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Presentación ante el Comité para la Cooperación Económica y el Desarrollo del Parlamento Alemán

América Latina y el Caribe tuvieron un sólido crecimiento en 2007, la deuda externa declinó en términos relativos y las reservas internacionales se han incrementado. Sin embargo, las expectativas inflacionarias han comenzado a incrementarse, debido en parte al incremento del precio del petróleo y los alimentos.

La pobreza y la pobreza extrema se están reduciendo. De acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), alrededor de 220 millones de personas en la región; es decir, el 44 por ciento de la población total, vivía en el 2002 en la pobreza, En cambio, las proyecciones al final del 2007 estimaban el número de pobres en 190 millones de personas, o el 36 por ciento del total. 

Estos resultados extraordinarios no pueden hacernos perder de vista nuestra visión a largo plazo.

El incremento en el volumen de las exportaciones de materias primas ha puesto al descubierto la debilidad significativa de la región en términos de infraestructura. Sin una moderna infraestructura, el crecimiento no es sostenible y la integración con la economía global será incompleta.

Los avances en educación han sido moderados. Más niños atienden hoy la escuela que en cualquier otra época en el pasado. Y lo que es aún más importante, estos niños provienen de todos los niveles socioeconómicos y grupos étnicos.   

Sin embargo, en América Latina, los actores sociales que participaron en las pruebas del 2000 y del 2003 tuvieron una puntuación muy por debajo de los mejores participantes de otras regiones. Por ejemplo, en Brasil y México, más del 50 por ciento de los estudiantes tuvieron dificultades en la lectura, desempeñando tareas rutinarias u obvias. Esta cifra se incrementa al 70 por ciento en el caso de las matemáticas. Figuras comparativas de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD) establecen el 20 por ciento para lectura y el 25 por ciento para matemáticas.

Estas diferencias son importantes. En la economía del conocimiento, la calidad educativa es fundamental para asegurar a los trabajadores el disfrute de condiciones de existencia decentes y para mantenerse al mismo ritmo de las demandas y cambios de un mercado laboral crecientemente globalizado.

Las inversiones de América Latina en ciencia y tecnología se encuentran muy por debajo de los niveles internacionales. La región invierte menos del 1% de su PBI, mientras los países de la OCDE lo hacen por encima del 3%. Corea invierte por sí solo más que todos los países latinoamericanos y del Caribe juntos. China tiene el doble de investigadores per cápita que toda la región de América Latina y el Caribe.

La heterogeneidad de América Latina y el Caribe

Mientras los países de América Latina y el Caribe se han integrado a la economía mundial con distintas ventajas comparativas y a diferentes velocidades, la región se ha vuelto más heterogénea.

Hoy día es más difícil hablar de América Latina y el Caribe como un solo bloque y se piensa que el impacto de cualquier conmoción de corta duración puede tener efectos negativos en toda la región. Una mejora de los términos del intercambio comercial de algunos países, al mismo tiempo puede significar para otros el incremento de sus costos de importación.

Es natural, por ejemplo, que la desaceleración de la economía de Estados Unidos afecte a los países que tienen flujos de remisiones que proceden mayormente de la economía estadounidense.

Sin embargo, estas diferencias significativas son al mismo tiempo  buenas noticias, porque una mayor diversificación significa menos riesgos; y durante tiempos de angustia las economías más dinámicas pueden ayudar a las otras.

Crisis alimentaria

El impacto de la crisis alimentaria en la región es otro signo de heterogeneidad. El incremento en el precio de los alimentos plantea retos y oportunidades diferentes a los países de América Latina y el Caribe.

América Central y el Caribe son países importadores de alimentos. Dos semanas atrás, m reuní con los ministros de finanzas y agricultura de los países de América Central. Analizamos juntos los portafolios sociales del BID y evaluamos nuestras políticas para mitigar el impacto del alza de los precios en aquellas economías.

La experiencia nos ha demostrado que los programas más efectivos son aquellos donde se  transfiere dinero en efectivo a los hogares que reúnen ciertas condiciones relacionadas con la inversión en capital humano. Estas intervenciones están designadas para efectuar un uso más pragmático e inteligente de una de las simples pero más poderosas ideas de la economía: los incentivos.

Entre otras líneas de respaldo, el BID está lanzando una línea de crédito de desembolso rápido de US $ 500 millones,  para fortalecer las redes de seguridad social, como los programas condicionales de transferencia de dinero en efectivo a las familias pobres.

En el lado opuesto, los países del cono sur pueden posicionarse como actores fundamentales de la economía global, convirtiendo a la sub-región en proveedora fundamental de alimentos para el mundo entero.

Por muchos años, el sector agricultura no ha recibido las inversiones (públicas o privadas) que necesita para impulsar su productividad. Necesitamos mejorar la disponibilidad de ciertos productos y bienes públicos que pueden ayudar a cerrar esta brecha de productividad.

