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Facilitadores del cambio

Era un edificio en búsqueda de identidad propia.

La estación de ferrocarril construida por ingenieros alemanes en 1930 en el departamento noroccidental de Quetzaltenango, Guatemala, se convirtió en una base militar luego de que el servicio ferroviario se suspendiera años después y por décadas se mantuvo como tal. Cuando empezó la reducción de gastos militares debido a los Acuerdos de Paz de 1996, el gobierno decidió cerrar la base, dejando su futuro en duda.

Algunos oficiales de la policía militar pensaron que el edificio era ideal para sus nuevas instalaciones. Por otro lado, algunos líderes cívicos defendieron la opción de convertirlo en un centro cultural.

Una nueva alianza de empresarios y profesionales llamada Grupo Gestor decidió ejercer su influencia y capacidad de persuasión para respaldar la idea de fundar el centro cultural. Sus gestiones tuvieron éxito.

El Centro Intercultural de Quetzaltenango abrió sus puertas en 2004 y actualmente es sede de una escuela de arte, instalaciones deportivas para la juventud, salas de conferencias, teatros, un museo de trajes indígenas tradicionales y un museo del ferrocarril.

Barrios: “El Grupo Gestor ha sido líder para que este lugar sea utilizado para actividades culturales y deportivas”.

“El Grupo Gestor ha sido líder para que este lugar sea utilizado para actividades culturales y deportivas, y nos apoyó para que el museo consiguiera la autorización de usar estas instalaciones”, dice Lina Barrios, una de las cuatro mujeres fundadoras del Museo Ixkit, que enfatiza los valores culturales e históricos del colorido traje tradicional que aún usan los miembros de las comunidades indígenas en el altiplano guatemalteco, descendientes de la antigua cultura Maya.

¿Qué es exactamente un Grupo Gestor? ¿Cómo llegó a tener un papel importante en el proceso de toma de decisiones de Quetzaltenango, una ciudad de 128.000 habitantes en una región con muchas áreas rurales pobres?

Roberto Gutiérrez, un hombre de negocios fundador y presidente de una red nacional de 44 Grupos Gestores, dice que la idea empezó en la década de los años noventa cuando tres empresarios locales decidieron hacer una encuesta sobre qué pensaba la gente acerca del futuro de su ciudad, que fuera un importante centro industrial en el siglo XIX. Quetzaltenango entró en un período difícil con el terremoto y la erupción de un volcán cercano en 1902. La Gran Depresión de la década de los años treinta y la constante migración de sus habitantes a la ciudad de Guatemala pusieron a Quetzaltenango en franco declive.

Los resultados de la encuesta, dice Gutiérrez, revelaron una preocupación general por la falta de oportunidades económicas, especialmente para la juventud, y ello impulsó la decisión de forjar una alianza de líderes empresariales para hacer algo al respecto.

Sorprendentemente, de los 15 empresarios invitados a la primera reunión de lo que después se convertiría en el primer Grupo Gestor, casi todos representaban a pequeñas y medianas empresas. Los hombres de negocios de las grandes empresas ignoraron a la incipiente organización.

Los líderes de las PyME descubrieron que al unirse podían ejercer una influencia más relevante en el desarrollo local. Posteriormente, cuando los profesionales, burócratas, académicos y otros miembros de la sociedad civil se unieron a la organización, su influencia creció. Los propietarios de pequeños negocios municipales encontraron que sus puntos de vista tenían más efecto cuando eran apoyados por la opinión de profesionales y gerentes capacitados.

Un proyecto inicial en Quetzaltenango fue la construcción de una carretera que conectara a dos distritos comerciales del municipio. Hasta que se unieron al Grupo Gestor, los empresarios de una zona de la ciudad no sabían que tenían fuertes aliados potenciales al otro lado de la ciudad para construir la misma carretera. Aliándose, sus esfuerzos por convencer a la municipalidad de que hiciera la inversión fueron más efectivos.

“La nuestra es una propuesta con visión empresarial para desarrollar iniciativas productivas que generen empleo y así contribuir al bienestar de la comunidad y de la sociedad”, dice Gutiérrez. Los Grupos Gestores se concentran en apoyar proyectos de desarrollo en áreas urbanas y rurales fuera del área metropolitana de la ciudad de Guatemala, la capital, donde se concentran la industria y la riqueza nacional.

Entre más de 24 proyectos patrocinados por los Grupos Gestores en años recientes se encuentran estudios de infraestructura y de competitividad, capacitación para productores de chocolate, provisión de alimentos y medicinas para las víctimas del huracán Stan, formación de conglomerados de desarrollo empresarial, organización de contribuciones a la biblioteca pública y una conferencia de operadores de turismo para promover mayor consistencia en las leyes impositivas.

Chavarria, coordinador del proyecto, explica que el Grupo Gestores apoya diferentes tipos de proyectos.

Miguel Chavarría, coordinador del proyecto de Grupos Gestores, dice que la organización apoya cuatro tipos de proyectos: “proyectos de precompetitividad”, con pasos para atraer inversiones y pueden incluir medidas para agilizar trámites burocráticos y reducir la corrupción; proyectos de prefactibilidad y factibilidad, que incluyen estudios de inversión; proyectos para desastres naturales, que incluyen actividades de ayuda y reconstrucción después de desastres naturales, y proyectos nacionales centrados en infraestructura y otras actividades que involucran a más de un municipio. La promoción del turismo tiene una alta prioridad.

Cada Grupo Gestor cuenta con cerca de 20 miembros que prestan servicios voluntarios, pero los proyectos de la organización han recibido apoyo de diversas entidades nacionales y de organizaciones bilaterales e internacionales, incluyendo al BID, que ha ayudado al desarrollo de los Grupos Gestores con una donación de 148.000 dólares. El Fondo Especial del Japón, que es administrado por el BID, contribuyó adicionalmente 187.000 dólares.

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