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BID propone iniciativa para generar oportunidades económicas para la mayoría en América Latina y el Caribe

El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Luis Alberto Moreno, presentó hoy una nueva iniciativa para generar oportunidades económicas para las personas de bajos ingresos de América Latina y el Caribe, que constituyen una mayoría de la población de la región.

En una rueda de prensa celebrada en la sede del BID en Washington y transmitida a sus oficinas en toda la región, Moreno explicó que la iniciativa Oportunidades para la Mayoría apunta a buscar soluciones innovadoras para ayudar a las personas de bajos ingresos de la región a desarrollar su potencial económico y a acumular un patrimonio.

Moreno señaló que los beneficios del crecimiento económico no han llegado a la gran mayoría de la población de América Latina y el Caribe. Unas 360 millones de personas, o 70 por ciento de la población de la región, tienen ingresos con poder adquisitivo inferior a 3.000 dólares al año.

“America Latina y el Caribe han logrado la estabilidad macroeconómica, pero esto no alcanza para resolver los problemas de la gente que vive en la pobreza o al borde de la pobreza”, afirmó Moreno, quien asumió la presidencia del BID en octubre. “De hecho, los índices de pobreza y desigualdad apenas si han cambiado en los últimos 45 años”.

“Yo creo que es hora de adoptar un nuevo enfoque: menos macro y más micro. En pocas palabras: tenemos que atacar directamente los obstáculos que impiden que la mayoría pueda mejorar su calidad de vida”, agregó.

La falta de un crecimiento de base amplia lleva a la exclusión económica, conflictos sociales y tensiones políticas. La mayoría de la población de la región sobrelleva los costos de la informalidad, una “multa a la pobreza” que frena el desarrollo para sus familias, sus comunidades y sus países.

Al mismo tiempo, esa población representa un verdadero gigante dormido. Para estudiar el potencial económico de la mayoría en América Latina y el Caribe, el BID se asoció con dos prestigiosos centros de estudios independientes, el World Resources Institute de Washington (WRI) y el Instituto Libertad y Democracia de Lima (ILD).

El ILD, dirigido por el economista Hernando de Soto, realizó una evaluación del “capital muerto”  en 12 países de la región, activos como empresas, propiedades y terrenos que por no estar legalmente registrados y titulados no pueden ser usados como garantía de crédito. El inventario arrojó una suma de 1,2 billones de dólares (millones de millones).

El WRI, reconocido mundialmente por su trabajo en temas ambientales y en los mercados de personas de bajos ingresos, calculó el poder adquisitivo de la mayoría en América Latina y el Caribe. Según su estudio, esta población constituye un mercado de 510.000 millones de dólares al año, medido por paridad de poder adquisitivo.

El BID, por su parte, desarrolló el Mapa de la Mayoría, una herramienta de Internet que expone en gráficos interactivos información estadística sobre los distintos temas Oportunidades para la Mayoría desagregada por deciles de ingresos, así como otros rubros a nivel nacional. La herramienta utiliza datos de encuestas de hogar e instituciones públicas y privadas de la región.

Especialistas del BID también realizaron una serie de estudios sobre los sectores en donde se concentrará la iniciativa, donde se hacen breves diagnósticos y se proponen acciones concretas, con ejemplos de casos exitosos que podrían servir de modelos.

Nuevo rumbo, sectores específicos

El reto para los países de América Latina y el Caribe, y por lo tanto para el BID, es brindar a las personas de bajos ingresos acceso a oportunidades y herramientas que les permitan realizar su potencial económico.

El BID se concentrará en unos pocos sectores donde puede marcar una diferencia: vivienda popular, servicios microfinancieros, infraestructura social (agua corriente, electricidad, transporte urbano y caminos rurales), capacitación laboral y fomento a la pequeña y mediana empresa, acceso a tecnologías de información y comunicación modernas e identificación de personas indocumentadas.

“Nosotros no tenemos todas las respuestas. Por eso propongo trabajar con gobiernos, empresas del sector privado y organizaciones de la sociedad civil para apalancar la experiencia, los recursos y las ventajas comparativas de cada uno”, dijo.

A fin de catalizar esas alianzas y estimular las propuestas, el BID creará una red de Centros de Innovación y Oportunidad en varios países de la región, así como uno en su sede en Washington. El BID financiará parte de los costos de operación de los centros, que serán elegidos en base a su capacidad para investigar, formular, implementar y evaluar proyectos piloto para atender las necesidades de la mayoría de bajos ingresos.

Las lecciones de los proyectos piloto que se lancen bajo la iniciativa orientarán una creciente porción del volumen de préstamos del BID, que tiene una capacidad crediticia de unos 8.000 millones de dólares al año, para realizar operaciones de mayor escala.

Moreno también anunció que el BID dedicará más recursos a sectores específicos. En los próximos cinco años duplicará los préstamos para proyectos de  infraestructura social para personas de bajos ingresos para llegar a 1.000 millones de dólares al año. Creará un fondo para préstamos para pequeñas y medianas empresas de 1.000 millones de dólares. Aumentará en 50 por ciento su financiamiento para capacitación laboral para llegar a 2.000 millones de dólares.

Asimismo se fijó como meta hacer esfuerzos para triplicar el volumen de microcrédito en la región, para llegar a un total de 15.000 millones de dólares en el 2011. En materia de remesas, apoyará esfuerzos para reducir sus costos de un promedio actual de 5,6 por ciento a 3 por ciento.

Moreno agregó que el BID no dejará de hacer operaciones tradicionales dado que aún tiene un mandato de dedicar por lo menos la mitad del monto anual de préstamos a programas en los sectores sociales como educación y salud, así como a otras tareas fundamentales como la modernización del estado y la seguridad ciudadana.

Oportunidades para la Mayoría será presentada en un foro en el Centro de Conferencias del BID (1330 New York Ave, NW, Washington, D.C.) del 12 al 13 de junio. Entre los oradores principales figuran la primer ministro de Jamaica, Portia Simpson Miller; Bill Clinton, el cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga de Honduras, Carlos Slim, presidente de Telmex; Hernando de Soto, presidente del Instituto Libertad y Democracia; Jonathan Lash, presidente del World Resources Institute, y Nicholas Negroponte, de la fundación One Laptop for Every Child.

Los paneles de la conferencia cubrirán los principales temas de la iniciativa, con la participación de innovadores con propuestas para ampliar el acceso de las personas de bajos ingresos a registros de identidad, servicios microfinancieros, infraestructura básica, vivienda, tecnologías de información y comunicación, capacitación laboral y desarrollo empresarial.

La conferencia también contará con una feria tecnológica, donde empresas y organizaciones sin fines de lucro expondrán sus soluciones para servir como clientes o trabajar como socios con personas de bajos ingresos. La feria se llevará a cabo en el atrio del edificio principal del BID (1300 New York Ave, NW, Washington, D.C.) del 13 al 14 de junio.