Noticias

Donantes internacionales ofrecen más de US$1.000 millones para apoyar proceso de paz Perú- Ecuador

El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique V. Iglesias, y el presidente de la Corporación Andina de Fomento, Enrique García, ofrecieron hoy a Perú y a Ecuador conjuntamente 1.000 millones de dólares en financiamiento para apoyar el desarrollo de la región fronteriza entre ambos países.

En una ceremonia que contó con la presencia de los presidentes de los dos países, Iglesias y García ofrecieron cada uno aportar 500 millones de dólares en financiamiento para programas binacionales de desarrollo social y económico en la región de la frontera anteriormente en litigio.

Tanto el BID como la Corporación Andina de Fomento están otorgando también donaciones para asistencia técnica y desarrollo de proyectos destinados a apoyar el plan para la zona.

Mark Schneider, administrador asistente de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, puso a disposición una inmediata donación de 2 millones de dólares para el desarrollo de proyectos y otras donaciones por un total de 20 millones de dólares para proyectos tales como el Parque de la Paz, la microempresa y los programas sociales.

Se espera que los donantes internacionales incrementen en forma significativa los recursos prometidos para el desarrollo fronterizo en una conferencia que se realizará durante este año.

Enrique V. Iglesias dijo que los fondos planteados hoy constituyen un "punto de partida" para ofrecimientos de otros donantes y calificó al acuerdo de paz entre los dos países como un "triunfo para todas las Américas".

Durante la reunión, Michel Camdessus, director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional, Shashid Javed Burki, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, y Jacob Simonsen, subdirector regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, pusieron también hoy a disposición apoyo, nuevos recursos y asistencia técnica.

El acuerdo de paz entre Perú y Ecuador, firmado el 26 de octubre de 1998, estableció una ambiciosa agenda para mejorar la calidad de vida en ambos países mediante la integración económica e inversiones en áreas tales como infraestructura, pequeña y microempresa, proyectos ambientales, turismo, salud, agua y saneamiento, electricidad y servicios de correo.