News banner image

Noticias

A golpe de ratón los jóvenes se integran en el mercado laboral

En cualquier ciudad latinoamericana es facíl ver a gente vendiendo camisetas, juguetes y comida, en los mercados, en las esquinas o al costado de las carreteras. Esta forma de subsistencia, un reflejo de la carencia de empleos de calidad y de los niveles altos de desempleo, es una realidad para millones de personas en la región. Entonces, ¿cuáles son las oportunidades para los jóvenes que buscan empleo?

Una alternativa a este triste panorama son las nuevas oportunidades que han surgido en el área informática. No obstante, no ha habido un aumento paralelo de trabajadores calificados. Entra 21, un programa de administración de donaciones de 27 millones de dólares creado por la Fundación Internacional para la Juventud (FIJ) y el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del BID intenta llenar este espacio y responder a la demanda del mercado.

Entra 21 provee donaciones y apoyo técnico a ONGs locales dedicadas a temas labores con la juventud en América Latina. Específicamente a ONGs que proveen capacitación en informática y servicios de colocación laboral para jóvenes entre 16 y 29 años.

En general, los participantes del programa Entra 21 tienen niveles diferentes de conocimiento técnico, la mayoría han terminado la educación secundaria y algunos tienen experiencia en la universidad. Todos aquellos seleccionados para participar en el programa vienen de hogares pobres y, en muchas ocasiones, son reclutados en barrios marginales.

Una parte integral del programa Entra 21 es la generación de conexiones entre negocios, gobiernos y ONGs, con el objetivo final de crear un programa de capacitación en informática especifica para las demandas del mercado local, proveyendo a los negocios trabajadores calificados y a los participantes con pasantías y posibilidades de empleo.

Por ejemplo, un proyecto organizado por la Agencia para el Desarrollo Económico de la Ciudad de Córdoba (ADEC) en Argentina, ha identificado sectores productivos dinámicos, como la fabricación de muebles, productos electrónicos y el sector de aceite vegetal, entre otros, que usan nuevas tecnologías y gradualmente crean empleos básicos.

Junto con los negocios locales, los institutos técnicos, los gobiernos municipales y provinciales y las ONGs locales, ADEC ha creado un programa de capacitación comprensiva de dos años para 400 jóvenes entre 18 y 25 años, incorporando las necesidades expresados por las empresas involucradas. El programa incluye un componente de capacitación técnica, preparación en aptitudes profesionales y pasantías.

Viendo que la meta final del programa Entra 21 es ayudar a los graduados a conseguir empleos, ¿han sido exitosos los proyectos? La respuesta es afirmativa, aunque los resultados varían según el país, y Entra 21 ha financiado 35 proyectos en 20 países. Más de 16,000 jóvenes han sido entrenados con habilidades técnicas  y más del 40 por ciento de ellos han conseguido empleos.

Además, Entra 21 continúa monitoreando a los graduados después de cumplir el programa, para seguir su progreso y evaluar la satisfacción de los estudiantes y de los empleadores con los resultados del programa. Los resultados han sido positivos, con alrededor de un 75 por ciento de empleadores notando su satisfacción con los estudiantes de Entra 21 que han realizado pasantías en sus empresas. Un resultado no previsto es el número de graduados que deciden volver a estudiar tras hacer el programa.  Por ejemplo, un 23 por ciento de participantes en El Salvador y un 48 por ciento en Panamá, volvieron a estudiar al acabar elprograma.

En algunas ocasiones Entra 21 ha ayudado a los jóvenes a conseguir un trabajo estable, en otras les empujó a volver a estudiar. En ambos casos los graduados salen del programa con habilidades vendibles y un sentido de esperanza para el futuro.