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Remesas colectivas financian desarrollo de comunidades

Se dice que los orígenes de la comunidad mexicana de Chicago se encuentran en las “manzanas de la ciudad”, en una de las cuales vivían Michoacanos y en otra cercana a ella, Zacatecanos. Que sea o no ésta una descripción exacta de los patrones de asentamiento migratorio mexicano, la idea de mantener un nexo sólido con sus propias raíces tiene un papel importante en la vida de muchos emigrantes y constituye, además, el motor que activa la formación de organizaciones transnacionales de emigrantes, conocidas como Asociaciones Locales (HTA, por su sigla en inglés).

Las Asociaciones Locales se forman no sólo en respuesta a los retos sociales y culturales que enfrentan los nuevos emigrantes al adaptarse a la vida en otro país, sino que también responden a las propias condiciones que los llevaron en un comienzo a emigrar, financiando proyectos de desarrollo de pequeña escala en sus comunidades locales con recursos provenientes de remesas colectivas.

Los fondos destinados a financiar estos proyectos en México se recaudan organizando partidos de fútbol, bailes y otros eventos sociales, y los miembros de las Asociaciones Locales adjudican parte del sueldo ganado con el sudor de su frente a realizar mejoras en su comunidad local, además de enviar remesas a sus familias en muchos casos.

Desde luego que la gran mayoría de las remesas que se envían a México —más de $20.000 millones en 2005 solamente— se destinan al consumo básico familiar; sin embargo, no debería pasarse por alto el papel de las donaciones colectivas provenientes de las Asociaciones Locales.

Expansión de las Asociaciones Locales mexicanas

Si bien algunas Asociaciones Locales tienen una base sólida en los Estados Unidos, como las que pertenecen a la Federación de Clubes Zacatecanos del Sur de California fundadas en 1965, la mayoría de ellas han aflorado a lo largo de la última década.

Este aumento refleja tanto la entrada continua de emigrantes mexicanos en los Estados Unidos desde al advenimiento de Tratado de Libre Comercio de Norteamérica en 1994 como los mayores esfuerzos de acercamiento desplegados por el gobierno encaminados a promover la formación y consolidación de las asociaciones de emigrantes.

Chicago, por ejemplo, posee la segunda mayor comunidad de inmigrantes mexicanos del país, después de Los Angeles, cuya población se estima en 800.000 a 1.000.000 de habitantes. El número de Asociaciones Locales de Chicago aumentó considerablemente de 20 a más de 100 durante el período comprendido entre 1994 y 2002.

Además, aun cuando en la actualidad se hallan registradas oficialmente en el consulado de México en los Estados Unidos más de 700 Asociaciones Locales mexicanas, se considera por lo general que son realmente miles.

Desarrollo y proyectos financiados por Asociaciones Locales

Según el especialista en remesas Manuel Orozco de Diálogo Interamericano, los proyectos financiados por las Asociaciones Locales se clasifican por lo general en cuatro categorías principales: obras de beneficencia, infraestructura, desarrollo humano e inversión.

En sus inicios, muchas Asociaciones Locales se concentran en recaudar fondos con fines benévolos o para financiar actividades sociales o religiosas en sus comunidades locales —aun cuando carecen de servicios públicos básicos, muchas comunidades rurales tienen por lo menos una iglesia bien mantenida o recién pintada.

No obstante, a medida que las Asociaciones Locales se organizan mejor, van aumentando los fondos destinados a proyectos de infraestructura pública urgentes, tales como los de construcción vial y pavimentación, y de suministro de agua, alcantarillado y electricidad. Al promover la creación o las mejoras de la infraestructura básica, las organizaciones de emigrantes pueden contribuir directamente a sentar las bases de inversiones futuras en estas comunidades.

Las Asociaciones Locales pueden también ayudar a cubrir las necesidades que existen en la prestación de servicios sociales proporcionando a los miembros de las comunidades becas, libros para bibliotecas, centros de salud y medicamentos.

Iniciativas gubernamentales de apalancamiento de remesas

Programa 3x1 es un programa de aporte paritario del gobierno, administrado por el Departamento de Desarrollo Social (SEDESOL) y orientado a buscar remesas colectivas de Asociaciones Locales situadas en los Estados Unidos para financiar proyectos de desarrollo local mediante el aporte de un peso por parte de cada uno de los gobiernos municipales, estatales y federal por cada peso donado por la Asociación Local, incrementando así el fondo común disponible para el proyecto.