Nuestros productores requieren un mayor apoyo tecnológico y más asistencia para desarrollar medidas fitosanitarias, acceso a una información de precios transparente, y políticas públicas que no discriminen contra el sector.

El sector agrícola de América Latina y la industria de alimentos se encuentran subdesarrollados. Aún no se sabe si el precio de los alimentos permanecerá en estos picos históricos, dado el papel que desempeñan ciertos factores cíclicos, como la sequía en Australia, que los está llevando hacia arriba. Sin embargo, pareciera que no hay nada cíclico en relación al crecimiento de la demanda en China y la India, y los incentivos creados por los altos precios de los alimentos pueden posicionar a la región como el mayor proveedor de alimentos en el mundo.

El apoyo del Banco a América Latina y el Caribe

El BID fue fundado en 1959 y es el banco regional de desarrollo más antiguo. Tiene 47 países miembros, y 26 de ellos son prestatarios..

Desde su creación en 1959, la singularidad del Banco como una institución financiera ha sido identificada como su marca principal. Y esto ocurre no porque se encuentre abocada únicamente a encarar los problemas más urgentes de América Latina y el Caribe, sino por estar también vinculada al hecho de que los mismos países de la región ven al Banco como una institución que trabaja estrechamente con ellos.

Todos los factores previamente mencionados convierten al Banco en una institución sumamente atractiva para convocar a personas talentosas que están interesadas en trabajar en la región.

Las nuevas circunstancias que atraviesan los países de la región han transformado las prioridades de los gobiernos y los objetivos de las políticas públicas, y las han llevado hacia nuevas áreas de intervención, cambiando por ende las prioridades del Banco.

La necesidad de un apoyo técnico y financiero para rediseñar el rendimiento macroeconómico ha sido progresivamente cambiado por el incremento de la demanda en otros temas, como la competitividad, la energía, la sostenibilidad medioambiental, el desarrollo del sector privado, gobiernos locales y comunidades, empleo, la participación de los productores y consumidores de bajos ingresos en la economía formal, la seguridad ciudadana, y el cumplimiento de las metas de desarrollo del milenio.

Estos cambios en a región condujeron a una sustantiva reforma organizativa del Banco. En la reunión anual de 2006 en Belo Horizonte, Brasil, los gobernadores se comprometieron al principio de construir un Banco que esté cerca de las circunstancias de los países en la región. Esto a su vez se tradujo en un proceso de cambios articulados bajo la forma de un reajuste.

Después de concluir el reajuste, este año supone un cambio decisivo en la manera en cómo trabaja y sirve nuestra institución a nuestros países miembros.

Hemnos ampliado y fortalecido nuestras relaciones con nuevos clientes y socios: gobiernos locales, empresas, organizaciones no gubernamentales y organizaciones filantrópicas.

Hoy estamos más cerca que nunca a la región, con oficinas fortalecidas en nuestras sedes locales, organizadas para llegar a ser una ventana de soluciones completas para nuestros clientes, sin depender de la matriz.

Hemos adelantado una agenda de temas e iniciativas que refleja las necesidades actuales de la región, con un nuevo menú de productos crediticios para incrementar la demanda y el valor agregado del Banco.

Hemos ajustado el perfil de nuestro personal para profundizar la especialización en sectores importantes para los países.

Nosotros continuamos en reducir los costos de transacción: somos más eficientes en la preparación de proyectos, y estamos fortaleciendo la ejecución y medición de nuestros resultados.

El Grupo del BID (el Banco, el Fondo Multilateral de Inversiones —FOMIN—y la Corporación Interamericana de Inversiones —CII—) ha mantenido su relevancia en una era de acceso fácil a los mercados de capital por parte de muchos de nuestros países  miembros prestatarios, y a la disponibilidad de liquidez en la región.

Esto puede ser comprobado en nuestros niveles récord de aprobaciones y desembolsos, así como por la diversidad de clientes y sectores, la calidad y naturaleza innovadora de nuestras operaciones, la variedad de nuestros productos financieros y un menor tiempo en la preparación de proyectos y en los plazos de aprobación.

Las aprobaciones de préstamos se incrementaron el último año hasta alcanzar la suma de US$9,000 millones, 42 por ciento más que el año 2006.

Los desembolsos llegaron a los US$7,100 millones, sobrepasando así la cifra de US$6,500 millones alcanzada en el 2006.

Las operaciones del sector privado y sin garantías soberanas (NSG, por sus siglas en inglés) se han ampliado enormemente. 28 operaciones NSG fueron aprobadas, totalizando US$2,300 millones (un crecimiento del 145 por ciento en relación a 2006).

El Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) aprobó 133 proyectos por US$135 millones (6 por ciento más que en 2006).

La Corporación Interamericana de Inversiones (CII) otorgó 53 préstamos por un total de US$486 millones (44 por ciento más que en 2006). Sus activos se han duplicado desde 2004 hasta superar la barrera de los US$1,000 millones.

