cruciales, en particular para estimular el espíritu empresarial, facilitar el acceso de las PYME a cadenas globales de producción y aumentar su competitividad.

El BID, la CII y el FOMIN han desarrollado diversos programas dirigidos a ampliar el acceso al financiamiento a mediano y largo plazo para las PYME. El Banco ofrece programas de crédito globales a instituciones financieras de segundo piso, tales como los bancos nacionales de desarrollo, para que canalicen recursos a intermediarios financieros calificados, quienes a su vez hacen préstamos a las pequeñas empresas. La CII, que funge como la banca de inversión del Grupo BID, provee préstamos e inversiones de capital a las PYME, con especial atención a los países con menor acceso a los mercados de capitales internacionales. El FOMIN, un fondo autónomo creado para impulsar el desarrollo del sector privado en la región, es un pionero en el uso de las inversiones de capital como herramienta para el desarrollo de la pequeña empresa.

Otras iniciativas apoyan a los países en sus esfuerzos por mejorar sus políticas y regulaciones para generar mejores condiciones para los negocios, promueven el aprovechamiento de las tecnologías de información y comunicación para aumentar la productividad de las PYME, alientan la inversión en capacitación para mejorar las destrezas laborales y administrativas de los trabajadores e impulsan la formación de redes y asociaciones de pequeñas empresas y cadenas de proveedores.

Proyectos para PYME en el 2002

En el 2002 el BID aprobó nueve operaciones para impulsar el desarrollo de las PYME, entre ellas dos programas multisectoriales de crédito por 220 millones de dólares, tres programas para desarrollar mercados de servicios empresariales por 76 millones de dólares y cuatro operaciones para mejorar las destrezas de la fuerza laboral por 270 millones de dólares. El BID también reestructuró un programa de crédito global de 100 millones de dólares concedido a la Argentina a fin de ampliar el acceso a préstamos para PYME y microempresas.

La CII aprobó 24 proyectos por un total de 123,3 millones de dólares en préstamos e inversiones para apoyar iniciativas relacionadas con PYME, tanto al nivel regional como en 15 países latinoamericanos y caribeños. A través de su participación en diversos fondos de capital y subpréstamos otorgados por intermediarios de financiamientos de la CII, este brazo del BID ayudó a movilizar otros 105,5 millones de dólares en financiamientos para diversos proyectos.

Por su parte el FOMIN aprobó 26 proyectos de asistencia técnica por más de 42,2 millones de dólares para propiciar el desarrollo de las PYME en América Latina y el Caribe. Además, el FOMIN aprobó la participación por hasta 33 millones de dólares en seis fondos de inversión para pequeñas empresas. Entre ellos apoyó con 10,4 millones de dólares en financiamiento a un innovador programa de garantías para promover la inversión de capital de riesgo en PYME chilenas.

El BID y la microempresa

La microempresa es la principal fuente de trabajo en América Latina y el Caribe. Existen unos 55 millones de estos pequeños emprendimientos, que proveen empleo a unas 110 millones de personas, o casi la mitad de la fuerza laboral de la región.

Desde el punto de vista del desarrollo, el apoyo a la microempresa no sólo sirve para aliviar la pobreza y estimular la actividad económica; también brinda oportunidades para incrementar la productividad de personas de bajos ingresos dotadas de espíritu emprendedor que generalmente no tienen acceso a servicios financieros formales o capacitación que les permitirían obtener mayor beneficio por sus esfuerzos.

En ese sentido, la expansión de las microfinanzas es un ejemplo de cómo se puede comenzar a superar la falta de acceso al crédito que caracteriza a las economías latinoamericanas, el obstáculo al crecimiento mencionado con más frecuencia en las encuestas de opinión empresarial.

Asimismo, la microempresa desempeña un papel social fundamental en la región, dada su efectividad en brindar oportunidades de progreso económico a mujeres pobres. Muchas de las instituciones de apoyo a la microempresa más exitosas trabajan principalmente con mujeres. Durante las crisis económicas, las redes sociales formadas por las microempresas sirven como una línea de defensa para los pobres.

Pionero en las microfinanzas

El BID fue pionero en el apoyo a las microfinanzas en la región. Desde 1978 ha dedicado más de 800 millones de dólares para financiar más de 500 proyectos relacionados con la microempresa. Ese respaldo se manifiesta a través de una variedad de instrumentos, desde grandes préstamos globales otorgados a bancos de segundo piso para ampliar el acceso al crédito para microempresarios hasta donaciones para ayudar a instituciones microfinancieras a fortalecer y profesionalizar su administración y sus servicios.

Desde fines de la década pasada, el BID y el FOMIN se han concentrado en impulsar reformas e innovaciones para beneficiar a la microempresa y desarrollar las microfinanzas. Por ejemplo, en los últimos dos años otorgaron 5,9 millones de dólares en donaciones para apoyar 10 proyectos encarados por redes internacionales de instituciones microfinancieras y agencias de desarrollo de la microempresa que aplicarán modernas tecnologías y métodos de administración para mejorar los servicios financieros y de desarrollo empresarial para la microempresa.

Además de financiamiento, el BID dispone de otros instrumentos para apoyar el desarrollo de la microempresa. Sus foros anuales, organizados por la División de Micro, Pequeña y Mediana Empresa, diseminan las lecciones aprendidas de los proyectos y los frutos de la investigación en este campo. Estas reuniones congregan a centenares de representantes de ONGs, bancos, cooperativas, entidades comunitarias, firmas consultoras, fundaciones filantrópicas, fondos de inversiones, organismos bilaterales y multilaterales de cooperación internacional y entidades de gobierno que apoyan a la microempresa.

Asimismo, el BID otorga anualmente premios que reconocen los aportes extraordinarios de instituciones y personas que impulsan el desarrollo de la microempresa en América Latina y el Caribe.

Operaciones de apoyo a la microempresa del 2002

El BID aprobó en el 2002 un préstamo de 30 millones de dólares al Banco do Nordeste para respaldar una ambiciosa expansión del programa CrediAmigo, el mayor programa de microcrédito del nordeste de Brasil. Asimismo firmó un acuerdo con Italia para la creación de un fondo fiduciario de apoyo a la microempresa que contará con 5 millones de euros.

El FOMIN aprobó financiamientos por unos 10 millones de dólares para apoyar proyectos relacionados con la microempresa y las microfinanzas. La mayor operación comprendió una inversión de hasta 3.850.000 dólares y una donación de 500.000 dólares para ACCIÓN Inversiones en Microfinanzas, una empresa de inversiones para apoyar a instituciones microfinancieras latinoamericanas.

Bajo su Programa de Empresariado Social, que apoya a pequeñas empresas y proyectos de desarrollo comunitario en localidades marginales, el BID aprobó unos 10 millones de dólares en préstamos y donaciones. Entre los beneficiarios figuraron apicultores de Guatemala, productores de marañón (cajú) en El Salvador y cañeros en Argentina.


Enlaces:
División de Micro, Pequeña y Mediana Empresa
Corporación Interamericana de Inversiones
Fondo Multilateral de Inversiones