Debido al nivel de organización de sus Asociaciones Locales, el estado de Zacatecas fue pionero en la ejecución del programa 3x1 en 1997, que provino de los programas 1x1 y 2x1 puestos en marcha en ese estado a partir de 1992.

El programa de aporte paritario 3x1 se extendió a todo el país en el 2002 y en la actualidad está en vigor en todos los estados del país y trabaja con más de 600 clubes de emigrantes. Desde 2002, ha apoyado cerca de 4.000 proyectos de inversión social como, por ejemplo, de pavimentación de calles, mejoras de plazas públicas, reparación de escuelas y construcción de sistemas de agua potable, de cuya cifra sólo cuatro por ciento de las operaciones se había previsto que generaría ingresos.

Los proyectos se elevaron a un total de US$43,5 millones en 2002, cuya cuarta parte provino de Asociaciones Locales. Comparada con el total de remesas enviadas a México que en 2002 fue de más de US$10.000 millones, esta cifra parece insignificante, pero considerando que la mayoría de los proyectos se ejecutaron en pequeñas comunidades rurales —más de dos tercios de los proyectos de 2002 se realizaron en comunidades con menos de 3.000 habitantes y la mitad en poblaciones con menos de 1.000 habitantes— la cifra es bastante significativa.

De hecho, las donaciones de las Asociaciones Locales a través del Programa 3x1 compite con las asignaciones presupuestarias anuales para obras públicas de muchas poblaciones pequeñas, cuyos fondos representan a veces más de 20% de estos presupuestos anuales.

Es evidente que esta clase de entradas financieras mejora considerablemente la capacidad de desarrollo de las comunidades locales, y los proyectos antes imposibles pueden hacerse realidad.

Retos y limitaciones

Si bien Programa 3x1 tiene un efecto importante a nivel local en términos de mejor estructura y servicios públicos, los efectos a una escala mayor se han visto limitados hasta el momento debido a que el programa se concentra en gran medida en comunidades históricamente descuidadas que tratan de “igualarse”

Aparte de que las Asociaciones Locales recaudan en general menos de US$10.000 por año para proyectos comunitarios, el porcentaje de emigrantes mexicanos que realmente integran estas Asociaciones es también bajo, un 2% de todos los emigrantes mexicanos que envían con frecuencia remesas a sus familiares.

Además, aunque el número de Asociaciones Locales ha ido aumentando a medida que ha madurado el Programa 3x1, muchas de ellas aún no participan en el programa de aporte paritario, a pesar de que éste presenta el potencial de aumentar su inversión. Esto se da, en parte, debido a su reducido tamaño, por falta de capacidad organizacional o por la impresión de que ellos estarían haciendo el trabajo el cual debería ser responsabilidad del gobierno, de esta manera fomentando una mayor desatención de las zonas rurales.

Las donaciones de Asociaciones Locales también son limitados porque el gobierno municipal no siempre cuenta con el presupuesto adecuado para contribuir con los fondos.  

Otro reto que enfrenta este programa es el de la gestión y la ejecución de proyectos, lo cual no sólo establece colaboración entre la Asociación Local y la comunidad local, sino que también con los tres niveles de gobierno. El alcance de las Asociaciones Locales también es inherentemente limitado por el hecho de que son organizaciones basadas en voluntariados, que dependen del tiempo libre y de la dedicación de sus miembros.

Es evidente que las Asociaciones Locales y las remesas colectivas no constituyen una panacea para el subdesarrollo de México, ya que su mantenimiento depende de patrones continuos de emigración y las donaciones de migrantes no deberían ser consideradas como substitutos del esfuerzos para el desarrollo efectivo por parte del gobierno.

Papel del BID

Un préstamo de US$7 millones aprobado por el BID en fecha reciente para México contribuirá a financiar un proyecto piloto orientado a promover inversiones sociales y productivas en comunidades pobres de las zonas rurales mediante el programa de aporte paritario 3x1.

Este proyecto se llevará a cabo en los estados más pobres del país, donde las Asociaciones Locales tienen experiencia con el Programa 3x1 y los gobiernos han cumplido con su compromiso de coinversión. También proporcionará recursos para proyectos productivos propuestos por grupos de pequeños agricultores, cooperativas o pequeñas empresas de los estados de Oaxaca, Michoacán y Jalisco.