Iniciativas del Banco

Hemos lanzado una serie de iniciativas, entre ellas, la iniciativa Oportunidades para las Mayorías (OM). En marzo de 2007, el Directorio Ejecutivo aprobó esta iniciativa y creó la Facilidad Financiera OM, que no exceda una suma superior a los US $ 250 millones.  Esta iniciativa identifica, desarrolla y replica proyectos y alianzas con el sector privado que tengan un amplio impacto social y complemente las políticas públicas.

Aún así, los retos son de tal magnitud que el trabajo del sector público y privado no son por sí suficientes. Alianzas con fundaciones, ONGs, y donantes individuales serán componentes esenciales de los esfuerzos del Banco, en su empeño de ir hacia adelante, apuntalar nuevos recursos, apoyar alianzas y diseminar innovaciones.

La Iniciativa de Agua y Saneamiento pondrá este sector en la agenda estratégica del Banco y favorecerá la participación del sector privado. Una propuesta está siendo desarrollada para crear un fondo de múltiples donantes de agua y saneamiento (AquaFund), y una línea de crédito (WaterExpress) que sea accesible a los operadores de agua, basados además en criterios financieros, fiduciarios y de transparencia.

La Iniciativa de Energía Sostenible y Cambio Climático (SECCI, por sus siglas en inglés) se ha convertido en un catalizador para operaciones crediticias y no crediticias con un considerable impacto en la región. También se encuentra trabajando con la Mesa de Biocombustibles Sostenibles (RSB, por sus siglas en inglés) para incorporar sus principios de sostenibilidad al proceso de préstamos, y ayudar también a que los países de la región adopten la iniciativa encabezada por la RSB para desarrollar estándares globales que impulsen la sostenibilidad de los biocombustibles.

El desarrollo del sector privado y las operaciones soberanas sin garantía han sido las prioridades del Banco desde 2005. Los excelentes resultados en estas áreas durante 2007 pueden ser atribuidos principalmente al progreso en dos frentes: estrecha colaboración entre las varias ventanas e instrumentos más flexibles, especialmente vehículos de moneda local y operaciones soberanas sin garantía con las entidades del gobierno.

Basados en la expriencia adquirida en los últimos tres años, la Junta de Directores Ejecutivos del Banco acaba de aprobar unos cambios a los términos y condiciones de la Facilidad de Moneda Local para que lo hagan más útil y relevante. Los cambios incluyen la aprobación de los contratos de préstamo en la moneda local, mantener la liquidez transaccional en algunas monedas, y menores pagos por servicios,

Los compromisos del Banco para 2008

Este año marca el comienzo de la celebración del cincuenta aniversario del Banco, así como un nuevo capítulo en nuestra vida como institución.

Cuando la región experimenta una sensación de volatilidad, es esencial que el Banco enfrente las necesidades de los países con apoyo técnico relevante, adecuado en tamaño y forma, y que debe ser flexible no solo en términos de los sectores a los cuales debe dirigirse, sino también en relación a su oferta de productos crediticios y no crediticios.

Los retos y tareas que esperan al Banco en 2008 son las siguientes:

o       Aprobar un nuevo Marco Operativo Institucional que se calce con las necesidades y demandas de la región  y que le dé al Banco la flexibilidad y las herramientas necesarias que le permitan ejecutar con eficacia su misión.

o       Fortalecer el programa operativo, dándole un peso significativo a las iniciativas lanzadas en los años recientes—como SECCI, Oportunidades para las Mayorías, la Iniciativa de Agua y Saneamiento, las Operaciones con el Sector Privado y con operaciones sin garantías soberanas.

o       Promover tratos con socios no tradicionales como organizaciones filantrópicas y fundaciones para congregar esfuerzos y estimular acercamientos innovadores en las áreas prioritarias del Banco. El lanzamiento de la Iniciativa Filantrópica en la última Reunión Anual es un  paso apropiado en esa dirección.

Comentarios Finales

Los retos más grandes que enfrentan los países de América Latina y el Caribe en el corto y mediano plazo, son lograr un crecimiento más inclusivo, mientras se controlan las expectativas inflacionarias y se emprenden reformas estructurales para mantener la competitividad de sus economías.

Debemos permanecer alertas en estas épocas de turbulencia económica y financiera. Debemos adoptar políticas públicas sostenibles que mantengan los niveles de crecimiento, que se  aseguren las conquistas del bienestar social, y que se distribuyan los beneficios obtenidos en los segmentos de menores ingresos.

América Latina y el Caribe es hoy una región muy grande y heterogénea que enfrenta retos estructurales en un clima de turbulencia económica. En 2008, el Banco tendrá la oportunidad de hacer un programa de trabajo más sustantivo, mejorar su calidad e impacto, y hacer que los recursos financieros sean más flexibles y estén a disposición de sus miembros.

GRACIAS.