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Remesas desde Portugal a Brasil ascenderían a 420 millones de euros al año, según estudio

LISBOA – Las remesas enviadas a Brasil por emigrados brasileños residentes en Portugal podrían ascender a unos 420 millones de euros anuales (unos 505 millones de dólares), según un estudio presentado hoy en la capital portuguesa.

Esa estimación contrasta con los datos del Banco de Portugal, que en el 2005 las remesas a Brasil llegaron a 269 millones de euros (unos 325 millones de dólares), como consigna el mismo estudio  “Análisis del Mercado de Remesas Brasil/Portugal”.

La diferencia estriba, en gran medida, en los cálculos de la población de brasileños residiendo en Portugal. Según estadísticas oficiales, en el 2004 había unos 67.000 inmigrantes de esa nacionalidad. Pero según estimaciones no oficiales citadas en el estudio, podría haber tantos como 250.000 brasileños presentes en este país.

El estudio fue presentado en una conferencia celebrada en la sede del Ministerio de Finanzas y Administración Pública, con participación de autoridades del gobierno portugués, representantes de entidades bancarias y empresas de transferencia de dinero portuguesas, brasileñas y estadounidenses, académicos e investigadores.

La conferencia fue organizada por el Ministerio de Finanzas, la Asociación Portuguesa de Bancos y el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del Banco Interamericano de Desarrollo. El estudio fue realizado por la empresa consultora portuguesa CESO CI Consultores Internacionais con apoyo financiero del FOMIN y del Fondo Portugués de Cooperación Técnica administrado por el BID.

El estudio se basa en datos oficiales, documentos y legislación sobre remesas, entrevistas con operadores de mercado y una encuesta realizada a fines del 2005 entre 1.000 brasileños residentes en Portugal realizada por la firma Bendixen & Associates de Miami.

Según la encuesta, casi 80 por ciento de los emigrados brasileños han estado en Portugal por menos de cinco años. La mitad gana menos de 10.000 euros al año y casi 90 por ciento alquilan vivienda. Sin embargo, tres de cada cuatro emigrados envían dinero periódicamente a sus familias en Brasil, en un promedio de 320 euros por vez.

Aunque 76 por ciento de las personas que envían recursos a Brasil tienen cuentas bancarias en Portugal (y 70 por ciento también tiene cuentas bancarias en su propio país), dos de cada tres emigrados utilizan empresas de transferencias de dinero en lugar de hacer sus remesas mediante sus bancos.

Entre los emigrados brasileños se registró un marcado espíritu empresarial. Casi dos de cada tres personas dijeron que quieren abrir sus propios negocios (41 por ciento en Brasil, 22 por ciento en Portugal) y 57 por ciento de los entrevistados manifestaron interés en invertir en pequeñas empresas en Brasil.

El estudio concluye que los bancos portugueses y brasileños deberían desarrollar productos y servicios financieros que permitan a los emigrados sacar mayor provecho de su dinero, citando como posible modelo la experiencia del Sistema Poupança-Emigrante, que estimulaba el ahorro y la inversión de los portugueses que emigraban a otros países.

Asimismo sugiere que el sistema financiero y el estado brasileños aseguren condiciones de estabilidad para estimular a los emigrados y a sus familias en Brasil a canalizar sus recursos a través de los bancos, disipando sus temores sobre cobros de impuestos o tasas adicionales por sus envíos.

Además de este estudio sobre las remesas desde Portugal a Brasil, el FOMIN ha apoyado estudios sobre las remesas enviadas por brasileños radicados en los Estados Unidos y Japón.

Brasil recibió unos 6.400 millones de dólares de sus expatriados en el 2005, según cálculos del FOMIN. Sólo México lo superó en volumen de remesas recibidas ese año, con 20.000 millones de dólares. América Latina y el Caribe, en total, recibió unos 53.600 millones de dólares.

El FOMIN, un fondo autónomo del BID, apoya el desarrollo del sector privado en América Latina y el Caribe, con énfasis en la micro y pequeña empresa. Desde el 2005 ha realizado estudios y financiado proyectos pioneros en materia de remesas, con el objetivo de potenciar los beneficios económicos para las familias transnacionales que envían y reciben estos recursos.

El BID es la principal fuente de financiamiento multilateral para proyectos de desarrollo económico y social en América Latina y el Caribe. Portugal es miembro donante del BID y del FOMIN.