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América Latina sigue creciendo a pesar de la incertidumbre

Hay quienes temen que la "adicción" china por comprar dólares se detenga súbitamente, lo cual causaría una fuerte alza en las tasas de interés y podría provicar una recesión global, indicó recientemente el economista jefe del departamento de investigaciones del BID, Guillermo Calvo.

Sin embargo, las siete mayorees economías de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela, conocidas como LAC-7), siguen creciendo. Los precios de las acciones han subido 174% en la región en los últimos dos años, aumenta el acceso al crédito bancario y crece la inversión extranjera, mientras el precio de los productos básicos de exportación sigue en alza por la demanda china.

Los factores externos seguirán siendo favorables para las economías latinoamericanas y los desajustes mundiales, como el déficit de Estados Unidos o el precio del petróleo, no son una amenaza inminente para la región, sostuvo Calvo. La tasa de interés de Estados Unidos sigue baja, recalcó, agregando que la deuda pública estadounidense está por debajo de la de otros páíses industrializados si se la mira como porcentaje de su producto interno bruto (PIB).

Según el economista jefe del BID, “los desequilibrios actuales son sostenibles, la tasa de interés sigue baja y la inversión está subiendo”. Y si la tasa de interés llega a subir, no se dispararía. A pesar de que la tasa de interés de corto plazo en EE.UU. ha estado subiendo, la tasa de largo plazo no sigue el mismo camino.

El crédito bancario también ha crecido en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Venezuela, y en los países donde no ha subido, tampoco ha descendido. Al mismo tiempo, la región ha visto subir los precios de  muchas de sus materias primas de exportación,como el petróleo, los metales y los alimentos.

Argentina, Chile, Colombia, Perú, Uruguay y Venezuela han visto además un crecimiento de la inversión, añadió Calvo, y las reservas han aumentado. “Esa acumulación refleja que nos va bien, pero el crecimiento se debe a condiciones externas”, advirtió el economista jefe.

La situación fiscal fiscal ha mejorado a un nivel regional de -1% del PIB, comentó Calvo, y no porque haya habido algún ajuste económico sino por las propias condiciones externas, "que mejoran el resultado fiscal y llevan a menor deuda pública”.

Pero el éxito tiene un precio, explicó el economista jefe del BID: el valor del dólar ha bajado en casi todos loss países emergentes ha subido, quit;andoles competitividad.

Sobre el déficit de EE.UU y el financiamiento asiático, Calvo plantea que

Asia financia el déficit de EE.UU.

actualmente Estados Unidos es financiado por los gobiernos del mundo. China ha comprado  bonos del Tesoro de EE.UU. por un monto equivalente al 31% del déficit norteamerica-no, y  Asia en general da cuenta del 75% de ese déficit.

Para comprar deuda pública en dólares, los bancos centrales del mundo emiten sus propios bonos en los mercados locales, por lo cual son en el fondo las empresas privadas extranjeras las que están  financiando a EE.UU.

Si los bancos centrales de Asia dejarán de comprar deuda pública estadounidense, postuló Calvo, el sector privado comprará directamente los bonos en dólares.  Posiblemente serían un más caros, reconoció, pero el financiamiento no desaparecería.  “Lo grave sería que bajaran los ahorros privados en Asia, como ocurrió con la crisis rusa”, advirtió Calvo. “Si baja el ahorro en China o Japón, ahí sí habría problemas”.

Sobre el alza en el precio del petróleo, el economista jefe del BID señaló que la preocupación ha sido excesiva. El precio actual está en US$ 60 por barril, mientras en 1980 llegó a US$ 100 por barril medido a precios actuales. Y el mercado, agregó, no parece anticipar un alza pronunciada.

Precios del petróleo (US$ 2004)

La verdad es que la dependencia del petróleo ha bajado fuertemente tanto en EE.UU. como en Europa y Japón.  América Latina no ha bajado su consumo de petróleo, agregó, pero no se anticipa una demanda global muy grande. Y citando predicciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), agregó que incluso si el precio del petróleo llegara a US$ 80 por barril, no habría recesión: el PIB global no subiría en torno al 2% anual como se ha pronosticado para el próximo año, sino en torno al 1% anual.

Lo que sí debe preocupar es el impacto fiscal que puede tener el alza en el precio del petróleo en los países productores, planteó Calvo. “Podría pensarse que para ellos todas las alzas son positivas, pero cuando el alza se detiene puede tener efectos catastróficos, porque en algunos casos el gasto público ha subido a un ritmo similar”.

Para la región en general, mayormente exportadora de petróleo, el alza del precio del crudo ha sido una buena noticia.